Aruba y Antillas Holandesas
Nelson Oduber, primer ministro que acaba de dejar el gobierno, amenazó con cerrar una radio durante las elecciones, además de pedir a sus partidarios boicotear con publicidad e información a un diario. Oduber utilizó la publicidad oficial para discriminar a medios.
Argentina
Con la nueva Ley de Servicios Audiovisuales, el gobierno, bajo la excusa de evitar la concentración, terminó limitando la radiodifusión y televisión privadas. Se creó un nuevo organismo supra estatal y los medios deberán deshacerse de sus licencias en menos de un año. Se limitó, además, la propiedad privada de los medios.
El Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley para despenalizar los delitos de injurias y calumnias, en cumplimiento de un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en contra del Estado.
Bolivia
El presidente Evo Morales continuó con una campaña de desprestigio contras la prensa. Se registraron 111 agresiones físicas contra periodistas y 36 ataques contra medios de comunicación, la mayoría privados.
Continúa estancado en el Congreso un proyecto de ley de acceso a la información; mientras que fue creado un Tribunal de Ética en el seno de la Asociación Nacional de la Prensa.
Brasil
En abril la Corte Suprema revocó por inconstitucional la Ley de Prensa en vigencia desde 1967, creando algunas confusiones sobre la aplicación del derecho de réplica que la ley regulaba. También, en junio, declaró inaplicable la exigencia de diploma para ejercer el periodismo, aunque ahora hay cuatro enmiendas constitucionales que reintroducen esa obligatoriedad.
El gobierno continúa enfocado en la realización de una Conferencia Nacional de Comunicación de alcance nacional para estudiar la incidencia de los medios de comunicación, que se prevé derivará en la creación de medidas de control.
Canadá
En materia de seguridad nacional, dos proyectos de ley en el Parlamento, exigen a las empresas de telecomunicación que modernicen su tecnología para que tener mayor capacidad de vigilancia, las que tendrán que entregarla cuando sea solicitada por la autoridad. Existe polémica sobre la autoridad de aplicación.
Caribe de habla inglesa
En Guyana y Trinidad los gobiernos utilizan la publicidad oficial como un mecanismo para premiar y castigar a los medios, mientras las asociaciones periodísticas piden que se canalice a través de una agencia responsable con criterios técnicos.
En Barbados se utiliza una reforma inmigratoria para presionar a periodistas extranjeros residentes en el país.
Chile
Desde abril pasado rige la nueva ley de transparencia y acceso a la información. La calidad de información ofrecida es de mediocre calidad y solo se entrega el 29 por ciento de lo que se solicita, según una investigación académica.
La Presidencia envió a Cámara de Diputados un proyecto de ley que pide a los periodistas ejerce la profesión en forma responsable, lo que se estima podría tener el propósito de replantear la colegiación obligatoria.
Colombia
Dos periodistas fueron asesinados.
En el Congreso se tramitan siete proyectos de ley que reglamentan e imponen obligaciones y prohibiciones a los medios, en temas sobre menores de edad, rechazo a la discriminación, difusión de los valores culturales; así como restricciones a la publicidad en los periódicos.
Los señalamientos y estigmatizaciones por parte de funcionarios contra la prensa se han convertido en mecanismos para obstaculizar la denuncia de hechos de corrupción, así como para que el Estado siga haciendo interceptaciones telefónicas ilegales.
Costa Rica
Continúa demorado en el Congreso desde hace ocho años, una ley que de aprobarse brindaría mayor protección a los periodistas, al determinar que los demandantes deberían presentar pruebas de los periodistas difamaron con intención y premeditación.
Cuba
Se mantiene en las cárceles a 27 periodistas independientes, muchos de ellos en estado grave de salud.
El gobierno incrementó las medidas de censura y filtrado, tanto de los blogueros que deben buscar server en países extranjeros para poder operar, mientras el gobierno sigue bloqueando páginas de internet.
Ecuador
El proyecto de Ley de Comunicación prevé un organismo que podrá sancionar a medios escritos hasta con el cierre, obliga a los medios a registrarse anualmente y obliga a los medios a tener códigos de ética y ombudsman.
El presidente Rafael Correa sigue desacreditando a la prensa, y utilizando mecanismos sutiles para someterla, a través de sanciones y discriminación en el otorgamiento de publicidad oficial.
El Salvador
Un periodista fue asesinado.
Un grupo de medios alineados al gobierno está promoviendo una ley para “democratizar” frecuencias de radio y televisión, similar a la nueva ley argentina, lo que permitiría mayor control gubernamental sobre los medios.
La ley de acceso a la información pública presentada en octubre de 2008 al Congreso todavía no ha sido aprobada.
Estados Unidos
Permanece paralizada en el Senado una iniciativa de ley federal que protege el secreto periodístico, el que fue aprobado por la Cámara de Diputados en el 2007, una medida esperada que evitaría que más periodistas terminen en la cárcel.
En testimonio ante el Congreso, representantes de la Asociación Nacional de Prensa dijeron que los periódicos no necesitan ayuda financiera o subsidios. Explicaron que se avanza en nuevos modelos de negocios, incluyendo comercialización de contenidos online.
Guatemala
Dos periodistas fueron asesinados, producto del avance de la violencia y el crimen organizado en el país.
Por primera vez, una persona fue sentenciada por “causar pánico” a través de Twitter por pedir que se saque el dinero del banco Banrural.
Haití
Aunque se nota una mejoría en materia de libertad de prensa, se registraron varias agresiones y medidas de censura de parte de fuerzas policiales contra algunas estaciones de radio.
Honduras
Fueron asesinados en este período tres periodistas.
El ejercicio periodístico se realizó en un ambiente de amenazas, intimidaciones y acciones judiciales, tanto antes, durante como después de que fuera depuesto el presidente Manuel Zelaya.
Después del golpe de Estado, el gobierno cerró varios medios y dictó normas jurídicas que limitaron la libertad de prensa. Los medios independientes sufrieron agresiones en medio de la pugna entre simpatizantes del nuevo y viejo gobierno.
México
Ocho periodistas fueron asesinados en este período. En total, 53 entre el 2000 y el 2009, según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Ante la ineficiencia del Estado, la autocensura sigue siendo la forma en que medios y periodistas se defienden de la violencia, mientras el nuevo Congreso dejó sin efecto las funciones de una Comisión en defensa de los periodistas.
Nicaragua
El gobierno sigue tratando de silenciar a los medios de comunicación mediante la represión, negación de información y discriminación en el otorgamiento de la publicidad oficial.
Un nuevo método de coerción, fue la creación motivada por el gobierno de foros de periodistas sandinistas con la finalidad crear estrategias oficiales para enfrentar a los medios independientes en una “guerra mediática”.
Panamá
Desde el nuevo gobierno de Ricardo Martinelli, algunos funcionarios expresaron que favorecen el control de contenidos de los medios a los que acusan de incentivar el clima de inseguridad pública por difundir noticias sobre crímenes.
Existen dificultades para el acceso a información oficial, habiendo la Secretaría de Comunicación decidió centralizar los comunicados oficiales así como exigir por escrito las preguntas a entrevistas a las autoridades.
Paraguay
Si bien se desmintió que el gobierno busque una ley de prensa, el ministro de Comunicaciones Augusto Dos Santos insiste en la necesidad de la autorregulación de los medios.
Se desconoce la intención del plan oficial de desarrollo de comunicación para 700 radios comunitarias y más de 1.200 operadores diseminados por todo el país; a la vez que se denunció que este gobierno tiene mayor presupuesto de publicidad oficial que los anteriores, aunque también carece de transparencia y criterios técnicos para su distribución
Perú
Se incrementaron las agresiones a periodistas y ataques a medios en el interior del país, donde también fue cerrada una radio y una televisora está en riesgo ante acusaciones oficiales de que han instigado a la violencia durante conflictos sociales que involucró a grupos indígenas.
Puerto Rico
Se incrementaron las restricciones a la información pública, especialmente en referencia a las actividades públicas del Gobernador, negándose el gobierno a informar sobre ellas considerando que son hechos de índole privado.
República Dominicana
Un proyecto de ley que modifica la Ley de Libre Acceso a la Información Pública, pretende un acceso regulado y más restringido a datos de dependencias oficiales. Fue impulsado después de una serie de revelaciones de la prensa sobre funcionarios corruptos, por lo que tiene claras intenciones disuasivas contra la investigación periodística.
Uruguay
Fueron despenalizados en abril los delitos de difamación e injurias en casos de informaciones u opiniones sobre asuntos de interés público, así como la injuria contra el honor de un jefe de Estado extranjero.
El gobierno de Tabaré Vázquez impulsa una ley para regular la producción de contenidos de la radio y televisión, tema avalado por Carlos Mujica, quien sacó mayoría de votos en las elecciones recientes, pero que deberá ir a ballotage.
Venezuela
La eliminación de medios independientes - 34 emisoras- y amenazas contra Globovisión, además de la “hegemonía comunicacional” del presidente, Hugo Chávez – 238 emisoras, 28 de TV, 340 publicaciones y 125 webs de propaganda - son desafíos mayores para la libertad de prensa.
Continúa la discriminación con publicidad oficial contra medios y el acoso judicial contra periodistas, a través de un sistema dependiente del Poder Ejecutivo.
Publiqué hace poco mi novela futurística en Amazon: "Robots con Alma: atrapados entre la verdad y la libertad". En este blog trato de temas de actualidad referidos a los valores de la verdad y la libertad. Blog por Ricardo Trotti
noviembre 08, 2009
noviembre 07, 2009
!Qué te pasa Argentina!
Este domingo iniciaremos los debates fuertes en Buenos Aires sobre libertad de prensa envueltos en un clima hostil en contra de la prensa proveniente de sectores allegados al gobierno y de la propia presidenta Cristina de Kirchner.
Con su habitual arrogancia, la Presidenta continuó en estos días aprovechando cualquier oportunidad pública para endilgarle la culpa a los periodistas de todos los males que afectan a la sociedad, particularmente de manipular a los pobres a lo que como individuos la prensa los muestra como desvalidos y pobrecitos, pero a los que califica de revoltosos cuando esos pobres se organizan para clamar por su derechos.
No es la primera vez que la Presidenta en un claro giro demagógico trata de echarle la culpa a los demás de los problemas que su propio gobierno genera. Meses atrás, tuvo duros enfrentamientos con las quejas y estadísticas presentadas por la Iglesia Católica, cifras obviamente mucho más elevadas que las oficiales.
La SIP no ha sido bienvenida por el gobierno en el país. Ya en una misión que vinimos en el 2004 el presidente de entonces, Néstor Kirchner, no nos recibió y esta vez la Presidenta no se dignó a venir a la inauguración oficial. Este desaire, claro está, no es gratuito, es parte de la pelea a muerte que tiene con los medios y que mantuvo la administración anterior y que hizo eclosión con la aprobación de una ley de Servicios Audiovisuales que afecta la labor periodística.
Hoy sábado hubo paneles y discusiones importantes sobre las tendencias en los países latinoamericanos de gobiernos que se extralimitan contra los medios y los periodistas, mientras que por fuera, los canillitas que no querían vender los periódicos en su día nacional, se vieron reforzados por militantes del Sindicato de Camioneros, liderado por Pablo Moyano, Hugo Moyano, secretario general de la Confederación Argentina del Trabajo, organización que respalda al gobierno, para bloquear la distribución de los diarios La Nación, Clarín y Perfil.
Como dijo el diario La Nación en su editorial de hoy: “Es sorprendente, o quizá sea adrede, el momento elegido para cargar aún más las tintas contra la prensa: que se reúna en Buenos Aires la asamblea general de la SIP debería ser motivo de orgullo e incluso de un párrafo elogioso de parte del Gobierno por haber elegido a la Argentina por tercera vez en su historia”.
Pero bueno, la presidenta Kirchner y su entorno están decididos a que quieren dominar a los medios y que la mejor forma de hacerlo es a través de la confrontación.
Luego de caminar por Buenos Aires, de ver carteles en contra de la SIP pegados por doquier, de que se ha organizado una cumbre de periodistas de parte del gobierno venezolano para contrarrestar los efectos de nuestro trabajo, de que no se puede caminar por la cantidad de marchas y contramarchas que hay por toda la ciudad por todos los motivos habidos y por haber, uno no tiene otra exclamación que hacerse en un país donde siempre hubo un orgullo especial por el respeto a la libertad de prensa: ¡Qué te pasa Argentina!
Con su habitual arrogancia, la Presidenta continuó en estos días aprovechando cualquier oportunidad pública para endilgarle la culpa a los periodistas de todos los males que afectan a la sociedad, particularmente de manipular a los pobres a lo que como individuos la prensa los muestra como desvalidos y pobrecitos, pero a los que califica de revoltosos cuando esos pobres se organizan para clamar por su derechos.
No es la primera vez que la Presidenta en un claro giro demagógico trata de echarle la culpa a los demás de los problemas que su propio gobierno genera. Meses atrás, tuvo duros enfrentamientos con las quejas y estadísticas presentadas por la Iglesia Católica, cifras obviamente mucho más elevadas que las oficiales.
La SIP no ha sido bienvenida por el gobierno en el país. Ya en una misión que vinimos en el 2004 el presidente de entonces, Néstor Kirchner, no nos recibió y esta vez la Presidenta no se dignó a venir a la inauguración oficial. Este desaire, claro está, no es gratuito, es parte de la pelea a muerte que tiene con los medios y que mantuvo la administración anterior y que hizo eclosión con la aprobación de una ley de Servicios Audiovisuales que afecta la labor periodística.
Hoy sábado hubo paneles y discusiones importantes sobre las tendencias en los países latinoamericanos de gobiernos que se extralimitan contra los medios y los periodistas, mientras que por fuera, los canillitas que no querían vender los periódicos en su día nacional, se vieron reforzados por militantes del Sindicato de Camioneros, liderado por Pablo Moyano, Hugo Moyano, secretario general de la Confederación Argentina del Trabajo, organización que respalda al gobierno, para bloquear la distribución de los diarios La Nación, Clarín y Perfil.
Como dijo el diario La Nación en su editorial de hoy: “Es sorprendente, o quizá sea adrede, el momento elegido para cargar aún más las tintas contra la prensa: que se reúna en Buenos Aires la asamblea general de la SIP debería ser motivo de orgullo e incluso de un párrafo elogioso de parte del Gobierno por haber elegido a la Argentina por tercera vez en su historia”.
Pero bueno, la presidenta Kirchner y su entorno están decididos a que quieren dominar a los medios y que la mejor forma de hacerlo es a través de la confrontación.
Luego de caminar por Buenos Aires, de ver carteles en contra de la SIP pegados por doquier, de que se ha organizado una cumbre de periodistas de parte del gobierno venezolano para contrarrestar los efectos de nuestro trabajo, de que no se puede caminar por la cantidad de marchas y contramarchas que hay por toda la ciudad por todos los motivos habidos y por haber, uno no tiene otra exclamación que hacerse en un país donde siempre hubo un orgullo especial por el respeto a la libertad de prensa: ¡Qué te pasa Argentina!
Narcotráfico: ¿seguridad o democracia?
El narcotráfico no es solo un problema de seguridad, sino de institucionalidad y salud democrática. Y mientras los gobiernos enfoquen su lucha únicamente en el primer aspecto, seguirán fracasando.
Los millones y los años invertidos en contra de la violencia de los carteles de la droga en Bolivia, Perú, Colombia y México han desembocado en más víctimas, más hectáreas de coca cultivada y mayor diversificación del crimen organizado. A mayores esfuerzos, menos logros, parece ser la constante.
Aunque la extradición de otros seis narcos colombianos a los EE.UU. esta semana, puede dar la impresión de ser una medida efectiva, ante todo evidencia una cultura latinoamericana con baja rigurosidad judicial y alta impunidad, causa y consecuencia de la fragilidad de las democracias.
El problema no es de producción o consumo de drogas, de oferta o demanda, sino de corrupción que genera el crimen organizado, infiltrando a las instituciones democráticas, especialmente a congresos y campañas electorales. La soluciones no pueden ser tan simplistas, como la de despenalizar las drogas para arruinarles el negocio económico a los narcos, como sostienen los ex presidentes César Gaviria, Henrique Cardoso y Ernesto Zedillo.
Cuando Pablo Escobar despuntó como capo y diputado a la misma vez en Colombia, quedó demostrado que el narcotráfico necesita del poder político para consolidar su éxito económico y mantener su impunidad. Desde entonces, fue evidente que pocos gobiernos y campañas políticas quedaron libres del doping que genera el dinero fácil.
El tema recobró actualidad esta semana en República Dominicana. La Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción denunció que unos 60 nominados a diputados estarían manchados por el narcotráfico. En México, en las elecciones legislativas de julio pasado, 16 candidatos a diputados federales coludidos con el narcotráfico, disputaron un puesto en el congreso, donde algunos de ellos, catapultados por partidos tradicionales como el PRI, PAN y PRD, pueden ahora bregar por leyes más benignas y gozar de tres años de inmunidad parlamentaria.
En México no solo asumieron legisladores, sino varios alcaldes y otros funcionarios electos en estados más afectados por las drogas, donde el apoyo, votos y protección de los narcos se pagan con puestos claves en las instituciones y en las filas policiales. Cada vez más cerca de la Colombia de los años 80, México no solo asombra por las 14.000 víctimas directas del narcotráfico, sino por curiosidades espeluznantes. En Tamaulipas varios candidatos a diputados publicaron desplegados contra colegas acusándolos de usar dineros del crimen. En Michoacán el narcotraficante más temido, Servando “La Tuta” Gómez, líder del sanguinario cartel “La Familia”, ofreció por la radio un pacto de no agresión al presidente Felipe Calderón, quien varias veces lamentó que “esas plagas” (narcos) se escudan en “la complicidad que los cubre” (políticos).
Lo mayor sorpresa es que las instituciones estén reaccionando con una tardanza de décadas para combatir la infiltración del narcotráfico y para hacer autocrítica, una ingenuidad inexcusable después de haber dictado tantas normas para combatir la producción, el tránsito y consumo de drogas. Recién ahora, la Junta Central Electoral en Santo Domingo propuso a los partidos que exijan certificados de antecedentes penales a sus candidatos, algo tan elemental que tampoco se exige en Perú, donde en estos meses los partidos y el Congreso acordaron crear comisiones para investigar los nexos del narcotráfico con el poder político, luego de que fuera capturado con 140 kilos de cocaína un ex asesor de Nancy Obregón, diputada y ex dirigente cocalera.
En Colombia, el lema pareciera ser mejor tarde que nunca. Siendo un país donde se investigó a presidentes y legisladores por sus nexos con los carteles, es extraño que hasta esta semana los congresistas empezaran a discutir un nuevo estatuto electoral con obligaciones para transparentar las finanzas de los partidos políticos y sanciones para quienes estén infiltrados por dineros ilícitos.
El narcotráfico ha prosperado por la debilidad de las instituciones, por lo que más que combatir la violencia, primero debieran crearse sistemas antidoping o anticorrupción para evitar la implosión de las democracias. Las herramientas son muchas y están ahí. Solo basta que los gobiernos cumplan y revisen de tanto en tanto la Convención Interamericana contra la Corrupción que con tanta fanfarria adoptaron en 2002.
Los millones y los años invertidos en contra de la violencia de los carteles de la droga en Bolivia, Perú, Colombia y México han desembocado en más víctimas, más hectáreas de coca cultivada y mayor diversificación del crimen organizado. A mayores esfuerzos, menos logros, parece ser la constante.
Aunque la extradición de otros seis narcos colombianos a los EE.UU. esta semana, puede dar la impresión de ser una medida efectiva, ante todo evidencia una cultura latinoamericana con baja rigurosidad judicial y alta impunidad, causa y consecuencia de la fragilidad de las democracias.
El problema no es de producción o consumo de drogas, de oferta o demanda, sino de corrupción que genera el crimen organizado, infiltrando a las instituciones democráticas, especialmente a congresos y campañas electorales. La soluciones no pueden ser tan simplistas, como la de despenalizar las drogas para arruinarles el negocio económico a los narcos, como sostienen los ex presidentes César Gaviria, Henrique Cardoso y Ernesto Zedillo.
Cuando Pablo Escobar despuntó como capo y diputado a la misma vez en Colombia, quedó demostrado que el narcotráfico necesita del poder político para consolidar su éxito económico y mantener su impunidad. Desde entonces, fue evidente que pocos gobiernos y campañas políticas quedaron libres del doping que genera el dinero fácil.
El tema recobró actualidad esta semana en República Dominicana. La Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción denunció que unos 60 nominados a diputados estarían manchados por el narcotráfico. En México, en las elecciones legislativas de julio pasado, 16 candidatos a diputados federales coludidos con el narcotráfico, disputaron un puesto en el congreso, donde algunos de ellos, catapultados por partidos tradicionales como el PRI, PAN y PRD, pueden ahora bregar por leyes más benignas y gozar de tres años de inmunidad parlamentaria.
En México no solo asumieron legisladores, sino varios alcaldes y otros funcionarios electos en estados más afectados por las drogas, donde el apoyo, votos y protección de los narcos se pagan con puestos claves en las instituciones y en las filas policiales. Cada vez más cerca de la Colombia de los años 80, México no solo asombra por las 14.000 víctimas directas del narcotráfico, sino por curiosidades espeluznantes. En Tamaulipas varios candidatos a diputados publicaron desplegados contra colegas acusándolos de usar dineros del crimen. En Michoacán el narcotraficante más temido, Servando “La Tuta” Gómez, líder del sanguinario cartel “La Familia”, ofreció por la radio un pacto de no agresión al presidente Felipe Calderón, quien varias veces lamentó que “esas plagas” (narcos) se escudan en “la complicidad que los cubre” (políticos).
Lo mayor sorpresa es que las instituciones estén reaccionando con una tardanza de décadas para combatir la infiltración del narcotráfico y para hacer autocrítica, una ingenuidad inexcusable después de haber dictado tantas normas para combatir la producción, el tránsito y consumo de drogas. Recién ahora, la Junta Central Electoral en Santo Domingo propuso a los partidos que exijan certificados de antecedentes penales a sus candidatos, algo tan elemental que tampoco se exige en Perú, donde en estos meses los partidos y el Congreso acordaron crear comisiones para investigar los nexos del narcotráfico con el poder político, luego de que fuera capturado con 140 kilos de cocaína un ex asesor de Nancy Obregón, diputada y ex dirigente cocalera.
En Colombia, el lema pareciera ser mejor tarde que nunca. Siendo un país donde se investigó a presidentes y legisladores por sus nexos con los carteles, es extraño que hasta esta semana los congresistas empezaran a discutir un nuevo estatuto electoral con obligaciones para transparentar las finanzas de los partidos políticos y sanciones para quienes estén infiltrados por dineros ilícitos.
El narcotráfico ha prosperado por la debilidad de las instituciones, por lo que más que combatir la violencia, primero debieran crearse sistemas antidoping o anticorrupción para evitar la implosión de las democracias. Las herramientas son muchas y están ahí. Solo basta que los gobiernos cumplan y revisen de tanto en tanto la Convención Interamericana contra la Corrupción que con tanta fanfarria adoptaron en 2002.
noviembre 05, 2009
SIP: Honduras, Argentina, Venezuela y Ecuador
La situación política de Honduras, una acto y una marcha organizada por la embajada venezolana en Buenos Aires en contra de la SIP, la nueva ley contra la prensa en Argentina y un nuevo proyecto de ley ecuatoriano que controlará los contenidos editoriales, son los aspectos que han creado mayor expectativa para esta reunión que iniciaremos mañana en Argentina.
Con un ojo puesto en el desarrollo del acuerdo Tegucigalpa-San José, muchos periodistas están pendientes de lo que sucede en Tegucigalpa y sobre lo que establecerá el informe de libertad de prensa sobre el papel de Manuel Zelaya y de Roberto Micheletti sobre los medios de comunicación y los periodistas, antes, durante y después del 28 de junio.
La nueva ley patrocinada por la presidenta Cristina de Kirchner que afecta la propiedad de la radiodifusión, así como la que impulsa el presidente Rafael Correa que se entromete en las decisiones editoriales que toman los periódicos para informar a sus públicos, serán algunos de los temas que mayor tiempo de discusión tomarán.
Como era de esperar, desde la embajada venezolana en Buenos Aires se anunció para el lunes un foro paralelo a la SIP y una marcha para contrarrestar los efectos de la discusión. La contra reunión de Venezuela en Buenos Aires se denomina “Primer Encuentro Internacional de Medios y Democracia en América Latina”, del que participará el director de Telesur, la cadena gubernamental venezolana de noticias, Izarra, quien se había negado a participar en un foro que la SIP hizo hace dos meses en Venezuela, escapándole al diálogo y prefiriendo la confrontación.
Estas reuniones paralelas patrocinadas por el gobierno venezolano – esta vez con el auspicio del gobierno argentino - son habituales toda vez que la SIP se reúne para debatir temas de libertad de prensa.
Con un ojo puesto en el desarrollo del acuerdo Tegucigalpa-San José, muchos periodistas están pendientes de lo que sucede en Tegucigalpa y sobre lo que establecerá el informe de libertad de prensa sobre el papel de Manuel Zelaya y de Roberto Micheletti sobre los medios de comunicación y los periodistas, antes, durante y después del 28 de junio.
La nueva ley patrocinada por la presidenta Cristina de Kirchner que afecta la propiedad de la radiodifusión, así como la que impulsa el presidente Rafael Correa que se entromete en las decisiones editoriales que toman los periódicos para informar a sus públicos, serán algunos de los temas que mayor tiempo de discusión tomarán.
Como era de esperar, desde la embajada venezolana en Buenos Aires se anunció para el lunes un foro paralelo a la SIP y una marcha para contrarrestar los efectos de la discusión. La contra reunión de Venezuela en Buenos Aires se denomina “Primer Encuentro Internacional de Medios y Democracia en América Latina”, del que participará el director de Telesur, la cadena gubernamental venezolana de noticias, Izarra, quien se había negado a participar en un foro que la SIP hizo hace dos meses en Venezuela, escapándole al diálogo y prefiriendo la confrontación.
Estas reuniones paralelas patrocinadas por el gobierno venezolano – esta vez con el auspicio del gobierno argentino - son habituales toda vez que la SIP se reúne para debatir temas de libertad de prensa.
noviembre 03, 2009
¿Y la OEA dónde está?
Honduras sigue siendo el juguetito de la OEA. Mientras otros países se están cayendo a pedazos con golpes tan fuertes como el de la semana pasada dio Daniel Ortega contra la Constitución o con los que Raúl Castro sigue pegando a los disidentes a los que libera a cuentagotas, la OEA sigue desviando su atención para meterse de lleno y ganar algo de terreno donde lo perdió todo y no supo ganar nada: es decir Honduras.
Ahora la OEA está dispuesta a insertar a Honduras en su seno después de un pacto entre Roberto Micheletti y Manuel Zelaya en el que se juega la restitución del segundo y así dar a Honduras la legitimidad (internacional) de sus elecciones del 29 de noviembre. Más allá de que finalmente este acuerdo tenga sus frutos bajo las exigencias de Zelaya de ser restituido sí o sí o si el Congreso tendrá la autonomía para no hacerlo, lo que nadie olvida en Honduras es que la OEA nunca se pronunció adecuadamente con todo lo que sucedió la semana previa al golpe del 28 de junio, cuando Zelaya venía dando golpes en contra de la Constitución y de las instituciones democráticas al mostrarse testarudo detrás de la idea de la reelección.
Lo mismo sucedió la semana pasada con Daniel Ortega. Para obtener su pasaje a la reelección, Ortega maniatado por una Asamblea que no le es del todo favorable, se fue por el lado de la Corte Suprema, donde tiene la mitad de los jueces, abiertamente sandinistas, por lo que éstos, a la espera de darle a su tutor y maestro lo que quería, esperaron a que los otros jueces, abiertamente liberales (después nos quejamos cuando las cosas andan mal en nuestros países latinoamericanos si la justicia lo que menos tiene es independencia) se fueran a casa para poder invalidar la Constitución el artículo que no permitía a Ortega reelegirse.
Será que golpear la Constitución, como hizo Zelaya (y sus partidarios ahora dicen que proseguirán por ese camino) no es un golpe de estado. Cerrar un Congreso – como Fujimori - lo es; echar a un presidente – como en Honduras – lo es; pero acaso pisotear la Constitución ¿no lo es? Justamente esos artículos como lo establecen las constituciones de Honduras, Nicaragua y Paraguay, entre otras, era para evitar los abusos de poder como los que los guaraníes sufrieron con Alfredo Stroesner.
Pero la OEA no ve estos temas. Seguramente sí verá lo que el gobierno de Hugo Chávez está recalcando durante las sesiones de la Comisión Interamericana de de Derechos Humanos esta semana, donde se queja de que es tratada con parcialidad, acusando a su secretario ejecutivo, Santiago Cantón, de que es un golpista porque avaló por silencio y omisión el golpe de Estado que Chávez sufrió en el 2002.
Es muy probable que ante la presión de Chávez, la OEA o la CIDH terminen sacando a Cantón permitiéndole a Chávez que siga defenestrando a todo aquel que lo señala por su violación a los derechos humanos. Y lo que llama la atención que la OEA jamás haya dicho nada de todas las veces que la CIDH emitió opiniones o la Corte Interamericana dictó fallos y sanciones contra el estado venezolano, así como tampoco cuando Chávez sacó a patadas a Cantón de Venezuela y a otros dirigentes en materia de derechos humanos como José Miguel Vivanco de Human Rights Watch.
Ahora la OEA está dispuesta a insertar a Honduras en su seno después de un pacto entre Roberto Micheletti y Manuel Zelaya en el que se juega la restitución del segundo y así dar a Honduras la legitimidad (internacional) de sus elecciones del 29 de noviembre. Más allá de que finalmente este acuerdo tenga sus frutos bajo las exigencias de Zelaya de ser restituido sí o sí o si el Congreso tendrá la autonomía para no hacerlo, lo que nadie olvida en Honduras es que la OEA nunca se pronunció adecuadamente con todo lo que sucedió la semana previa al golpe del 28 de junio, cuando Zelaya venía dando golpes en contra de la Constitución y de las instituciones democráticas al mostrarse testarudo detrás de la idea de la reelección.
Lo mismo sucedió la semana pasada con Daniel Ortega. Para obtener su pasaje a la reelección, Ortega maniatado por una Asamblea que no le es del todo favorable, se fue por el lado de la Corte Suprema, donde tiene la mitad de los jueces, abiertamente sandinistas, por lo que éstos, a la espera de darle a su tutor y maestro lo que quería, esperaron a que los otros jueces, abiertamente liberales (después nos quejamos cuando las cosas andan mal en nuestros países latinoamericanos si la justicia lo que menos tiene es independencia) se fueran a casa para poder invalidar la Constitución el artículo que no permitía a Ortega reelegirse.
Será que golpear la Constitución, como hizo Zelaya (y sus partidarios ahora dicen que proseguirán por ese camino) no es un golpe de estado. Cerrar un Congreso – como Fujimori - lo es; echar a un presidente – como en Honduras – lo es; pero acaso pisotear la Constitución ¿no lo es? Justamente esos artículos como lo establecen las constituciones de Honduras, Nicaragua y Paraguay, entre otras, era para evitar los abusos de poder como los que los guaraníes sufrieron con Alfredo Stroesner.
Pero la OEA no ve estos temas. Seguramente sí verá lo que el gobierno de Hugo Chávez está recalcando durante las sesiones de la Comisión Interamericana de de Derechos Humanos esta semana, donde se queja de que es tratada con parcialidad, acusando a su secretario ejecutivo, Santiago Cantón, de que es un golpista porque avaló por silencio y omisión el golpe de Estado que Chávez sufrió en el 2002.
Es muy probable que ante la presión de Chávez, la OEA o la CIDH terminen sacando a Cantón permitiéndole a Chávez que siga defenestrando a todo aquel que lo señala por su violación a los derechos humanos. Y lo que llama la atención que la OEA jamás haya dicho nada de todas las veces que la CIDH emitió opiniones o la Corte Interamericana dictó fallos y sanciones contra el estado venezolano, así como tampoco cuando Chávez sacó a patadas a Cantón de Venezuela y a otros dirigentes en materia de derechos humanos como José Miguel Vivanco de Human Rights Watch.
noviembre 02, 2009
Etica: no es el mejor momento
Hay momentos en los que los periodistas nos equivocamos de cabo a rabo. No creo que sea precisamente esta la época en que estemos replanteándonos la profesión o al menos la forma en que establecemos nuestros parámetros éticos, justo cuando los presidentes y funcionarios de muchos países están tratando de regular a la prensa bajo la excusa de que está desestabilizando al poder.
La Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia acaba de crear un Consejo de Etica y muchos entendidos como el colombiano Javier Darío Restrepo, en una conferencia en Buenos Aires criticó al periodismo por varias fallas deontológicas, como la falta de independencia.
No me entiendan mal. Hace años tanto en el libro “La Dolorosa Libertad de Prensa: en busca de la ética perdida”, como desde entonces, critiqué la falta de debate interno en la profesión, la escasa autocrítica y la necesidad de la autorregulación.
Pero en momentos que Rafael Correa promueve una ley para que los periodistas tengan obligatoriamente un código de ética; que Hugo Chávez se suma a pedir que la prensa debe ser controlada; que Daniel Ortega creó una organización de “periodistas sandinistas” para defenderse de los medios independientes; que tanto Cristina de Kirchner, Lula da Silva, Tabaré Vázquez, Alvaro Uribe, Roberto Micheletti, Oscar Arias, Barack Obama, Raúl Castro critican a mansalva a la prensa calificándola de desestabilizadora, me parece que cualquier intento de autorregulación es un servicio que se le hace a estas señoras y señores.
En épocas difíciles como las actuales, si bien es necesaria una férrea ética para no desviarse de la misión del periodismo, es necesario que todas las energías estén dedicadas a temas más indispensables de la profesión, como la investigación, la fiscalización, la crítica y, sobre todo, la sagacidad para no dejarse engañar por quienes tratan de confundir acusando a la prensa de todos los males’.
Cuando los sistemas democráticos están en peligro como ocurre en numerosos países de nuestro continente actualmente, se necesita un periodismo fuerte, fiscalizador, sin distracciones.
La Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia acaba de crear un Consejo de Etica y muchos entendidos como el colombiano Javier Darío Restrepo, en una conferencia en Buenos Aires criticó al periodismo por varias fallas deontológicas, como la falta de independencia.
No me entiendan mal. Hace años tanto en el libro “La Dolorosa Libertad de Prensa: en busca de la ética perdida”, como desde entonces, critiqué la falta de debate interno en la profesión, la escasa autocrítica y la necesidad de la autorregulación.
Pero en momentos que Rafael Correa promueve una ley para que los periodistas tengan obligatoriamente un código de ética; que Hugo Chávez se suma a pedir que la prensa debe ser controlada; que Daniel Ortega creó una organización de “periodistas sandinistas” para defenderse de los medios independientes; que tanto Cristina de Kirchner, Lula da Silva, Tabaré Vázquez, Alvaro Uribe, Roberto Micheletti, Oscar Arias, Barack Obama, Raúl Castro critican a mansalva a la prensa calificándola de desestabilizadora, me parece que cualquier intento de autorregulación es un servicio que se le hace a estas señoras y señores.
En épocas difíciles como las actuales, si bien es necesaria una férrea ética para no desviarse de la misión del periodismo, es necesario que todas las energías estén dedicadas a temas más indispensables de la profesión, como la investigación, la fiscalización, la crítica y, sobre todo, la sagacidad para no dejarse engañar por quienes tratan de confundir acusando a la prensa de todos los males’.
Cuando los sistemas democráticos están en peligro como ocurre en numerosos países de nuestro continente actualmente, se necesita un periodismo fuerte, fiscalizador, sin distracciones.
noviembre 01, 2009
Verdad, mentira y mercadeo
André Agassi dice ahora verdades sobre que mintió en el pasado, lo que no es otra cosa que una estrategia de venta para su autobiografía, similar a lo que la semana pasado hizo Juanita Castro, la hermana de Fidel, como relaté en post anterior.
De Agassi ya se sabía que había tenido complicaciones con las drogas – al menos así amenazó con describir su historia el tenista argentino Coria – pero no fue hasta que lo incluyó en su libro que por 11997 consumió metanfetamina cristalizada, una de las drogas más potentes que de usarla en forma periódica se puede hasta perder la masa muscular y ósea.
Lo que molesta de Agassi – que también escribió que casi pierde una final de Roland Garros porque tenía miedo que se le caiga una peluca leonina que usó para esconder su incipiente calvicie – es que recién ahora admita el caso de drogas cuando en aquella oportunidad hubiera tenido que ser amonestado y suspendido por la ATP.
Agassi hubiera podido guardarse su mentira, porque por el hecho de vender libros y lidiar con sus fantasmas del pasado, lo único que hace es haber dejado en ridículo a la ATP, desahuciado a los deportistas y desmotivado a seguidores. Son más las consecuencias negativas que las positivas que podría haber generado con su confesión, siendo que era un caso totalmente olvidado y sin trascendencia.
Lo mismo sucedió con Juanita, quien la semana pasada contó que había colaborado con la CIA cuando se dio cuenta que su hermanos Fidel estaba llevando a Cuba hacia el comunismo. Igual que Agassi, Juanita cuenta ahora la verdad de una mentira que mantuvo por varios años engañando a medio mundo. Y uno se pregunta si la persona que miente de esa manera puede ser confiable cuando dice que dice la verdad.
No es fácil creer.
De Agassi ya se sabía que había tenido complicaciones con las drogas – al menos así amenazó con describir su historia el tenista argentino Coria – pero no fue hasta que lo incluyó en su libro que por 11997 consumió metanfetamina cristalizada, una de las drogas más potentes que de usarla en forma periódica se puede hasta perder la masa muscular y ósea.
Lo que molesta de Agassi – que también escribió que casi pierde una final de Roland Garros porque tenía miedo que se le caiga una peluca leonina que usó para esconder su incipiente calvicie – es que recién ahora admita el caso de drogas cuando en aquella oportunidad hubiera tenido que ser amonestado y suspendido por la ATP.
Agassi hubiera podido guardarse su mentira, porque por el hecho de vender libros y lidiar con sus fantasmas del pasado, lo único que hace es haber dejado en ridículo a la ATP, desahuciado a los deportistas y desmotivado a seguidores. Son más las consecuencias negativas que las positivas que podría haber generado con su confesión, siendo que era un caso totalmente olvidado y sin trascendencia.
Lo mismo sucedió con Juanita, quien la semana pasada contó que había colaborado con la CIA cuando se dio cuenta que su hermanos Fidel estaba llevando a Cuba hacia el comunismo. Igual que Agassi, Juanita cuenta ahora la verdad de una mentira que mantuvo por varios años engañando a medio mundo. Y uno se pregunta si la persona que miente de esa manera puede ser confiable cuando dice que dice la verdad.
No es fácil creer.
octubre 31, 2009
Correa y la ética obligada
Quien ambiciona el poder absoluto, primero tiene que adueñarse de la verdad. Para ello, su necesidad indispensable es mantener la divergencia a niveles mínimos, limitar la información y castigar la crítica. Cuba es maestra en el uso de esta metodología. Venezuela está a medio camino. Mientras que Ecuador ya mostró sus primeras armas para silenciar al periodismo y, así, restringir el disenso.
La fórmula es fácil y perversa. Casi todos los gobiernos de tinte autoritario se justifican detrás de constituciones hechas a su medida y semejanza en las que incluyen normas de apariencia inocente que, en el futuro, les sirve para dictar leyes reguladoras y controladoras contra los medios y sus contenidos.
Así como la cláusula de “información veraz” de la constitución venezolana sirvió para dar forma a la ley de Responsabilidad Social con la que se cerraron televisoras, radios y se persigue a periodistas; el artículo de la nueva carta magna ecuatoriana, que exige que la información debe ser “veraz, verificada, oportuna, contextualizada…”, ofrece al presidente Rafael Correa la posibilidad de sancionar a todo aquel que se aparte de la verdad oficial.
Ante ese peligro, en República Dominicana, se logró hace semanas derribar la norma de “información veraz” que se incluía en la reforma constitucional, mientras que en Bolivia habrá que ver si Evo Morales, después de ganar las elecciones de diciembre, dictará leyes de control inspirándose en su Constitución, que ordena a la información ser “veraz y responsable”.
Valiéndose de las debilidades de alguna prensa éticamente cuestionable, y rechazando a la investigativa por sus denuncias sobre corrupción, Correa ha creado un clima general de hostilidad y desprestigio contra todos los informadores, a los que alecciona con llamados públicos a la responsabilidad por ser “mentirosos, corruptos, desestabilizadores y enemigos de la revolución”.
De esta forma, con la ficción creada – mandato constitucional y clima hostil - muchos desprevenidos compran la idea de que todos los males se resuelven maniatando a la prensa “perversa y ventajista que solo busca defender sus intereses”. En ese juego maquiavélico, Correa mandó redactar una Ley de Comunicación, instrumento perfecto que aparenta proteger al público, cuando en realidad servirá para blindar a su gobierno de las críticas.
La semana pasada, tras una visita de una delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa que expresó su criticismo en Quito, Correa calificó su propuesta legislativa como “proyecto estrella del gobierno”. Junto con otros dos anteproyectos de la oposición, la ley, que podría sancionarse antes de fin de año, hace de la ética periodística un deber legal. Exige a los medios la adopción de códigos de ética y contratación de ombudsman, creando organismos cuasi judiciales que vigilarán la aplicación de los estándares éticos en la información, pudiendo cerrar a medios que reiteren fallas informativas; tan simples como la publicación de un titular desacertado y una foto grotesca o tan complejas como la denuncia en contra de un funcionario corrupto.
Aunque Correa prometa que no habrá intromisión en los contenidos, dada la experiencia de gobernantes que pagan a seguidores para engrosar marchas políticas así como urnas electorales, no es descabellado pensar que éste o gobiernos futuros, motivarán a batallones de gente para que denuncien fallas morales en los medios, provocándose autocensura, silencio y un declive considerable del periodismo investigativo. Además, la reglamentación de la ley tendrá que conciliar un código de ética universal, enajenándose así el derecho a una línea editorial propia e independiente, como estipulan principios básicos de la libertad de prensa.
En aras de la igualdad, la nueva ley divide en 33 por ciento la propiedad creando medios públicos, comunitarios y privados. Pero en un país, donde el gobierno ya controla el 70 por ciento de la televisión por aire después de expropiaciones a privados y donde no existe conciencia sobre el papel de los medios públicos, usados solo para hacer propaganda, no es difícil advertir que se busca consolidar una plataforma mediática gubernamental, monopolizar la verdad oficial y minimizar a la prensa privada e independiente.
Esta ley miente. Confunde. Dice proteger a los ciudadanos de los abusos de los periodistas, cuando lo que busca es evitar que haya reflectores iluminando las acciones del gobierno. Quiere silencio. Todos los ecuatorianos perderán.
La fórmula es fácil y perversa. Casi todos los gobiernos de tinte autoritario se justifican detrás de constituciones hechas a su medida y semejanza en las que incluyen normas de apariencia inocente que, en el futuro, les sirve para dictar leyes reguladoras y controladoras contra los medios y sus contenidos.
Así como la cláusula de “información veraz” de la constitución venezolana sirvió para dar forma a la ley de Responsabilidad Social con la que se cerraron televisoras, radios y se persigue a periodistas; el artículo de la nueva carta magna ecuatoriana, que exige que la información debe ser “veraz, verificada, oportuna, contextualizada…”, ofrece al presidente Rafael Correa la posibilidad de sancionar a todo aquel que se aparte de la verdad oficial.
Ante ese peligro, en República Dominicana, se logró hace semanas derribar la norma de “información veraz” que se incluía en la reforma constitucional, mientras que en Bolivia habrá que ver si Evo Morales, después de ganar las elecciones de diciembre, dictará leyes de control inspirándose en su Constitución, que ordena a la información ser “veraz y responsable”.
Valiéndose de las debilidades de alguna prensa éticamente cuestionable, y rechazando a la investigativa por sus denuncias sobre corrupción, Correa ha creado un clima general de hostilidad y desprestigio contra todos los informadores, a los que alecciona con llamados públicos a la responsabilidad por ser “mentirosos, corruptos, desestabilizadores y enemigos de la revolución”.
De esta forma, con la ficción creada – mandato constitucional y clima hostil - muchos desprevenidos compran la idea de que todos los males se resuelven maniatando a la prensa “perversa y ventajista que solo busca defender sus intereses”. En ese juego maquiavélico, Correa mandó redactar una Ley de Comunicación, instrumento perfecto que aparenta proteger al público, cuando en realidad servirá para blindar a su gobierno de las críticas.
La semana pasada, tras una visita de una delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa que expresó su criticismo en Quito, Correa calificó su propuesta legislativa como “proyecto estrella del gobierno”. Junto con otros dos anteproyectos de la oposición, la ley, que podría sancionarse antes de fin de año, hace de la ética periodística un deber legal. Exige a los medios la adopción de códigos de ética y contratación de ombudsman, creando organismos cuasi judiciales que vigilarán la aplicación de los estándares éticos en la información, pudiendo cerrar a medios que reiteren fallas informativas; tan simples como la publicación de un titular desacertado y una foto grotesca o tan complejas como la denuncia en contra de un funcionario corrupto.
Aunque Correa prometa que no habrá intromisión en los contenidos, dada la experiencia de gobernantes que pagan a seguidores para engrosar marchas políticas así como urnas electorales, no es descabellado pensar que éste o gobiernos futuros, motivarán a batallones de gente para que denuncien fallas morales en los medios, provocándose autocensura, silencio y un declive considerable del periodismo investigativo. Además, la reglamentación de la ley tendrá que conciliar un código de ética universal, enajenándose así el derecho a una línea editorial propia e independiente, como estipulan principios básicos de la libertad de prensa.
En aras de la igualdad, la nueva ley divide en 33 por ciento la propiedad creando medios públicos, comunitarios y privados. Pero en un país, donde el gobierno ya controla el 70 por ciento de la televisión por aire después de expropiaciones a privados y donde no existe conciencia sobre el papel de los medios públicos, usados solo para hacer propaganda, no es difícil advertir que se busca consolidar una plataforma mediática gubernamental, monopolizar la verdad oficial y minimizar a la prensa privada e independiente.
Esta ley miente. Confunde. Dice proteger a los ciudadanos de los abusos de los periodistas, cuando lo que busca es evitar que haya reflectores iluminando las acciones del gobierno. Quiere silencio. Todos los ecuatorianos perderán.
octubre 30, 2009
Corte o Congreso: camino allanado
Voluntad política es lo que se reclamaba y parece que los enviados estadounidenses lograron lo que ni la OEA ni Oscar Arias pudieron antes: diálogo y acuerdo en ciernes.
Por iniciativa de Roberto Micheletti, pareciera que se cedió para que la restitución de Manuel Zelaya pase por el Congreso y no por la Corte Suprema; aunque claro, el Congreso tendrá que escuchar si la Corte mantiene o descarta varios de los 18 cargos que sostiene en contra del depuesto presidente, entre ellos el de traición a la patria.
Las inminentes elecciones y su reconocimiento internacional, pero especialmente la paz entre los hondureños, hacían presagiar que alguien debía tirar la toalla o sacar un as de la manga. Cualquier de estas dos visiones pueden atribuirse de la misma forma a cualquiera, a Micheletti o a Zelaya, así como muchos siempre pensaron que la verdad es que se trató de un golpe de estado y otros muchos de la verdad fue que se trató de una reposición constitucional.
Zelaya si es restituido tendrá que ser parte, quizás, de un gobierno de transición al que le queda poco tiempo para gobernar, sólo simbólicamente y sin posibilidad alguna de buscar cambios de ninguna naturaleza que podrían hacer pensar a algunos trasnochados (Chávez quizás) sobre una posible reelección.
Micheletti necesita retirarse del poder como gran demócrata y fiel servidor de gran parte de un pueblo que piensa que fue firme como nadie ante tanta presión y a su democracia. Y Zelaya necesita ser restituido para irse y que entre los suyos lo consideren el héroe que siempre luchó por sus ideales y por su democracia.
Ambos necesitan una situación ganar – ganar y mal harían los otros dos poderes del Estado en no permitir esta salida “elegante” para ambos y especialmente para todos los hondureños.
Ahora bien. Habrá euforia y decepción para ambos grupos. Y los líderes tendrán que saber convencer a sus seguidores – y a quienes no siguen ninguna de estas dos posturas – que este arreglo es el más conveniente, que no es una manipulación política más de sus conciencias y voluntades; y darles garantías institucionales que cualquier pacto y posterior desenlace será respetado sin excusas.
Por iniciativa de Roberto Micheletti, pareciera que se cedió para que la restitución de Manuel Zelaya pase por el Congreso y no por la Corte Suprema; aunque claro, el Congreso tendrá que escuchar si la Corte mantiene o descarta varios de los 18 cargos que sostiene en contra del depuesto presidente, entre ellos el de traición a la patria.
Las inminentes elecciones y su reconocimiento internacional, pero especialmente la paz entre los hondureños, hacían presagiar que alguien debía tirar la toalla o sacar un as de la manga. Cualquier de estas dos visiones pueden atribuirse de la misma forma a cualquiera, a Micheletti o a Zelaya, así como muchos siempre pensaron que la verdad es que se trató de un golpe de estado y otros muchos de la verdad fue que se trató de una reposición constitucional.
Zelaya si es restituido tendrá que ser parte, quizás, de un gobierno de transición al que le queda poco tiempo para gobernar, sólo simbólicamente y sin posibilidad alguna de buscar cambios de ninguna naturaleza que podrían hacer pensar a algunos trasnochados (Chávez quizás) sobre una posible reelección.
Micheletti necesita retirarse del poder como gran demócrata y fiel servidor de gran parte de un pueblo que piensa que fue firme como nadie ante tanta presión y a su democracia. Y Zelaya necesita ser restituido para irse y que entre los suyos lo consideren el héroe que siempre luchó por sus ideales y por su democracia.
Ambos necesitan una situación ganar – ganar y mal harían los otros dos poderes del Estado en no permitir esta salida “elegante” para ambos y especialmente para todos los hondureños.
Ahora bien. Habrá euforia y decepción para ambos grupos. Y los líderes tendrán que saber convencer a sus seguidores – y a quienes no siguen ninguna de estas dos posturas – que este arreglo es el más conveniente, que no es una manipulación política más de sus conciencias y voluntades; y darles garantías institucionales que cualquier pacto y posterior desenlace será respetado sin excusas.
octubre 28, 2009
Chávez, un perfecto comunista
La forma más fácil de detectar a un verdadero líder comunista es ver cómo gasta, cómo consume y cómo se las arregla para ser parte de una élite que mira con desdén a los de abajo, a quien les pide sacrificios y privaciones.
¿Qué comunista del Politburó vivía mal y sin su Mercedes? ¿Acaso los hermanos Castro vivieron de la forma que predicaron el evangelio comunista para todo el pueblo cubano? Acaso Hugo Chávez, quien el otro día recomendó a sus compatriotas que utilicen “duchas comunistas” de tres minutos para que no malgasten agua y a su madre que apague el televisor para no gastar energía, ¿da el ejemplo de austeridad requerido?
No lo da, a juzgar por el presupuesto que aprobó el congreso venezolano para el 2010. Los gastos personales de Chávez fueron incrementados en un 600% - de 350 millones de dólares en el 2009 a 2.200 para este próximo año – lo que le permitirá tener más dinero para comprar zapatos, trajes, comidas, fiestas, elementos de tocador e incluso para pagar la cuenta de la luz que se incrementará considerablemente por un nuevo sistema de aire acondicionado para su oficina.
Un perfecto comunista. Pide austeridad a sus ciudadanos mientras despilfarra en su círculo íntimo.
¿Qué comunista del Politburó vivía mal y sin su Mercedes? ¿Acaso los hermanos Castro vivieron de la forma que predicaron el evangelio comunista para todo el pueblo cubano? Acaso Hugo Chávez, quien el otro día recomendó a sus compatriotas que utilicen “duchas comunistas” de tres minutos para que no malgasten agua y a su madre que apague el televisor para no gastar energía, ¿da el ejemplo de austeridad requerido?
No lo da, a juzgar por el presupuesto que aprobó el congreso venezolano para el 2010. Los gastos personales de Chávez fueron incrementados en un 600% - de 350 millones de dólares en el 2009 a 2.200 para este próximo año – lo que le permitirá tener más dinero para comprar zapatos, trajes, comidas, fiestas, elementos de tocador e incluso para pagar la cuenta de la luz que se incrementará considerablemente por un nuevo sistema de aire acondicionado para su oficina.
Un perfecto comunista. Pide austeridad a sus ciudadanos mientras despilfarra en su círculo íntimo.
octubre 27, 2009
Obama en campaña ¿de nuevo?
No soporto a los presidentes que hacen campaña electoral. Por el bien de la democracia debería estar prohibido. Es un abuso de privilegios, que alguien, apoderándose de su puesto, a quien se paga con los recursos públicos, de todos, los utilice para el beneficio de su propio partido. Me parece un acto de corrupción.
Más todavía, creo que es un agravante, que ese presidente esté recién en la función pública, como es el caso de Barack Obama, quien estuvo en Miami ayer y otras ciudades de Florida hoy, Miami recaudando donaciones para los legisladores demócratas.
Obama haría mejor cuidar de los intereses del país, no del partido. Debería concentrarse en su decisión de enviar o no más soldados a Afganistán, qué hacer con el desempleo, los paquetes de estímulo, la reforma de salud e inmigración y, entre otras cosas importantes, ayudar a que la crisis de Honduras desemboque en elecciones a fines de noviembre y así se legitime un nuevo gobierno aceptado por la comunidad internacional y los públicos internos.
Más todavía, creo que es un agravante, que ese presidente esté recién en la función pública, como es el caso de Barack Obama, quien estuvo en Miami ayer y otras ciudades de Florida hoy, Miami recaudando donaciones para los legisladores demócratas.
Obama haría mejor cuidar de los intereses del país, no del partido. Debería concentrarse en su decisión de enviar o no más soldados a Afganistán, qué hacer con el desempleo, los paquetes de estímulo, la reforma de salud e inmigración y, entre otras cosas importantes, ayudar a que la crisis de Honduras desemboque en elecciones a fines de noviembre y así se legitime un nuevo gobierno aceptado por la comunidad internacional y los públicos internos.
octubre 26, 2009
El libro de Juanita: marketing
Estoy siguiendo la saga de Univisión sobre el caso de Juanita, la hermana de los Castro, Fidel y Raúl. Es una de las pocas veces que las imágenes dicen menos que las palabras, ya que los compendios documentales en imágenes que pasa la televisora no son muy buenos, solo espectaculares o tratan de serlo o solo tratan de tener impacto.
Por lo que se dice, el libro tiene varios aciertos, siendo el mejor, claro, la revelación de Juanita trabajando para la CIA durante los primeros años del gobierno de sus hermanos, cuando la revolución comenzó a traicionar sus ideales y transformarse en comunista.
Es bueno saber que cualquier régimen, por más hermético que sea, siempre es vulnerable y tendrá la posibilidad de ser penetrado hasta por las personas menos sospechosas, aunque - a decir de la propia Juanita en el noticiero de Univisión que tiene la exclusiva de la difusión del libro en una saga secuencial - sus hermanos sabían o sospechaban decididamente que realizaba actividades contra revolucionarias.
Lo segundo que por lo que se viene diciendo en los noticieros de Univisión, al menos en estos dos días, se trata de puro marketing, ya que el libro no está revelando demasiado y la cadena solo lo hace en una forma secuencial para despertar interés y ranking, lo que es parte de la publicidad y marketing para la televisora, así como para el libro.
Marketing y publicidad de la misma forma que se hace para las telenovelas y la misma técnica con la que Univisión preparó hace unos meses la saga del Padre Alberto. Mucho ruido y pocas nueces. Porque para saber bien de que se trata y tener una idea mejor de lo que el libro y las denuncias de Juanita dicen, es mejor leerlo en los cables de agencias y en los propios diarios locales. Se entiende mejor.
Por lo que se dice, el libro tiene varios aciertos, siendo el mejor, claro, la revelación de Juanita trabajando para la CIA durante los primeros años del gobierno de sus hermanos, cuando la revolución comenzó a traicionar sus ideales y transformarse en comunista.
Es bueno saber que cualquier régimen, por más hermético que sea, siempre es vulnerable y tendrá la posibilidad de ser penetrado hasta por las personas menos sospechosas, aunque - a decir de la propia Juanita en el noticiero de Univisión que tiene la exclusiva de la difusión del libro en una saga secuencial - sus hermanos sabían o sospechaban decididamente que realizaba actividades contra revolucionarias.
Lo segundo que por lo que se viene diciendo en los noticieros de Univisión, al menos en estos dos días, se trata de puro marketing, ya que el libro no está revelando demasiado y la cadena solo lo hace en una forma secuencial para despertar interés y ranking, lo que es parte de la publicidad y marketing para la televisora, así como para el libro.
Marketing y publicidad de la misma forma que se hace para las telenovelas y la misma técnica con la que Univisión preparó hace unos meses la saga del Padre Alberto. Mucho ruido y pocas nueces. Porque para saber bien de que se trata y tener una idea mejor de lo que el libro y las denuncias de Juanita dicen, es mejor leerlo en los cables de agencias y en los propios diarios locales. Se entiende mejor.
octubre 25, 2009
River -Boca: "volver al pasado"
Que Marcelo “muñeco” Gallardo y Martin “loco” Palermo hayan hecho los goles y que el “pato” Abondanzieri le haya atajado un penal al “burrito” Ortega, habla de que se jugó un superclásico como si hubiera sido hace 10 años atrás, cuando estos jugadores estaban en el apogeo de sus carreras.
Esto habla del desastroso partido que fue el super clásico, uno de los más importantes del mundo, y aún más de lo que sucede en el fútbol argentino, que se nutre de estrellas casi apagadas que llegan a jugar sus últimos cartuchos después de que jugaron sus mejores tiros en Europa, engañándonos de que traen la experiencia y la sabiduría de regreso a cambio de minutos de gloria y nostalgia.
Con la fuga del talento y la exportación de los mejores jugadores, el fútbol pierde de la misma forma que otras actividades con la fuga de cerebros. Contra eso no hay nada que hacer, porque la ley del mercado es la que manda y los “euros” atraen a equipos, clubes y menores que se dejan arrastrar para asegurar el futuro de una carrera que con suerte les da 10 años de buenos salarios y opulento pasar. Dos años en Europa equivalen a 10 o más en la primera de Argentina, Brasil o México.
El fútbol como otras actividades está en declive en Latinoamérica. Los buenos jugadores hay que buscarlos en los canales que muestran el fútbol europeo. Y por eso, mejor que un River – Boca es mejor hasta ver un partido entre rivales mediocres, como pueden ser Real Madrid contra el Getafe o el Barcelona contra el equipo de Almería.
Vi un super clásico aburrido y me acordé de otros llenos de gloria. Me gustaría volver al pasado.
Esto habla del desastroso partido que fue el super clásico, uno de los más importantes del mundo, y aún más de lo que sucede en el fútbol argentino, que se nutre de estrellas casi apagadas que llegan a jugar sus últimos cartuchos después de que jugaron sus mejores tiros en Europa, engañándonos de que traen la experiencia y la sabiduría de regreso a cambio de minutos de gloria y nostalgia.
Con la fuga del talento y la exportación de los mejores jugadores, el fútbol pierde de la misma forma que otras actividades con la fuga de cerebros. Contra eso no hay nada que hacer, porque la ley del mercado es la que manda y los “euros” atraen a equipos, clubes y menores que se dejan arrastrar para asegurar el futuro de una carrera que con suerte les da 10 años de buenos salarios y opulento pasar. Dos años en Europa equivalen a 10 o más en la primera de Argentina, Brasil o México.
El fútbol como otras actividades está en declive en Latinoamérica. Los buenos jugadores hay que buscarlos en los canales que muestran el fútbol europeo. Y por eso, mejor que un River – Boca es mejor hasta ver un partido entre rivales mediocres, como pueden ser Real Madrid contra el Getafe o el Barcelona contra el equipo de Almería.
Vi un super clásico aburrido y me acordé de otros llenos de gloria. Me gustaría volver al pasado.
octubre 24, 2009
Obama es un nobel de verdad
La decisión del presidente Barack Obama de enviar esta semana más tropas a Afganistán, realzó las críticas de quienes consideran que el Premio Nobel de la Paz no lo merecía o que fue prematuro.
Obama está en un punto de inflexión en su Presidencia. La aceptación del público a sus políticas domésticas y externas viene en caída, empujada por una prensa más negativa que igualmente le critica una reforma de salud o que haya viajado a Copenhague sin traer los Juegos Olímpicos para Chicago.
Quizás este era su primer y último año en el que podría ser elegible para el Nobel, considerando que los dos frentes de guerra, los 4.349 soldados muertos en Irak y las víctimas en aumento en Afganistán, seguirán desgastando su imagen y popularidad.
Empujado tal vez por esa coyuntura, esta semana el Comité del Nobel, en un gesto inusual y también polémico, salió a defender su elección para apaciguar las críticas de quienes piensan que el presidente estadounidense habla mucho, hace poco y logra menos. Los noruegos no coinciden con esa apreciación, diciendo que votaron Obama, por sus logros sobre desarme nuclear, relaciones mejoradas con países musulmanes y liderazgo en temas relevantes como cambio climático y cooperación internacional.
El argumento internacionalista del Comité, buscó descomprimir las reacciones negativas que el galardón siempre genera entre connacionales, que tienden a ser más severos y escépticos con uno de los suyos. Similar experiencia vivieron la guatemalteca Rigoberta Menchú y el argentino Pérez Esquivel, soportando el descrédito en sus propios países tras recibir el Nobel. Y lo mismo habría ocurrido si la senadora colombiana Piedad Córdoba, una de las favoritas de este año, hubiera sido elegida por sus esfuerzos en la liberación de los rehenes en manos de las Farc.
Que el premio esté politizado no es malo, si por politización se entiende como el fin de crear conciencia sobre un tema o estimular su discusión. Al Gore, el ex vicepresidente estadounidense, ganó el Nobel de la Paz en el 2007 sin haber hecho mucho; pero fue a través de él y el documental que mercadeó, “Una verdad incómoda”, que el calentamiento global se instaló con fuerza en la agenda internacional.
Este galardón tuvo años sin conflicto cuando lo ganaron líderes espirituales como Madre Teresa, Desmond Tutu y el Dalai Lama, así como asociaciones de bien público como la Cruz Roja, Amnistía Internacional y Médicos Sin Fronteras. Pero supo generar polémicas por sus graves olvidos. Así como al escritor argentino Borges le fue esquivo el de Literatura, Juan Pablo II es la mayor omisión en la historia del Nobel. El Papa, entre muchas acciones por la paz, fue el artífice de un acuerdo de última hora en la Navidad de 1978 para que Argentina y Chile no se enfrascaran en una guerra fratricida por el Canal del Beagle.
El premio a Obama pudo estar politizado o tener un fin especulativo, si es que la intención fue estimular acciones pacíficas o condicionar otras violentas. Pero aún así no es un mal receptor, ya que es el líder más potable y en posición de relevancia para trabajar por la paz global.
El presidente del Comité Nobel, Thorbjorn Jagland, acertó al decir que si bien Obama todavía no hizo de este mundo un lugar más seguro, al menos logró que disminuya la tensión internacional. Este es un resultado no menor, si se considera que le ha permitido alcanzar un impensable acuerdo para comenzar un desarme nuclear progresivo con los rusos, poniendo al descubierto a otros países agresivos en esa materia como Corea del Norte e Irán.
Esa distensión también forma parte de una diplomacia persuasiva que es la antítesis de la ejercida por su antecesor y que el mundo despreciaba; lo que tampoco lo aleja de las críticas, por ejemplo, por no haber tenido la firmeza suficiente para ayudar a dirimir la crisis en Honduras y el fraude electoral iraní.
Más allá de si el Nobel de la Paz fue meritorio o no, lo cierto es que Obama es el único líder que goza de confianza internacional y genera la “esperanza” de que “sí se puede” - como rezan sus lemas - alcanzar mayor paz en el mundo.
Obama está en un punto de inflexión en su Presidencia. La aceptación del público a sus políticas domésticas y externas viene en caída, empujada por una prensa más negativa que igualmente le critica una reforma de salud o que haya viajado a Copenhague sin traer los Juegos Olímpicos para Chicago.
Quizás este era su primer y último año en el que podría ser elegible para el Nobel, considerando que los dos frentes de guerra, los 4.349 soldados muertos en Irak y las víctimas en aumento en Afganistán, seguirán desgastando su imagen y popularidad.
Empujado tal vez por esa coyuntura, esta semana el Comité del Nobel, en un gesto inusual y también polémico, salió a defender su elección para apaciguar las críticas de quienes piensan que el presidente estadounidense habla mucho, hace poco y logra menos. Los noruegos no coinciden con esa apreciación, diciendo que votaron Obama, por sus logros sobre desarme nuclear, relaciones mejoradas con países musulmanes y liderazgo en temas relevantes como cambio climático y cooperación internacional.
El argumento internacionalista del Comité, buscó descomprimir las reacciones negativas que el galardón siempre genera entre connacionales, que tienden a ser más severos y escépticos con uno de los suyos. Similar experiencia vivieron la guatemalteca Rigoberta Menchú y el argentino Pérez Esquivel, soportando el descrédito en sus propios países tras recibir el Nobel. Y lo mismo habría ocurrido si la senadora colombiana Piedad Córdoba, una de las favoritas de este año, hubiera sido elegida por sus esfuerzos en la liberación de los rehenes en manos de las Farc.
Que el premio esté politizado no es malo, si por politización se entiende como el fin de crear conciencia sobre un tema o estimular su discusión. Al Gore, el ex vicepresidente estadounidense, ganó el Nobel de la Paz en el 2007 sin haber hecho mucho; pero fue a través de él y el documental que mercadeó, “Una verdad incómoda”, que el calentamiento global se instaló con fuerza en la agenda internacional.
Este galardón tuvo años sin conflicto cuando lo ganaron líderes espirituales como Madre Teresa, Desmond Tutu y el Dalai Lama, así como asociaciones de bien público como la Cruz Roja, Amnistía Internacional y Médicos Sin Fronteras. Pero supo generar polémicas por sus graves olvidos. Así como al escritor argentino Borges le fue esquivo el de Literatura, Juan Pablo II es la mayor omisión en la historia del Nobel. El Papa, entre muchas acciones por la paz, fue el artífice de un acuerdo de última hora en la Navidad de 1978 para que Argentina y Chile no se enfrascaran en una guerra fratricida por el Canal del Beagle.
El premio a Obama pudo estar politizado o tener un fin especulativo, si es que la intención fue estimular acciones pacíficas o condicionar otras violentas. Pero aún así no es un mal receptor, ya que es el líder más potable y en posición de relevancia para trabajar por la paz global.
El presidente del Comité Nobel, Thorbjorn Jagland, acertó al decir que si bien Obama todavía no hizo de este mundo un lugar más seguro, al menos logró que disminuya la tensión internacional. Este es un resultado no menor, si se considera que le ha permitido alcanzar un impensable acuerdo para comenzar un desarme nuclear progresivo con los rusos, poniendo al descubierto a otros países agresivos en esa materia como Corea del Norte e Irán.
Esa distensión también forma parte de una diplomacia persuasiva que es la antítesis de la ejercida por su antecesor y que el mundo despreciaba; lo que tampoco lo aleja de las críticas, por ejemplo, por no haber tenido la firmeza suficiente para ayudar a dirimir la crisis en Honduras y el fraude electoral iraní.
Más allá de si el Nobel de la Paz fue meritorio o no, lo cierto es que Obama es el único líder que goza de confianza internacional y genera la “esperanza” de que “sí se puede” - como rezan sus lemas - alcanzar mayor paz en el mundo.
octubre 23, 2009
Maradona: más por menos
No concuerdo para nada con lo que dijo el presidente del fútbol argentino, AFA, Julio Grondona de que no hay que darle tanta espectacularidad a las sanciones que estudia la FIFA contra Maradona porque si "fuese otro técnico o jugador, el tema no hubiese tenido tanta importancia".
Esto marca en realidad el tono que siempre se ha tenido sobre Maradona a quien siempre se le ha tratado con un halo de inmunidad desde que fuera uno de los mejores jugadores del mundo, y por sus equivocaciones en la vida pública y privada que tienen que ver con la adicción a las drogas, su pelea con medios y periodistas, y todos los excesos y etcéteras con la pelota y sin ella.
Maradona por ser más debe recibir más penalidades, no todo lo contrario como dice Grondona. Si los insultos hubieran sido hechos por deportistas poco notables, la repercusión hubiera sido ínfima y el daño provocado menor, por lo que las penalidades deberían ser equiparables. Pero tratándose de Maradona, de su notoriedad, sus responsabilidades son mayores y debe ser “juzgado” o penalizado como tal. De lo contrario estaríamos en un mundo de desigualdades y privilegiando – como suele hacerse en muchos casos – a quienes más tienen y más pueden.
El principio de proporcionalidad de la justicia debe aplicarse con todo rigor. Más por más, no más por menos como quiere Grondona. Especialmente cuando no se arrepintió, lo que implica que no tiene atenuantes.
Esto marca en realidad el tono que siempre se ha tenido sobre Maradona a quien siempre se le ha tratado con un halo de inmunidad desde que fuera uno de los mejores jugadores del mundo, y por sus equivocaciones en la vida pública y privada que tienen que ver con la adicción a las drogas, su pelea con medios y periodistas, y todos los excesos y etcéteras con la pelota y sin ella.
Maradona por ser más debe recibir más penalidades, no todo lo contrario como dice Grondona. Si los insultos hubieran sido hechos por deportistas poco notables, la repercusión hubiera sido ínfima y el daño provocado menor, por lo que las penalidades deberían ser equiparables. Pero tratándose de Maradona, de su notoriedad, sus responsabilidades son mayores y debe ser “juzgado” o penalizado como tal. De lo contrario estaríamos en un mundo de desigualdades y privilegiando – como suele hacerse en muchos casos – a quienes más tienen y más pueden.
El principio de proporcionalidad de la justicia debe aplicarse con todo rigor. Más por más, no más por menos como quiere Grondona. Especialmente cuando no se arrepintió, lo que implica que no tiene atenuantes.
octubre 22, 2009
Cuidado! Chávez pierde popularidad
Lo que en cualquier situación pudiera ser un signo magnífico, de que un gobierno autoritario y populista pierda popularidad y aceptación en su país, en el caso de Hugo Chávez me temo que la experiencia indica que eso es contraproducente.
Los narcisistas siempre encuentran la fórmula para hacerse notar cada vez que todos bajamos la guardia ante un período de tranquilidad súbita. Chávez a quien solo le falta que sus grandes cartelones con sus fotos estén adornados con gigantescos monumentos de bronce, siempre suele aparecer estruendosamente para que todo el mundo hable de él después de períodos en que su popularidad va en baja.
Así sea por expropiaciones de compañías domésticas o internacionales en su territorio, por la persecución “judicial” contra un opositor o porque de repente reorganiza otra cumbre de países del Alba a destiempo o se reúne con los presidentes de Irán o Libia, o alerta sobre un intento de invasión estadounidense, o salta contra una supuesta conspiración para asesinarlo, o lo que fuera. Pero siempre sus grandes anuncios coinciden con épocas en que parece retroceder un paso para adelantarse 20, como cuando construyó su Constitución o emitió leyes a granel después de que en un referendo el pueblo le dijo que no a sus intentos de usurpar el poder para siempre.
Una encuesta reciente de la firma Hinterlaces demuestra que perdió 10 por ciento de aceptación desde enero de este año, debido a los problemas económicos y a la percepción de que el gobierno es demasiado caótico, burocrático e ineficiente. Según un cable de la AFP indica que si las elecciones presidenciales se celebraran esta semana, un 49 por ciento de los venezolanos no sabría por quién votar, un 35 por ciento votaría por Chávez y un 16 por ciento por otros candidatos sin especificar.
Claro está, es que Chávez tiene un poder increíble de reacción y termina siempre aprovechándose de campañas políticas – el año que viene habrá elecciones legislativas – para fundamentar su reelección y ganar el poco terreno que va perdiendo, sobre el cual sabe muy bien como echarle culpas a fuerzas extranjeras e internacionales, un discurso que sin oposición o débil oposición, termina por ser creíble.
El problema de Venezuela tampoco es que no haya oposición. Ello es parte de la verdad. El mayor problema es que Chávez se ha encargado de derribarla y pisotearla con argumentos populista poco transparentes y mentirosos, porque no puede ser que opositores que le hubieran podido hacer sombres estén detrás de las rejas, como Baduel, o en el exilio, como Rosales.
En la Venezuela de Chávez no se permite el disenso, ya que es considerado desestabilizador de la democracia.
Los narcisistas siempre encuentran la fórmula para hacerse notar cada vez que todos bajamos la guardia ante un período de tranquilidad súbita. Chávez a quien solo le falta que sus grandes cartelones con sus fotos estén adornados con gigantescos monumentos de bronce, siempre suele aparecer estruendosamente para que todo el mundo hable de él después de períodos en que su popularidad va en baja.
Así sea por expropiaciones de compañías domésticas o internacionales en su territorio, por la persecución “judicial” contra un opositor o porque de repente reorganiza otra cumbre de países del Alba a destiempo o se reúne con los presidentes de Irán o Libia, o alerta sobre un intento de invasión estadounidense, o salta contra una supuesta conspiración para asesinarlo, o lo que fuera. Pero siempre sus grandes anuncios coinciden con épocas en que parece retroceder un paso para adelantarse 20, como cuando construyó su Constitución o emitió leyes a granel después de que en un referendo el pueblo le dijo que no a sus intentos de usurpar el poder para siempre.
Una encuesta reciente de la firma Hinterlaces demuestra que perdió 10 por ciento de aceptación desde enero de este año, debido a los problemas económicos y a la percepción de que el gobierno es demasiado caótico, burocrático e ineficiente. Según un cable de la AFP indica que si las elecciones presidenciales se celebraran esta semana, un 49 por ciento de los venezolanos no sabría por quién votar, un 35 por ciento votaría por Chávez y un 16 por ciento por otros candidatos sin especificar.
Claro está, es que Chávez tiene un poder increíble de reacción y termina siempre aprovechándose de campañas políticas – el año que viene habrá elecciones legislativas – para fundamentar su reelección y ganar el poco terreno que va perdiendo, sobre el cual sabe muy bien como echarle culpas a fuerzas extranjeras e internacionales, un discurso que sin oposición o débil oposición, termina por ser creíble.
El problema de Venezuela tampoco es que no haya oposición. Ello es parte de la verdad. El mayor problema es que Chávez se ha encargado de derribarla y pisotearla con argumentos populista poco transparentes y mentirosos, porque no puede ser que opositores que le hubieran podido hacer sombres estén detrás de las rejas, como Baduel, o en el exilio, como Rosales.
En la Venezuela de Chávez no se permite el disenso, ya que es considerado desestabilizador de la democracia.
octubre 21, 2009
¿No es que no eran presos políticos?
El régimen castrista cubano siempre negó que existieran presos políticos en la Isla y menos que lo fueran los 75 disidentes que fueron apresados durante la “primavera negra” de marzo de 2003, a quienes se les impuso condenas de hasta más de 30 años tras juicios sumarísimos. El mayor pecado que había cometido esta gente fue hablar y expresar su disenso con las políticas monolíticas del régimen.
La visita del canciller español, Miguel Angel Moratinos, a Cuba en los últimos dos días, desenmascaró al gobierno cubano en su impostura, al liberar a Nelson Aguiar y Lázaro Angulo, además de permitir la salida del país de la esposa del prisionero Oscar Elías Biscet, Elsa Morejón.
La liberación de estos presos mediante orden directa de Raúl Castro - como una forma de congraciarse con los españoles para que logren derogar algunas sanciones de la Comunidad Europea - demuestra cabalmente que se trata de presos de conciencia sobre los que el Poder Ejecutivo en La Habana dispone sin intervención alguna del Poder Judicial.
Y pensar que todavía hay organizaciones como la OEA que hacen la vista gorda a esta calamidad, desconociendo – como lo han hecho más de diez presidentes latinoamericanos que visitaron a los Castro desde principios de año para celebrar los 50 años de la revolución – a quienes se están pudriendo en las cárceles por el solo hecho de disentir.
Según una cuenta del periodista Wilfredo Cancio de El Nuevo Herald de Miami, ya están en libertad por motivos humanitarios 22 de los disidentes arrestados durante la “primavera negra”; 10 de ellos en Cuba y 11 están en el exilio en EE.UU., España y Suecia. Miguel Valdés Tamayo falleció en La Habana en enero del 2007.
La visita del canciller español, Miguel Angel Moratinos, a Cuba en los últimos dos días, desenmascaró al gobierno cubano en su impostura, al liberar a Nelson Aguiar y Lázaro Angulo, además de permitir la salida del país de la esposa del prisionero Oscar Elías Biscet, Elsa Morejón.
La liberación de estos presos mediante orden directa de Raúl Castro - como una forma de congraciarse con los españoles para que logren derogar algunas sanciones de la Comunidad Europea - demuestra cabalmente que se trata de presos de conciencia sobre los que el Poder Ejecutivo en La Habana dispone sin intervención alguna del Poder Judicial.
Y pensar que todavía hay organizaciones como la OEA que hacen la vista gorda a esta calamidad, desconociendo – como lo han hecho más de diez presidentes latinoamericanos que visitaron a los Castro desde principios de año para celebrar los 50 años de la revolución – a quienes se están pudriendo en las cárceles por el solo hecho de disentir.
Según una cuenta del periodista Wilfredo Cancio de El Nuevo Herald de Miami, ya están en libertad por motivos humanitarios 22 de los disidentes arrestados durante la “primavera negra”; 10 de ellos en Cuba y 11 están en el exilio en EE.UU., España y Suecia. Miguel Valdés Tamayo falleció en La Habana en enero del 2007.
octubre 20, 2009
Ortega: la reelección que faltaba
Ya se veía venir. Daniel Ortega haría cualquier cosa con tal de poder ser reelegido. Los sandinistas no pudieron cambiar la Ley Orgánica del Poder Judicial, reducir el número de jueces de la Corte Suprema, es decir eliminando a los liberales, y finalmente el gran favor se lo hicieron los jueces sandinistas de la Corte Constitucional.
Si este fallo permanece, Ortega no tendrá problemas para reelegirse en el 2011 y considerando el fraude cometido en noviembre del 2008 en las elecciones municipales, no hay dudas que seguirá siendo el presidente de Nicaragua.
Ortega logró lo que Manuel Zelaya no pudo. Es obvio que los países nucleados en el ALBA salieran hoy a relucir y felicitar al “pueblo nicaragüense” por lo que consiguió, como si realmente se tratara del pueblo. Increíble.
De esta forma, los países del Alba van cerrando el círculo. Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa ya tienen la reelección, algo que no pudo conseguir Zelaya y que se verá que decidirá la Corte Suprema de Nicaragua sobre el tema.
Si este fallo permanece, Ortega no tendrá problemas para reelegirse en el 2011 y considerando el fraude cometido en noviembre del 2008 en las elecciones municipales, no hay dudas que seguirá siendo el presidente de Nicaragua.
Ortega logró lo que Manuel Zelaya no pudo. Es obvio que los países nucleados en el ALBA salieran hoy a relucir y felicitar al “pueblo nicaragüense” por lo que consiguió, como si realmente se tratara del pueblo. Increíble.
De esta forma, los países del Alba van cerrando el círculo. Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa ya tienen la reelección, algo que no pudo conseguir Zelaya y que se verá que decidirá la Corte Suprema de Nicaragua sobre el tema.
octubre 19, 2009
Defienden a Correa
La reunión que mantuvimos entre una delegación de la SIP y funcionarios del gobierno del presidente Rafael Correa el pasado viernes en el Palacio de Corondolet en Quito fue cordial. Ambos grupos no dejamos de mostrar nuestras diferencias sobre libertad de prensa y sobre la nueva ley de Comunicación que el gobierno está impulsando.
Pero en medio del diálogo, siempre respetuoso, el secretario privado del Presidente, Galo Mora, con tono medido espetó que Gonzalo Marroquin de nuestra delegación había calificado acciones de Correa como “torpezas” y que yo me había referido en alguna oportunidad al Presidente como que tenía “un historial tétrico en materia de ética”.
Puede ser. En realidad no son epítetos tan fuertes ni tan sarcásticos como los que Correa todos los sábados insulta a los periodistas en su programa encadenado, que tiene un espacio especial para criticar a la prensa. En ese segmento, en tono burlón la llegó a calificar de “incompetente”,” calumniadora”, “mentirosa”,” corrupta”, “mediocre”, “mafiosa”, “pornografía periodística”, ”miseria humana”, “bestias salvajes” y “brutos que publican porquerías”; además de “racistas”, “discriminadores” y “excluyentes”. Por cierto, epítetos todos más elevados de tono que “torpeza” e “historial tétrico en materia de ética”.
Mora también – en su defensa del Presidente - nos dijo que la SIP no tenía autoridad moral para criticar a nadie después de que el edificio sede en Miami de la organización lleva el nombre de Jules Dubois, un periodista estadounidense al que calificó de agente de la CIA; algo que Correa también recalcó este sábado como parte de su campaña de desprestigio contra la prensa, agregando que la SIP fue fundada por (Dubois) un agente de la CIA confeso. De esta forma, utilizó la misma treta de desprestigio y descrédito.
Ese mismo día, con su estilo sarcástico dijo que el proyecto de ley de Comunicación es el “proyecto estrella del gobierno”, objetando que esté siendo cuestionado por la mezquindad de la prensa que “quieren leyes para todos menos para ellos ¿Ley de Comunicación? Uuuuy! Qué pecado!”.
Una lástima que Correa no pueda dialogar y crear un debate decente en materia de libertad de prensa e información. En su descrédito continuo disfraza su intención verdadera de restringir a los medios de comunicación. La ley propuesta no es más que eso, una forma legal de control.
Pero en medio del diálogo, siempre respetuoso, el secretario privado del Presidente, Galo Mora, con tono medido espetó que Gonzalo Marroquin de nuestra delegación había calificado acciones de Correa como “torpezas” y que yo me había referido en alguna oportunidad al Presidente como que tenía “un historial tétrico en materia de ética”.
Puede ser. En realidad no son epítetos tan fuertes ni tan sarcásticos como los que Correa todos los sábados insulta a los periodistas en su programa encadenado, que tiene un espacio especial para criticar a la prensa. En ese segmento, en tono burlón la llegó a calificar de “incompetente”,” calumniadora”, “mentirosa”,” corrupta”, “mediocre”, “mafiosa”, “pornografía periodística”, ”miseria humana”, “bestias salvajes” y “brutos que publican porquerías”; además de “racistas”, “discriminadores” y “excluyentes”. Por cierto, epítetos todos más elevados de tono que “torpeza” e “historial tétrico en materia de ética”.
Mora también – en su defensa del Presidente - nos dijo que la SIP no tenía autoridad moral para criticar a nadie después de que el edificio sede en Miami de la organización lleva el nombre de Jules Dubois, un periodista estadounidense al que calificó de agente de la CIA; algo que Correa también recalcó este sábado como parte de su campaña de desprestigio contra la prensa, agregando que la SIP fue fundada por (Dubois) un agente de la CIA confeso. De esta forma, utilizó la misma treta de desprestigio y descrédito.
Ese mismo día, con su estilo sarcástico dijo que el proyecto de ley de Comunicación es el “proyecto estrella del gobierno”, objetando que esté siendo cuestionado por la mezquindad de la prensa que “quieren leyes para todos menos para ellos ¿Ley de Comunicación? Uuuuy! Qué pecado!”.
Una lástima que Correa no pueda dialogar y crear un debate decente en materia de libertad de prensa e información. En su descrédito continuo disfraza su intención verdadera de restringir a los medios de comunicación. La ley propuesta no es más que eso, una forma legal de control.
octubre 18, 2009
Maradona: líder irresponsable
Me gustaría que Maradona - a quien siempre defendí por lo que representó como jugador, no por sus monerías como persona – fuera castigado, incluso por más partidos que los cinco que le daría de suspensión la FIFA por haber insultado a periodistas apenas terminó el partido contra Uruguay y en la conferencia de prensa.
Sus insultos - de por sí demasiados más groseros que el “hijo de puta” en contra del gobernador de Puerto Rico y la camiseta en contra de Uribe por las bases militares en los premios MTV que prodigaron los cantantes de Calle 13 esa misma noche - son parte de esa pantomima maradoniana que ha deshecho a los periodistas con verbos y demandas tan irrisorias como “chupámela...” “mamámela …” “y la tenés bien adentro”. Groserías verbales comparables a las acciones contrarias a los periodistas como aquellos balines que les disparó con un rifle de aire comprimido.
Lo de Maradona es grave. Muy grave. Los insultos pudieran ser graciosos si no fueran que provienen de una persona de fama mundial. Esa notoriedad y popularidad hacen que esos insultos sean doblemente perjudiciales; un agravante que tendría en cuenta un juez en un proceso por difamación entre la víctima y el agresor.
Justamente esa popularidad es la que hace más fuerte la necesidad de que Maradona sea sancionado. Los argentinos nos damos cuenta de esa notoriedad cuando en cualquier parte del mundo, por más recóndito lugar que sea, cada vez que expresamos que somos de Argentina, una imagen frecuente e inseparable se nos presenta frente a nosotros. El interlocutor, con sonrisa ampliamente desplegada, contesta: “ah Maradona”. Fue parte de eso que Digo haya sido elegido el “mejor jugador de la historia” en una encuesta de la FIFA de hace dos años, no porque haya sido mejor que Pelé, sino simplemente porque ha tenido la suerte de ser parte de una época en que sus goles se vieron en vivo y en directo por televisión, y repetidos incluso miles de veces más que los más de 1.000 que metió Pelé.
Maradona - a quien muchos detestan por sus problemas de drogadicción, por sus tatuajes del Che, por y por sus visitas y simpatías con Castro, Morales, Cristina de Kirchner y Chávez – ha regalado a los argentinos y al mundo, muchas de las páginas más gloriosas como jugador, y por ello, muchos (me incluyo) le hemos justificado, como lo hizo ahora el presidente de la AFA, Grondona, esos exabruptos y conductas no muy santas, excusándolo de que nadie puede tirar la primera piedra ya que tenemos todos algo de lo que avergonzarnos o arrepentirnos.
Lamentablemente, la experiencia nos está dictado que todos hemos tenido la culpa de haber justificado, aceptado y excusado esas malas acciones, lo que ha generado que este tipo siga haciendo de las suyas y sus declaraciones hasta sean tomadas con humor.
Su trabajo como técnico es malo. Deplorable. Pero tuvo suerte y de repente tendrá tiempo para recuperar - y bien asesorado - el equipo pudiera tener chances de pasar la primera fase en el próximo mundial. Sin embargo, esa no debería ser la vara para medir a Maradona, una persona que no respeta la crítica y que considera que todo lo que se diga en contra de su trabajo y de lo malo que jugó hasta ahora la selección, es una crítica a su persona, creyéndose como un dios en el centro del universo. Como sucede con todos los dictadores, terminan siempre derruidos por su sobrevaloración como personas, por su egoísmo sin fin.
El insulto contra un par de periodistas fue un insulto contra todos los periodistas y contra todas las personas que ven, leen y escuchan (consientan o disientan) a través del periodismo. Es necesario por eso, para el bien del fútbol y del propio Maradona, que la amonestación no solamente venga de la FIFA sino también de la propia AFA que hasta ahora ha evadido su responsabilidad mirando hacia otro lado.
Para mi gusto. Maradona ya hace rato que debiera haber dejado el puesto como entrenador de la selección. Antes lo pensaba solo por cuestiones técnicas, ahora también por cuestiones de liderazgo. Un líder no puede ser un matón de barrio, ni una selección nacional puede ser el balcón para insultar a todo el mundo, ni la marca popular y notoria de Maradona puede ser utilizada para desprestigiar a todo un país. Maradona debe ser más responsable con su apellido.
Sus insultos - de por sí demasiados más groseros que el “hijo de puta” en contra del gobernador de Puerto Rico y la camiseta en contra de Uribe por las bases militares en los premios MTV que prodigaron los cantantes de Calle 13 esa misma noche - son parte de esa pantomima maradoniana que ha deshecho a los periodistas con verbos y demandas tan irrisorias como “chupámela...” “mamámela …” “y la tenés bien adentro”. Groserías verbales comparables a las acciones contrarias a los periodistas como aquellos balines que les disparó con un rifle de aire comprimido.
Lo de Maradona es grave. Muy grave. Los insultos pudieran ser graciosos si no fueran que provienen de una persona de fama mundial. Esa notoriedad y popularidad hacen que esos insultos sean doblemente perjudiciales; un agravante que tendría en cuenta un juez en un proceso por difamación entre la víctima y el agresor.
Justamente esa popularidad es la que hace más fuerte la necesidad de que Maradona sea sancionado. Los argentinos nos damos cuenta de esa notoriedad cuando en cualquier parte del mundo, por más recóndito lugar que sea, cada vez que expresamos que somos de Argentina, una imagen frecuente e inseparable se nos presenta frente a nosotros. El interlocutor, con sonrisa ampliamente desplegada, contesta: “ah Maradona”. Fue parte de eso que Digo haya sido elegido el “mejor jugador de la historia” en una encuesta de la FIFA de hace dos años, no porque haya sido mejor que Pelé, sino simplemente porque ha tenido la suerte de ser parte de una época en que sus goles se vieron en vivo y en directo por televisión, y repetidos incluso miles de veces más que los más de 1.000 que metió Pelé.
Maradona - a quien muchos detestan por sus problemas de drogadicción, por sus tatuajes del Che, por y por sus visitas y simpatías con Castro, Morales, Cristina de Kirchner y Chávez – ha regalado a los argentinos y al mundo, muchas de las páginas más gloriosas como jugador, y por ello, muchos (me incluyo) le hemos justificado, como lo hizo ahora el presidente de la AFA, Grondona, esos exabruptos y conductas no muy santas, excusándolo de que nadie puede tirar la primera piedra ya que tenemos todos algo de lo que avergonzarnos o arrepentirnos.
Lamentablemente, la experiencia nos está dictado que todos hemos tenido la culpa de haber justificado, aceptado y excusado esas malas acciones, lo que ha generado que este tipo siga haciendo de las suyas y sus declaraciones hasta sean tomadas con humor.
Su trabajo como técnico es malo. Deplorable. Pero tuvo suerte y de repente tendrá tiempo para recuperar - y bien asesorado - el equipo pudiera tener chances de pasar la primera fase en el próximo mundial. Sin embargo, esa no debería ser la vara para medir a Maradona, una persona que no respeta la crítica y que considera que todo lo que se diga en contra de su trabajo y de lo malo que jugó hasta ahora la selección, es una crítica a su persona, creyéndose como un dios en el centro del universo. Como sucede con todos los dictadores, terminan siempre derruidos por su sobrevaloración como personas, por su egoísmo sin fin.
El insulto contra un par de periodistas fue un insulto contra todos los periodistas y contra todas las personas que ven, leen y escuchan (consientan o disientan) a través del periodismo. Es necesario por eso, para el bien del fútbol y del propio Maradona, que la amonestación no solamente venga de la FIFA sino también de la propia AFA que hasta ahora ha evadido su responsabilidad mirando hacia otro lado.
Para mi gusto. Maradona ya hace rato que debiera haber dejado el puesto como entrenador de la selección. Antes lo pensaba solo por cuestiones técnicas, ahora también por cuestiones de liderazgo. Un líder no puede ser un matón de barrio, ni una selección nacional puede ser el balcón para insultar a todo el mundo, ni la marca popular y notoria de Maradona puede ser utilizada para desprestigiar a todo un país. Maradona debe ser más responsable con su apellido.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Davos y CAF: paralelismo entre ficción y realidad
A medida que escribo el segundo libro de la trilogía Robots con Alma , avanzo en paralelo con una serie de ensayos de no ficción. Ese trabaj...
-
Honduras está en riesgo de seguir la misma ruta de México: SIP 6 febrero, 2012 - Publicado por La Tribuna TEGUCIGALPA.- La peligrosidad q...
-
De paso por Chile, las noticias de estos días giraron alrededor de la posibilidad de una reforma constitucional que permita, entre tantas ot...
-
Los medios en Miami, especialmente la televisión y la radio, están de parabienes con el último escándalo de la Iglesia Católica referido a l...