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septiembre 11, 2026

Homenaje a los caídos en Septiembre 11


El 11 de septiembre es una de las pocas fechas que no requieren año. Todos estamos marcados por el ataque terrorista contra las Torres Gemelas de Nueva York. Dos meses y medio después, expuse The Spirit of America en el Centro Cultural Latin Quarter, en Little Havana, Miami, y, más tarde ese año y hasta 2002, en el Centro de Conferencias de la Universidad de Miami, en el James L. Knight International Center, en el centro de Miami, Florida. 

 

Es mi homenaje a los caídos. Trabajé en dípticos, un formato de madera tridimensional que representa las Torres Gemelas y la bandera vertical de los Estados Unidos, y que encapsula las distintas etapas de sanación y duelo. Old Glory, una representación de la bandera en cuatro paneles, se encuentra en la Universidad Ball State, en Muncie, Indiana. 

Expuse esta serie en 2003 en las ferias Art Miami y Art New York a través de la Galería Latinarte de Miami.

 

https://trotti.vercel.app/art/gallery/september-11

 

September 11 is one of the few dates that don’t need a year. We are all marked by the terrorist attack against the Twin Towers of New York. Two and a half months later, I exhibited The Spirit of America at the Latin Quarter Cultural Center in Little Havana, Miami, and later that year and through 2002, at the University of Miami Conference Center at the James L. Knight International Center in Downtown Miami, Florida. 

 

It is my tribute to those who fell. I worked on diptychs in a three-dimensional wood format, representing the Twin Towers and the vertical flag of the United States, and encapsulating the different stages of healing and mourning. Old Glory, a four-panel representation of the flag, is at Ball State University in Muncie, Indiana. I exhibited this series in 2003 at the Art Miami and Art New York fairs through the Latinarte Gallery of Miami.

 

septiembre 09, 2010

Setiembre 11 y la mezquita

A pocos días de conmemorarse el noveno aniversario de Setiembre 11, los planes de construir una mezquita y un centro cultural islámico a pocos metros de la Zona Cero en Nueva York, reabrieron heridas y activaron resentimientos contra una religión a la que muchos perciben como refugio de extremistas y fundamentalistas.

Nunca antes otro hecho relacionado al terrorismo y al atentado en 2001 contra las Torres Gemelas, había despertado tanta polémica. Las emociones y pasiones están divididas, algo lógico considerando que la discusión se centra en la colisión de derechos constitucionales de igual valor, pero que no son absolutos: la libertad de religión y el derecho al honor.

La controversia puede exasperarse camino a las elecciones legislativas de noviembre, ya que obliga a partidos y políticos a asumir posturas contundentes para posicionarse frente a su electorado, que pueden interpretarse en forma diametralmente opuestas.

Para muchos, el enfoque ajustado a la Constitución del presidente Barack Obama de defender la libertad religiosa y el derecho de toda persona a erigir un templo y practicar su fe religiosa, siempre y cuando no se viole ninguna ley, no es más que una simple bofetada al sentimiento patriótico estadounidense. Las encuestas descubrieron que cada vez más personas piensan que Obama es musulmán, a pesar de confesarse cristiano.

En cambio, la prédica de la ex candidata a vice presidenta Sarah Palin, ajustada a los sentimientos de las víctimas y al honor y dignidad que piden sus familiares, sobre que la construcción de la mezquita en la Zona Cero es una provocación innecesaria, es vista como un caso de intolerancia religiosa y un asunto que podría incentivar a los terroristas religiosos a seguir atentando contra el país.

Los sondeos reflejan esas opiniones paradójicas. La mayoría considera fundamental la libertad de culto, pero a su vez tiene peros, argumentando que la obra de 15 pisos y de 100 millones que promueve con toda pasión el imán Feisal Abdul Rauf no se da en el tiempo oportuno ni en el espacio adecuado.

La cuestión del tiempo es válida, porque a veces se necesitan generaciones para olvidar o perdonar, como sucedió a los estadounidenses por Pearl Harbor o a los japoneses por Hiroshima y Nagasaki. En cuanto al espacio conviene recordar que la misma polémica instalada en Nueva York, es la que hoy se da a cientos de kilómetros en una ciudad del estado de Tennessee, donde una comunidad furiosa trata de impedir que se construya otra mezquita.

La postura se justifica en la Zona Cero porque puede resultar una ofensa grave para los familiares de las víctimas, evitándose así más irritación, división y odio, como opina el ex alcalde Rudolph Giuliani. Pero en Tennessee o en cualquier otro lugar, no hace más que mostrar discriminación contra un credo y una violación a la libertad religiosa.

Esto, sin quererlo, contribuye a despertar sentimientos anti occidentales, como los que enarbola el clérigo musulmán de origen estadounidense, Anwar al-Awlaki, quien en internet recluta a fanáticos para su guerra santa, así sea contra EEUU o contra Francia, por el hecho de que en julio sancionara una ley que prohíbe a las mujeres musulmanas que usen el burka o velo integral en lugares públicos. Una polémica entre quienes promueven la libertad de culto y quienes defienden los derechos civiles de las mujeres y los deberes ante el Estado.
Lo que se desprende de estos enfrentamientos es que en un mundo cada vez más globalizado, hay necesidad de que los gobiernos, tanto de Occidente como de Oriente, incentiven la educación sobre religiones y culturas para promover más entendimiento y menos roces.
El imán Abdul Rauf debería tener más consideración. Erigir un templo en el momento inoportuno y en el sitio inadecuado no solo afecta la memoria de las víctimas, sino que atrae sentimientos antirreligiosos, divisiones y rencores, aspectos a los que su obra se opone.

Si el objetivo es tener un espacio de reunión y oración, unas cuadras de diferencia no deberían afectarles a los creyentes musulmanes. Sin embargo, esa muestra de caridad con el dolor ajeno, y de que la libertad de culto también impone responsabilidades, pudiera arrimar más simpatizantes y comprensión a la fe islámica.

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