Publiqué hace poco mi novela futurística en Amazon: "Robots con Alma: atrapados entre la verdad y la libertad". En este blog trato de temas de actualidad referidos a los valores de la verdad y la libertad. Blog por Ricardo Trotti
febrero 24, 2013
febrero 23, 2013
Oscurantismo chavista
El
gobierno venezolano que dirige Nicolás Maduro sigue dando señales
controvertidas a una semana de que Hugo Chávez llegó (¿será verdad?) a Caracas desde
La Habana para seguir con su tratamiento, como si la transparencia no fuera
obligación de la gestión pública.
Maduro
dijo que se reunió por cinco horas con Chávez quien por escrito le habría dado
indicaciones y tomado decisiones en materia económica, política y militar; el
ministro de Información, Ernesto Villegas, expresó que Chávez está teniendo
mayores complicaciones respiratorias, pero que soporta mejor el tratamiento del
cáncer (como si se tratara de dos dolencias sin relación); mientras tanto, el
secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo durante una conferencia
sobre América Latina, que esta próxima semana se sabrá si Chávez estará en
condiciones de seguir gobernando.
El
hecho de que todavía nadie vio a Chávez, excepto por unas fotos de dudosa
credibilidad, y de que tampoco habló, ha aumentado los rumores de que no está
recuperado y que la decisión del Supremo Tribunal de Justicia de permitir la
continuidad del gobierno, pese a su inhabilitación de hecho, es una simple
puesta en escena. La idea siempre fue prolongar un régimen, que sin el líder
máximo, se encuentra totalmente dividido, para darle la oportunidad de reagruparse
y estar mejor preparado antes de entrar a un muy próximo proceso electoral.
Si algo
le faltaba a este gobierno para mostrarse autoritario y sin signos de respeto
por las instituciones democráticas, era demostrar que podía gobernar a oscuras.
Como
todo régimen autoritario y personalista – así ha pasado en la historia con
todos los demás, desde Perón a Fujimori o del derechista dictador Pinochet al
izquierdista general Velasco – sabe que si no se aferra al poder, seguro tendrá
que enfrentar a la justicia en el próximo gobierno.
Por
ahora el chavismo está ganando tiempo, pero ya le llega la hora de tener que
sincerarse.
febrero 22, 2013
Escándalos reales y papales
Finalmente el New York Times
publicó en su portada el escándalo de Iñaki Urdangarin, el yerno del Rey Juan
Carlos, que también ahora salpica al monarca y a su familia. El Rey, que hasta
hace poco se vio involucrado en otro escándalo personal que involucró polleras
en su viaje de caza de elefantes por África, habría estado presionando a los
medios españoles para que le bajen los decibeles a la investigación judicial
contra su yerno.
Los medios españoles siempre
han tratado de no hacer de su monarquía, lo que los medios ingleses hacen de la
suya, habiéndole dado al Rey y a su familia un período de muchas décadas de
gracia en la que inexplicablemente se respetó la privacidad. Pero para todos es
sabido que el Rey no solo ama los
deportes, la velocidad, navegar, sino a otras mujeres más allá de la reina
Sofía.
Pero este escándalo de Urdangarin
llega en momentos que los españoles han descubierto que España también es una
republiqueta bananera, llena de corrupción por doquier, lo que aumenta aún más
la presión sobre el monarca y por lo que muchos pensarán si el Rey y la
monarquía - que han construido y vivido por su reputación de haber resguardado
la democracia - es todavía viable.
Pero la gravedad del escándalo
real de beneficiar a Urdangarin con las conexiones de sangre azul, parece una nimiedad
al lado de la bataola en el Vaticano y la renuncia de Benedicto XVI, que
obedecería, no solo a la salud frágil del Pontífice, sino a un informe interno
que fue filtrado el año pasado. En ese reporte que luego fue parte de VatiLeaks
o mails filtrados a la prensa, no solo se habla de la corrupción económica de
la jerarquía, de encubrimiento de curas pederastas en todas partes del mundo, sino
también de una red de prostitución de hombres jóvenes, entre ellos seminaristas
e inmigrantes indocumentados, para saciar los apetitos de algunos obispos en
Roma.
Cuando uno mira en perspectiva
aquellas intrigas palaciegas, corrupción y asesinatos dentro del Vaticano
caracterizadas en la película Ángeles y Demonios o el Código da Vinci, se da
cuenta que la realidad ha superado ampliamente a la ficción y merece que toda
esa basura sea limpiada como alguna vez dijo Benedicto XVI. Es de esperar, tal
como sus promesas, que esto no quede en escándalos morales y haya solo
penitencias para los involucrados, sino que los responsables terminen en manos
de la justicia ordinaria y en la eventual cárcel.
febrero 21, 2013
Obama: El desafío del mensaje
Comparto mi columna del fin de
semana sobre los desafíos que el presidente Barack Obama se planteó sobre cómo
comunicarse mejor con sus constituyentes, y cómo esa comunicación fue por
momentos deficiente durante su discurso del Estado de la Unión.
“Barack Obama sabe que se
necesitan tres ingredientes para ser un presidente reformista y dejar un legado
perdurable: Sortear una guerra, recuperar la economía y conectar con la gente.
Los dos primeros son ingredientes
difíciles, pero factibles. En su discurso del Estado de la Unión esta semana,
tomó esa dirección, anunciando el retiro de tropas de Afganistán y objetivos
económicos audaces. Pero el tercer componente, conectar con el público,
inspirarlo y que se sienta liderado, es algo más abstracto y arduo de alcanzar,
virtud que solo se reconoce a un puñado de sus antecesores: Abraham Lincoln,
Franklin Roosevelt y Ronald Reagan.
Obama admite el desafío.
Cuando asumió su segundo mandato el 20 de enero, dijo a la revista The New
Republic que su estrategia prioritaria será buscar una mejor “conversación con
el pueblo”, entendiendo que el mensaje y la persuasión, son importantes en el
arte de gobernar. “He pasado mucho tiempo pensando cómo puedo comunicarme con
más eficacia con el pueblo”.
En los viajes que emprendió
esta semana tras su discurso anual al país, el Presidente se mostró decidido.
En declaraciones y mensajes por Twitter, siguió vendiendo lo que prometió ante
los legisladores: Cómo empoderar a la clase media, porqué es necesario prohibir
armas de grueso calibre y cómo mejorar la educación en todos sus niveles.
Con algunos temas pudo
conectar muy bien con la gente, porque ante el Congreso tuvo la narrativa
adecuada. Los legisladores le vitorearon cuando pidió el voto para acabar con
la violencia que afectó a los niños de la escuela Sandy Hook y a la ex
legisladora Gabrielle Gifford, ahí presente. Asimismo, conectó cuando pidió a
demócratas y republicanos trabajar juntos por la reforma migratoria que prometió
firmar apenas se alcance consenso, a sabiendas que los republicanos admiten que
ese fue su talón de Aquiles en la pasada elección.
También convenció cuando
planteó objetivos concretos para mejorar la calidad de la educación preescolar,
reformar el sistema de enseñanza secundaria y abaratar las matrículas universitarias. Lo mismo
cuando pidió aumentar el salario mínimo y la inversión pública para crear
empleos, mediante el arreglo de 70 mil puentes y la reconstrucción de 20
ciudades.
Pero en muchos temas, el
tono de su discurso fue chato y vacío, lindando entre recriminaciones a sus
opositores y acostumbradas promesas de campaña electoral. Es que cuando las
promesas se repiten porque nunca se tradujeron en hechos, el mensaje corre el
riesgo de ser percibido como simple demagogia y propaganda.
Obama no conectó cuando
habló de déficits y abismos, de la prosperidad de la clase media y de que no
pretende un gobierno más grande, sino más eficaz. No solo porque sus palabras
no condicen con la realidad, sino porque no ha podido articular, en forma
simple y convincente, qué medidas concretas serán eficientes para acabar con la
recesión. Sus explicaciones son tan densas como las de los republicanos.
Lo mismo sucedió antes con
el sistema universal de salud. Todavía no existe explicación coherente sobre el
Obamacare. Se supo más de intrigas y peleas, pero poco sobre cómo funcionará el
sistema. Nadie educó.
El presidente también falló
como líder mundial al no enunciar detalles sobre su política para combatir el
cambio climático, un aspecto sobre el que EE.UU. debe asumir mayores
responsabilidades. Dijo poco sobre la protección en torno a las amenazas
cibernéticas y nada sobre las acusaciones a su gobierno por la falta de
transparencia en temas de inteligencia y seguridad.
Es evidente que ser
Presidente no es fácil. El liderazgo efectivo incluye mucho más que sacar al
país de enredos, guerras y crisis económicas. Implica también mantener un
mensaje convincente, inspirador y que brinde confianza. Lincoln lo intuía: “… quien
moldea la opinión pública, puede llegar más lejos que aquel que promulga
decretos y decisiones”.
Obama sabe que el arte de comunicarse bien con las
bases fue la fórmula que permitió a Lincoln y otros pocos presidentes definir
una era. En esta nueva etapa, habrá que ver si logra destrabar el intríngulis
que admitió a The New Republic: “Gran parte del desafío en que nos enfrentamos
en política, es que los ciudadanos sienten que lo que ocurre en Washington está
totalmente aislado de sus realidades diarias’.”
febrero 20, 2013
Yoani Sánchez construye liderazgo
Yoani
Sánchez está cumpliendo su sueño de haber salido de Cuba para visitar el “mundo”.
Obviamente sabe que las autoridades cubanas no se quedarán de brazos cruzados,
por eso el bloqueo a su presencia en la presentación de un documental en Bahía,
Brasil, y la incipiente campaña en su contra en la estatal prensa cubana que
irá in crescendo.
Yoani
manejó bien la situación en Brasil. Dijo que esas manifestaciones en su contra
son parte de lo que se puede hacer en democracia, algo imposible de que suceda
en Cuba. Si Yoani se mantiene así de ecuánime, es posible que de a poco vaya
construyendo un fuerte liderazgo que se transforme en una fuerte marca política
de su personalidad, que coadyuvará a que pueda posicionarse mejor tanto a nivel
nacional como internacional.
Ojalá no
se deje incomodar por las campañas de descrédito a su alrededor que también
irán creciendo a medida que prosiga su gira. Yoani tiene una gran oportunidad
que no debe desperdiciar y, lo más importante, es que continúe diciendo que su
máxima aspiración en esta gira es aprender para poder llevar consigo mucha
experiencia que pueda compartir con el periodismo independiente de su país.
febrero 13, 2013
Benedicto XVI: merecido descanso
Fue una gran sorpresa la del Papa Benedicto XVI. Pese a todas las
teorías creadas a su alrededor, muchas de ellas conspirativas y otras por
escándalos dentro y provocados por miembros de la Iglesia, prefiero quedarme
con la figura de un buen Papa que, como dijo, se retira porque ya quedó sin
fuerza física para seguir conduciendo.
Este Papa no fue ni será recordado por el carisma que tenía Juan Pablo
II, pero tampoco se lo puede encasillar en un simple Papa de transición como se
lo encasilló cuando empezó hace ocho años.
Es uno de los papas más inteligentes, ha asentado doctrina como muy
pocos, que venía desarrollando desde la Congregación para la Doctrina de la Fe,
y ha bregado por la mejora y modernización de las comunicaciones electrónicas
de la Iglesia, acomodándose a los nuevos tiempos. No solo hace poco sorprendió
con su cuenta en Twitter, sino que desde hace tres años lanzó su arremetida
contra los curas para que e-vangelicen a través de redes sociales y el
internet.
Le tocó lidiar con los problemas graves de la Iglesia, quizá el peor
de la historia, el de la pederastia y lo hizo razonablemente bien y enfrentando
a los curas a la justicia secular. Se vio involucrado en los Vatileaks y todo
el escándalo financiero de una curia que se ha dejado tentar por aquello que en
los sermones detesta.
El ex cardenal Joseph, en sintonía con Paulo VI y Juan Pablo II que
calificaban a los medios de “dones de Dios”, entendió que es mejor no alterarse
ante los medios y las nuevas tecnologías, sino adaptarse a ellas y aprovecharlas
como herramientas para crear comunidad, frenar la emigración de feligreses a
religiones más modernas o permisivas y combatir lo que escasea: espiritualidad,
vocaciones sacerdotales y multitudes en misas.
Lo que nunca me gustó de él ni de otros, fue que
haya insistido en oponerse a la consagración sacerdotal de las mujeres y que
siga favoreciendo el celibato. Creo, sin embargo, que el tiempo pasará y estas cosas serán del
pasado como fueron otras doctrinas que la Iglesia debió cambiar con los
tiempos.
Este Papa más que de transición ha sido un buen
eslabón para que la Iglesia pueda retomar su rumbo más espiritual y alejado de
los negocios y pecados. Al menos ha puesto muchos puntos sobre las íes. A su
edad y sin la fortaleza, es un buen momento para dejar la Iglesia en alguien
más joven y dedicarse a un merecido descanso y consagrarse sus últimos días a
la oración.
febrero 10, 2013
Lobo como Mujica
El presidente de Honduras Porfirio Lobo se está encuadrando en la fila
de presidentes latinoamericanos, como el uruguayo José Mujica, que en los
últimos tiempos está arremetiendo contra los medios de comunicación y
periodistas, como un mecanismo de defensa para evadir los problemas del país
que son de su responsabilidad.
Más allá de sus encendidas acusaciones contra medios y propietarios y
amenazas de que en Honduras se necesita una “democratización” de la
comunicación, Lobo viene insistiendo últimamente que las “malas” noticias y las
de carácter sangriento solo sirven al interés comercial de los medios, mientras
le hacen mala publicidad al país espantando inversiones extranjeras y al turismo
internacional.
Como sucedió en Uruguay, también en Ecuador, Bolivia, Venezuela y en
parte en Argentina, Lobo ha enfocado sus ataques sobre el contenido de
violencia en los medios, pero con el fin último de justificar algún tipo de ley
de prensa para disciplinar a aquellos que no acuerdan con el gobierno algún
tipo de conducta periodística conveniente.
Al ojo del ciudadano promedio, la estrategia funciona. El gobierno
acusa a los medios de generar un clima de violencia que perjudica los altos
intereses del país y desvía la atención sobre el problema de la inseguridad
pública, la corrupción general y policial, la debilidad de la justicia y de las
instituciones del Estado, acciones todas que caben bajo su órbita de
responsabilidad.
Pero lo que en realidad se pierde de vista es el peligroso fin del
gobierno para censurar todo aquello que le perjudique o señale sus
irresponsabilidades y negligencias.
No es verdad que haya arreglos entre gobiernos y medios sobre el tema
de la violencia, sí en cambio que en algunos casos gobiernos y medios se
sientan a la mesa para generar mecanismos de autorregulación, nunca para tapar
noticias, sino para cambiar la forma de presentación. Aún en ese tipo de
escenarios, el problema es que muchos gobiernos, como sucedió en Venezuela y
Ecuador más recientemente, comienzan con exigir nuevos reglamentos de horarios
de protección al menor, que luego terminan justificando leyes de prensa para controlar
y censurar.
El gobierno de Mujica viene insistiendo desde que asumió la
presidencia que son los medios los que han generado el clima de inseguridad en
el país, mientras los ministros son los que exigen una ley de prensa que le
diga a los medios qué no pueden publicar, contraviniendo lo establecido en la
Constitución en materia de censura previa.
Siempre será importante que los medios de comunicación manejen rigurosos
estándares éticos para minimizar el impacto de la violencia, pero muy distinto
es cuando se quieren imponer esos mecanismos mediante leyes de prensa, que
terminan siendo mecanismos del gobierno para tapar la realidad.
febrero 08, 2013
Chávez: Ver para creer
Los refranes son pura
sabiduría popular. Uno de los más notables es “ver para creer” que recomienda
dar credibilidad solo a aquello que podemos constatar con la vista.
Es tal vez el menos práctico
en Venezuela, a dos meses de la desaparición física de la esfera de la opinión
pública del presidente Hugo Chávez. Su ausencia, permitida por la enfermedad, y
la continuidad de su Presidencia, justificada por la Corte Suprema de Justicia,
levantan razonables sospechas sobre la suerte del Presidente.
Es muy raro que un
presidente tan personalista como Chávez esté firmando cartas como la leída por
Nicolás Maduro en Chile, enviando saludos a los venezolanos o reuniéndose y
haciendo bromas con sus ministros, sin siquiera hablar por segundos ante una
cámara o efusivamente descargar alguna frase por el micrófono de una radio o por
su cuenta de twitter.
Su personalidad, tan
autoritaria, narcisista y personalista no se lo permitiría. Si estuviera por
volver a tomar el poder, ya hace rato que hubiera dado signos de vida o
recuperación.
Muchos recuerdan que el
hermético gobierno de La Habana, por lo menos cuando se trató de la convalecencia
de Fidel Castro, siempre se las arreglaba para sacar una foto en su traje
adidas, ante la visita de algún mandatario. Chávez está desaparecido
totalmente, de ahí que Henrique Capriles haya exigido que se muestre o que de
una vez por todas, si las intenciones son proceder con las elecciones, hacerlo
pronto y de una vez.
Muchos temen que Chávez haya
muerto pero evitan decirlo por miedo a que el chavismo tenga un as debajo de la
manga para mostrar su mejor carta en las próximas semanas. Otros creen que la
recuperación que acusó Maduro no es tal y que la demora es solo encontrar
tiempo para acicalar al chavismo e ir unido a las próximas elecciones. Otros
sueñan con que Chávez se ponga bien y retome las riendas del país.
El panorama no es fácil.
Chavismo sin Chávez será, tarde o temprano, chavismo dividido. Maduro y Diosdado
Cabello tendrán que negociar para tomar poder, y en esa negociación algo
tendrán que dar a cambio, lo que terminará por debilitarlos. Ninguno, además,
tiene el carisma ni el consenso ni el arrastre que genera Chávez.
Más se demora el gobierno en
ser trasparente sobre este asunto, menos legitimidad tendrá para gobernar, pese
a que pueda incluso ganar una elección.
Ver para creer.
febrero 07, 2013
Obama y los drones
Las papas le queman a Barack
Obama como en ningún otro momento de su Presidencia. Por primera vez estuvo
obligado a ponerse a la defensiva y lo hizo ordenándole al Ministerio de
Justicia que de inmediato envié al Congreso un documento que justifica legalmente
que como presidente puede ordenar el asesinato de un terrorista cuando represente una amenaza para los
intereses del país, pudiéndolo hacer mediante el uso de drones o aviones no
tripulados piloteados a distancia.
La controversia no es tanto
el debate sobre la legalidad de sus decisiones en un período que todavía el
gobierno considera estar en guerra contra el terrorismo, sino además por la
falta de transparencia y de rendición de cuentas al público sobre este tipo de
estrategia. Obama y sus funcionarios han negado constantemente que exista un
documento como el que ahora se está enviando al Congreso, y solamente salió a
relucir luego de que el lunes la cadena NBC publicara otro informe que no se
conocía hasta ahora, en el que se hace una interpretación sobre el documento
secreto, respaldando en forma ética y legal la decisiones de Obama para ordenar
los asesinatos selectivos.
Lo que ha increpado el
debate en los medios de comunicación, es que Obama siempre ha declamado
transparencia pero poco ha hecho para cumplir ese precepto. De ahí hasta que se
le tilde de hipócrita que haya criticado y dispuesto mayor transparencia sobre
la tortura, vuelos y cárceles clandestinas, prácticas ejecutadas durante la
administración de su antecesor George W. Bush, cuando no lo está haciendo
durante su Presidencia.
En mi columna de semanas
pasadas justamente decía que el gobierno de Obama deja mucho que desear en
materia de transparencia y que incluso, después de tanto declamarla, es el
gobierno que más escollos ha puesto en materia de acceso a la información y que
más persigue a los soplones o a quienes desde dentro del gobierno tratan de
denunciar abusos y corrupción.
Es probable que el debate y
la conversación pública sobre este tema caiga en cuestiones de abuso de poder
del Presidente, en la posible exageración de toma de decisiones al margen del
Congreso y del Poder Judicial en materia de seguridad nacional o la rápida
evolución de la tecnología de los drones que ha revolucionado la manera de
hacer la guerra. Lo importante, más allá de estos conceptos válidos, es que el
debate se centre en la necesidad de la mayor transparencia y rendición de
cuentas gubernamental y entender que las medidas que se adopten servirán de
antecedentes en el mundo cuando otros gobiernos – democráticos y autoritarios -
también comiencen a utilizar su tecnología (o la compren) para hacer este tipo
de guerras. Y ni hablar – claro – que también la podrán aprovechar los
terroristas.
Periodismo superficial
Las recientes denuncias
sobre corrupción en la FIFA y el dopaje del ciclista Lance Armstrong, muestran las
debilidades de un periodismo deportivo superficial, más dedicado a entretener y
comentar, que a investigar y a asumir la responsabilidad de informar.
El periodismo deportivo se
asume casi como espectador de tribuna. Ofrece testimonio de lo que ocurre, pero
no profundiza. De ahí que ofrezca récords, resultados o escándalos con la misma
resonancia que intensidad. En esa escala, vale igual que a Lionel Messi le
otorguen un cuarto Balón de Oro, que a Manny Pacquiao le arrebaten la corona
mundial o que se gasten millones en arreglos de partidos y peleas. Tampoco se
distinguen pecados de delitos ni crímenes de discriminación, da lo mismo las infidelidades
de Tiger Woods que el dopaje de Armstrong o la violencia de las barras bravas que
el racismo irascible en los estadios.
Es inexplicable como el
periodismo especializado no investiga ni anticipa, contentándose solo con
recoger y comentar las denuncias de los afectados. Una falta de protagonismo que
menosprecia tanto la relevante misión de la prensa, como la confianza depositada
por el público.
El caso de Armstrong revela
esa incapacidad. Es difícil comprender como este ídolo universal, ganador de siete
Tours de Francia, se pasó más de una década haciendo de víctima, negando denuncias
sobre dopaje y amenazando a sus compañeros de equipo para que mantengan los
secretos, sin que una investigación
periodística lo haya desenmascarado con antelación.
Si el periodismo hubiera
cumplido con averiguar las denuncias de los últimos años, ni Armstrong habría
ganado tantas competencias a base de mentiras, ni el público se hubiera sentido
lastimado. Pero hubo que esperar un informe reciente de la agencia antidopaje
estadounidense que calificó este caso como el “más sofisticado,
profesionalizado y exitoso en la historia del deporte” y a que Armstrong confesara
sus adicciones en el show de Oprah Winfrey, para que el periodismo también dejara
de creer en el héroe.
El caso de Armstrong es una
grave omisión de la prensa especializada, pero no la única. La reciente
investigación de la revista France Football revela la corrupción enquistada dentro
de la FIFA. Acusa al ex presidente francés, Nicolás Sarkozy, y a las
autoridades del fútbol mundial y de varias federaciones africanas, latinoamericanas
y caribeñas, por haber favorecido a Qatar para que consiga la sede de la Copa
Mundial de 2022, a cambio de millones de dólares y favores a futuro.
Las denuncias no son nuevas,
datan de 2010 cuando el pequeño Qatar le ganó la pulseada a EE.UU. y Rusia se
quedó con la sede del 2018, arrebatándole el privilegio a Inglaterra. La prensa
inglesa de aquella época despedazó con titulares de corrupción al presidente de
la FIFA, Joseph Blatter, pero careció de fuerza y credibilidad. Es que no
investigó, solo se hizo eco de las denuncias de la federación inglesa que,
sabiendo de irregularidades desde hace años, recién las filtró a los medios cuando
supo que no tenía chances ante Rusia. De haber conseguido la sede, seguramente
hubiera mantenido silencio.
De esa trama oscura de premios
y favores dentro de la FIFA ya hablaba Diego Maradona, quien acusó de mafioso a
Joao Havelange, el ex rector por 24 años de la entidad. Pero a diferencia de
Maradona, la revista France Football goza de credibilidad. Su investigación
puede ayudar a que por fin el Comité de Ética de la FIFA deje de resolver toda acusación
como simple conflicto de interés y a que intervenga la justicia.
Respecto a los medios, la superficialidad
no solo es debilidad del periodismo deportivo. La crisis económica obligó a
muchos a recortar gastos y personal, lo que derivó en una reducción general de
calidad informativa. Sin embargo, esta debilidad puede resultar en una gran
oportunidad. Siendo la sección deportiva muy atractiva para los anunciantes y
la potencialmente más rentable, podría ser el sitio ideal por donde reinvertir en
reporteros y periodistas de investigación.
Un periodismo deportivo menos espectador, más profundo
y comprometido, preocupado en descubrir hechos no solo en cubrir eventos, ayudaría
a mejorar el deporte, a elevar la credibilidad de la prensa y a aumentar la
confianza del público.
febrero 05, 2013
Las fotos de Uribe
Este parece un mundo al revés. Periodistas de varios medios de
comunicación de Colombia y funcionarios del gobierno de ese país criticaron al
ex presidente Alvaro Uribe por publicar una foto en Twitter de dos policías
masacrados por las narco guerrillas de las FARC en la zona de La Guajira, con
la frase “policías de la patria asesinados”.
Las reacciones el fin de semana no se hicieron esperar. Según lo
publicado por el diario El Tiempo, varios directores de noticias de otros
medios consideraron que se trató de una sobredosis de amarillismo político y
una forma de Uribe para buscar rédito político, en momentos que quiere defenestrar
a las FARC que mantienen negociaciones con el gobierno de Juan Manuel Santos
para llegar a la paz.
Incluso el experto en ética periodística, el renombrado periodista
Javier Darío Restrepo declaró a la página electrónica del diario El Tiempo, de
Bogotá, que se trató de una “violación de la intimidad, no solo de los policías
víctimas sino de sus familias”. Mientras tanto, el ministro colombiano del
Interior, Fernando Carrillo, aseguró que “la sangre de nuestros policías es
nuestra sangre. No puede exhibirse como trofeo de guerra contra la paz”.
Creo que más allá de las intenciones de Uribe, la publicación de su
parte no fue desacertada. La responsabilidad de los medios y del gobierno – que
achacan Restrepo y Carrillo - en este caso es muy diferente a la que tiene
Uribe, de la misma forma que su responsabilidad era diferente cuando era él el
Presidente y seguramente no hubiera publicado algo así o hubiera criticado a
quien lo hubiera hecho. Pero ahora, como ha cambiado el contexto, y él está en
la oposición y en otro partido político, tiene mayor libertad para fiscalizar
la acción de gobierno o mayor libertad para expresarse. Me parece que es una
buena forma de hacer ver las atrocidades de las FARC, y demostrar que las guerrillas
no están apegadas a la negociación, tanto por los asesinatos como por el
secuestro de otros policías y militares.
Uribe por su calidad de ex presidente, su relevancia y sentido de
servicio público y fiscalización, tiene mayor libertad para publicar. Creo que
las críticas de Restrepo, de Carrillo y otros periodistas sobre intimidad, responsabilidad
patriótica y amarillismo respectivamente contra Uribe, están enfocadas como si
el ex presidente fuera un medio de comunicación independiente y apegado a
ciertas reglas éticas periodísticas, sin considerar que se trata de un simple emisor
político, interesado en una causa particular.
Aunque no sea agradable lo que hizo, tampoco se puede correr el riesgo
de endilgarle a él un mayor delito por publicar fotos que el que le corresponde
a los responsables materiales e intelectuales por asesinar a los policías.
febrero 04, 2013
Chavismo: golpes son golpes
El chavismo sigue
demostrando su alto nivel de autoritarismo. Festejó hoy, 4 de febrero, el 21
aniversario del fallido golpe de Estado que el presidente Hugo Chávez dio en
1992 contra el presidente constitucional de la época, Carlos Andrés Pérez
(1989-1993), golpe en el que murieron 17 militares y más de 80 civiles, y
decenas de heridos.
Chávez y el chavismo hacen
bien en deplorar el golpe de Estado de 2002 que atribuyen a la oligarquía. Pero
uno se pregunta con qué vara debe medir la moralidad de estos actos, un
gobierno que se vanagloria de haber aplicado el mismo remedio. Es más o menos lo
mismo cuando Evo Morales suprimía las revueltas sociales y condenaba las
barricadas en las calles, cuando él subió a la presidencia justamente por ese
tipo de prácticas.
El
vicepresidente Nicolás Maduro justificó el golpe de 1992 como el segundo acto
de relevancia en el país después de los hechos del 19 de abril de 1810 cuando
comenzó el movimiento independentista.
Obviamente
Maduro, así como las huestes del chavismo, tiene mucha imaginación. Que haya
mejores golpes que otros es otro más de los absurdos del autoritarismo del
gobierno.
Con o sin
Chávez, el chavismo gobernante sigue siendo puro circo.
febrero 03, 2013
febrero 02, 2013
Las mentiras de Argentina
Finalmente alguien tenía que ponerle el
cascabel al gato. El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se ha vuelto
tan autoritario que se cree con el poder de manipular la información oficial o
adecuarla a sus propios intereses desobedeciendo mandatos de sus propios
decretos, como el firmado por el ex presidente Néstor Kirchner que obliga al
Poder Ejecutivo a generar y dar información oficial en forma veraz y en término.
El FMI acaba de sancionar al oficial Instituto
Nacional de Estadísticas y Censos, INDEC (intervenido por el Poder Ejecutivo
desde 2007) por manipular información y estadísticas sobre inflación.
Las denuncias no son nuevas, son las que por
años las propias entidades argentinas, la oposición y la prensa vienen sosteniendo.
El gobierno, en lugar de haber rectificado rumbos, prefirió prohibir a las
consultoras privadas que hagan mediciones y a los medios que las divulguen, lo
que ha llevado al Congreso - al menos al sector de la oposición – a llevar sus
propias estadísticas sobre la inflación.
Como
era de esperar, Cristina no demoró mucho en reaccionar y se despachó con
decenas de tuits contra el FMI, acusando a la entidad de todas las crisis en el
mundo y de la historia.
Sin
embargo, lo que Cristina no dijo es si cumplirá con lo que se le pidió al
gobierno respecto a que en siete meses debe generar mejores y más creíbles
estadísticas o de lo contrario correrá el riesgo de no poder conseguir
asistencia financiera o ser expulsada de la entidad.
Cristina
no deja de tener razón en sus críticas al FMI, pero su reacción en nada invalida
que su gobierno sí manipula las estadísticas, para mostrar una realidad
diferente a la real, desde los índices de pobreza, de empleo formal e informal,
del precio de la canasta familiar, por citar los datos más elementales.
Hay cosas
que no se entienden de este entuerto. Por un lado, si las estadísticas sirven
para crear políticas públicas, como hará el gobierno para hacer las más
acertadas cuando no le queda otra que usar datos propios sobre los que ni
siquiera puede confiar.
Y por
otro lado, cada vez es más evidente que en el país se necesita una Ley de
Acceso a la Información Pública y Transparencia, la única forma que el público
podrá obligar al gobierno a entregarle no solo información, sino la metodología
que utiliza para generarla.
Una ley
de este tipo puede ser la única forma para fiscalizar a este gobierno.
Curas pedófilos; herida abierta
La herida sigue abierta. Desde que hace años atrás
la Arquidiócesis de Boston se vio obligada a actuar en contra de los abusos de
menores por parte de sus sacerdotes a raíz de investigaciones de los diarios Boston
Globe y Boston Phoenix, las denuncias sobre este problema de la pederastia se
extendieron por todas las diócesis del país y del mundo entero.
Ahora la justicia de California, en una pelea de más
de un lustro, finalmente pudo obligar a la Arquidiócesis de Los Ángeles a que
revele 12 mil páginas de documentos en los que se reflejan, con nombre y
apellido, los nombres de 122 curas supuestamente pedófilos que han abusado de
menores de edad.
El arzobispo, José Gómez, entre otras medidas, consternado
por los crímenes sobre los que ahora le
toca responder, prohibió al ex arzobispo y cardenal jubilado, hablar en público
y asumir tareas eclesiásticas como celebrar misa por haber ocultado durante su
término el problema y no haber tomado las medidas adecuadas contra los curas
pedófilos.
Lamentablemente hasta entonces, la Iglesia veía a
este como un conflicto interno solucionable mediante el traslado de los curas
pedófilos a otras diócesis para tapar las evidencias. Pero como sucede con los
abusadores, esa política permitió que se esparza aún más el problema.
Sobre este tema he repetido en este blog que las
autoridades de la Iglesia han pecado por acción y omisión y se han confundido
tratando de disfrazar crímenes de pecados. La Iglesia, como la de Los Ángeles,
no debiera esperar a ser intimada por la justicia para revelar los nombres de
los abusadores o las denuncias reiteradas y sistemáticas que pesan contra
algunos de sus miembros.
Para ganar credibilidad y autoridad y para cerrar
este capítulo – tan negro en su historia como el de la Inquisición – la Iglesia
debería presentarse ante la justicia y desenmascarar a todos los criminales que
se cobijan en su seno.
No valen arrepentimientos ni excusas ni penitencias.
Se necesita justicia tanto para alivianar la carga de las víctimas como para
sanear a una Iglesia en descrédito.
febrero 01, 2013
Duro y parejo informe de HRW
Human Rights Watch (HRW) pegó parejo para todo el mundo. En su informe
2013 sobre el estado de los derechos humanos en 14 países de las Américas que
reveló este jueves, demostró que en todos lados se cuecen habas, tanto en
Venezuela como en EE.UU.
HRW acusa a
Cuba de ser el régimen más represivo de América Latina, al estado de México lo
acusa de mantener un grado altísimo de impunidad, al gobierno de Hugo Chávez de
acosar a la oposición y a Rafael Correa de ir en contra de la libertad de
prensa. Sobre EE.UU. el informe es más tajante aún. Acusa al gobierno de Barack
Obama de ser el que más encarcela en el mundo, de detener a inmigrantes no
peligrosos, miembros de minorías raciales y étnicas, mantener la pena de muerte
y continuar con “prácticas abusivas” en la cárcel de Guantánamo.
Revela que
en EE.UU. en 2010 había 1.6 millones de personas, y que tiene la tasa de
encarcelamiento más alta del mundo, con 500 reclusos por cada 100 mil habitantes.
En coincidencia con el informe de HRW, el Observatorio Venezolano de
Prisiones, sacó a relucir el jueves otro informe que da cifras dantescas. Un
total de 591 presos fallecieron en las 34 cárceles venezolanas el año pasado,
una cifra récord, según el informe anual de la organización que sitúa el
hacinamiento en las prisiones por arriba del 200 por ciento. En 2011, la cifra
de muertos fue de 560.
HRW insiste que en Venezuela uno de los mayores problemas es “la
acumulación de poder en el ejecutivo y el deterioro de las garantías de
derechos humanos que han permitido que el gobierno intimide, censure y enjuicie”.
Chávez “y sus partidarios – agrega - han abusado de su poder en una gran
variedad de casos que han afectado al poder judicial, los medios de
comunicación y defensores de derechos humanos”.
No todo es negro en el horizonte para HRW. Destaca avances en tres
países. A Cristina de Kirchner y Dilma Rousseff por los avances a favor de los
derechos humanos que fueron violados en el pasado y a Juan Manuel Santos por
sus esfuerzos en lograr la paz con las negociaciones entre su gobierno y las
guerrillas de las FARC.
Seguramente los gobiernos más afectados por el informe, como lo han
hecho siempre, desconocerán todos estos hechos.
enero 30, 2013
EEUU: promoción de la democracia
Cada uno de los discursos inaugurales de los
presidentes estadounidenses de las últimas seis décadas incluyó políticas para
promover la democracia alrededor del mundo. El mensaje del lunes de Barack
Obama frente al Capitolio no fue diferente, pero dio la impresión que quiere cambiar
de estrategia.
Desde Roosevelt hasta Clinton o de la Alianza para
el Progreso de Kennedy a la Estrategia de Seguridad Nacional antiterrorista de
Bush, las tácticas para la promoción de la democracia tuvieron matices
diferentes según la época y el contexto, siempre guiadas por el pragmatismo
estadounidense para defender sus intereses y mantener el liderazgo.
Esa estrategia consistió, muchas veces, en asistencia
humanitaria, formación electoral y empoderamiento de la sociedad civil. Otras veces,
la promoción no fue más que imposición, mediante intervenciones militares,
presiones económicas y operaciones encubiertas de la CIA para apoyar golpes de
Estado o a gobiernos amigos. Así, desde el exterior, la promoción de la
democracia, no se vio como la aspiración de un país para inculcar libertad y
libre mercado, sino como la intervención de una potencia extranjera para implantar
gobiernos que defendieran sus intereses estratégicos. Irak es evidencia cercana.
Todas estas estrategias tradicionales de la
diplomacia estadounidense tuvieron poco o relativo éxito. Tal vez por esa
realidad, Obama prefirió mirar hacia adentro, enfocarse en la perfección de la
democracia propia, consciente de que el buen ejemplo puede ser un agente de
mercadeo más barato y eficiente.
En su mensaje inaugural, pese a que no abandonó la lucha
anti terrorista ni el apoyo a las “democracias en todas partes”, Obama se alejó
de las perspectivas patrioteras de sus predecesores. Se enfocó en las obligaciones
internas más que en las externas, tanto del gobierno como de sus ciudadanos.
Habló de sanear la economía, de procurar más trabajos y prosperidad, de ampliar
la clase media y de continuar con los sueños incumplidos de Abraham Lincoln y
de Martin Luther King, para que toda persona sea igual y tenga las mismas
posibilidades, sin diferencias respecto a su origen migratorio, color de piel u
orientación sexual.
Sin dudas el mensaje de Obama fue introspectivo, tan
íntimo como aquellas palabras desafiantes de John Kennedy: “No te preguntes que
puede hacer tu país por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu país”. Por eso
cuando llamó a la paz, a continuar bregando por la seguridad y a responder a la
amenaza del calentamiento global, no lo hizo echando culpas hacia los de
afuera, al terrorismo u a otros gobiernos enemigos como en el pasado. Lo hizo
con sentido de autocrítica, pidiendo a todos los estadounidenses a trabajar unidos.
Pidió mayor compromiso ante un camino de
prosperidad, igualdad y felicidad que consideró incompleto. Pidió más
conciencia para evitar tragedias como la de Newtown, así como para desarrollar
energías renovables; pidió mayor innovación tecnológica y más maestros de
matemáticas; y adjudicó a la libertad, como regalo de Dios, y a la iniciativa
privada, el carácter de la nación.
Obama acertó en este nuevo enfoque de
responsabilidad interior. Pero también sabe que son muchas las obligaciones que
le caben al gobierno para mejorar la democracia, ya que con cuatro años a
cuestas, no tiene margen para seguir adjudicando todos los males a su
antecesor. La cárcel de Guantánamo, las denuncias sobre tortura en la lucha
contra el terrorismo, el contrabando de armas, la epidemia de la drogadicción,
los derechos de los inmigrantes, la poca transparencia en el manejo de
información gubernamental o la persecución contra quienes filtran la
información, son temas a resolver antes de que se transformen en manchas de su
legado.
El discurso de Obama
apuesta a que la disciplina y la prosperidad internas pueden ser las mejores embajadoras de la
democracia. Michael Mandelbaum, experto en política exterior, decía que los países
son como los individuos, aprenden lo que observan y que el éxito inspira ser
imitado.
enero 29, 2013
“Qatarstrofe para el fútbol”
Hace
pocos días en este blog hablé sobre la falta de responsabilidad de la que se
puede acusar al periodismo deportivo debido a que solo parece interesado en
entretener y comentar, dos aspectos que son naturales a la disciplina deportiva,
pero que son insuficientes en la tarea periodística.
Lamentablemente
los medios periodísticos, como otras empresas sacudidas por las crisis
económicas, han venido desmantelando sus unidades de investigación, lo que
consume muchos recursos y tiempo para construir buenas historias que ayuden al
público a entender las características complejas de las tramas deportivas.
El
caso de Lance Armstrong es una de las grandes omisiones del periodismo
investigativo estadounidense que solo se ha limitado a respetar lo que
Armstrong o los protagonistas han dicho sobre este caso histórico y apabullante
de dopaje.
Hoy se
supo, por suerte, sobre la investigación de la revista francesa France Football
– patrocinadora junto a la FIFA el Balón
de Oro – que mancha a los principales jefes de la FIFA y al ex presidente
francés Nicolás Sarkozy, por ayudar al pequeño y riquísimo país árabe, Qatar, a
conseguir la sede del Mundial de Fútbol para el 2022 a expensas de otras buenas
candidaturas como la Inglaterra, Australia y Corea, y de la de Estados Unidos,
país al que venció en la última ronda de votaciones en 2010.
Desde
entonces se vienen escuchando rumores sobre que los jeques qataríes compraron o
sobornaron voluntades a diestra y siniestra con tal de quedarse con la sede y
poner a su país en el mapa mundial. Pero no fue hasta ahora que la revista
francesa, haciendo gala de buen periodismo de investigación, da nombres de sospechosos
de haber estado en esa trama y cómo se fueron tejiendo los entuertos.
Es
probable que no suceda nada como ocurre muchas veces con las denuncias
periodísticas, pero es evidente que la FIFA tendrá que ser más transparente y
dar explicaciones de lo que pasó. Se trata de un organismo muy oscuro y que muchas
veces hasta parece inmune a los tentáculos de la justicia o de aquellos
fiscales que quisieran trabajar de oficio.
Si
esto llegara a comprobarse, creo que vendría muy bien aquel titular de una
editorial de una publicación alemana que en 2010 tras la decisión de la FIFA a
favor de Qatar tituló con inventiva: “Qatarstrofe para el fútbol”.
enero 28, 2013
Irrespeto a la memoria
La
comunidad judía internacional sufrió un duro golpe este fin de semana en el
momento que recordaba y honraba a los caídos en el Holocausto. Por un lado
Silvio Berlusconi hizo declaraciones explosivas e ignorantes sobre Benito
Mussolini y las conexiones con Hitler, mientras no reconoció que en la Italia
de pre guerra también los judíos italianos fueron discriminados y maltratados;
y luego unos siete mil fueron asesinados en los campos de concentración del
nazismo.
Pero
esas solo fueron declaraciones irresponsables. Peor son los actos
irresponsables, como el cometido por el gobierno de Cristina de Kirchner, que
desde este fin de semana en la cumbre de la CELAC y la UE en Santiago, anunció
que su gobierno y el de Irán han creado una Comisión de la Verdad – acuerdo que
el canciller Héctor Timmerman manufacturó en la sede de la ONU – para que se
investigue la responsabilidad de los acusados iraníes por la justicia argentina
en el atentado contra la AMIA en Buenos Aires en 1994 que dejó 85 muertos, tras
la voladura de la embajada israelito dos años antes que dejó un saldo de 29
muertos.
Bajo
los nueve puntos del acuerdo, la justicia argentina podrá interrogar a los ocho
iraníes acusados de autores intelectuales – entre ellos el ministro actual de
Defensa – en Teherán; pero es obvio que esas interrogaciones no conducirán a
nada, después de las investigaciones ya hechas y de la orden de captura que la
Interpol ya había interpuesto sobre los acusados.
La
presidente dijo por twitter anoche (las declaraciones más importantes del país
se hacen por este medio, nunca en conferencias de prensa para evitar las
preguntas) que se trató de un “acuerdo histórico”. En realidad así lo fue,
histórico porque el Poder Ejecutivo una vez más pisotea lo actuado por el Poder
Judicial y actúa en su lugar.
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