Movilizaciones El video póstumo del abogado Rodrigo Rosemberg que acusó a la Presidencia de Guatemala de ser responsable de su asesinato, arrastró al presidente Álvaro Colom a incurrir en un grave abuso de autoridad: organizó una marcha masiva con sus partidarios políticos y empleados de la administración pública, para contrarrestar una protesta legítima de la sociedad civil que grita por más justicia y menos impunidad.
Este recurso utilizado por Colom es habitual entre otros gobiernos latinoamericanos. Las contramarchas o movilizaciones de auto apoyo gubernamental, como también las organizan Hugo Chávez, Daniel Ortega y Cristina de Kirchner, entre otros presidentes, buscan neutralizar protestas públicas de oponentes; intimidar a disidentes, creando inseguridad para desmotivar futuros reclamos; mostrar o medir fuerza política; y polarizar, lo que atomiza a la población que se ve obligada a escoger entre estar a favor o en contra, todo o nada, sí o no.
Las contramarchas son antidemocráticas desde su concepción. El derecho de reunión, explícito en todas las constituciones del continente - junto a los de la vida, expresión, justicia y libre asociación - es un derecho de la persona como individuo, y el Estado, como entidad jurídica, no lo puede asumir como suyo, sino garantizarlo, defenderlo y protegerlo.
Sobre este deber de protección del Estado, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en un fallo de febrero contra Venezuela en materia de libertad de expresión - lo que puede ser extrapolado al derecho de reunión – manifestó que si bien los gobernantes pueden expresarse libremente (o promover una manifestación) tienen más restricciones y responsabilidades que los individuos, ya que no pueden menoscabar las garantías individuales, mucho menos en situaciones de conflictividad y sensibilidad social, debido a los riesgos que se pueden generar contra las personas y grupos involucrados.
Las contramarchas suelen tener además tres características que las desacreditan institucionalmente. Dilapidan recursos públicos, utilizan fuerzas de choque para atemorizar y promueven métodos propagandísticos anti minorías.
Valen estos ejemplos. Se calcula que el presidente Colom gastó casi un millón de dólares para convocar a miles de funcionarios partidarios electos de todo el país a su movilización y así debilitar los efectos del video de Rosemberg. Es conocido que el chavismo venezolano, el sandinismo nicaragüense y el kirchnerismo argentino reclutan fuerzas de choque - camisas rojas, consejos del poder ciudadano y piqueteros - para contrarrestar manifestaciones estudiantiles, marchas por elecciones fraudulentas o en apoyo al sector agropecuario. Y más grave aún, es que los gobiernos, al mantener aceitados sus aparatos de propaganda ideológica para arengar a sus mayorías, olvidan que la democracia implica atender y respetar las necesidades de las minorías.
Entre esas minorías se ubican las fuerzas de oposición, las que sí pueden adjudicarse el derecho de reunión. Por eso no es malo que Manuel López Obrador reúna a miles todos los días en las calles de México para acusar a Felipe Calderón de haberle robado la Presidencia; y es bueno que Calderón no salga a contestar con una contramarcha para justificar su legitimidad.
A un gobierno democrático no se le ocurriría perder el tiempo en organizar marchas políticas de auto apoyo. Michele Bachelet ni Nicolás Sarkozy ni Barack Obama convocarían a sus masas de partidarios para contrapesar las quejas de la oposición sobre carencia de justicia o transparencia.
Los gobiernos deberían hasta abstenerse de convocar reuniones masivas para promover fines altruistas, como el de José Luis Rodríguez Zapatero en contra de la violencia de la ETA o el de Alvaro Uribe por los secuestrados de las FARC. Es que al final, como el hábito hace al monje, pueden terminar cayendo en la tentación de utilizar los métodos de las contramarchas para incentivar otros fines de corte político o comprar mayores lealtades.
Aunque las contramarchas no son ilegales, porque no hay leyes que las reglamenten, prohíban o condenen, demuestran la debilidad del gobierno, siendo ética y democráticamente reprobables. Los Congresos deberían ser los encargados de fiscalizar a los gobiernos que las organizan, porque derrochan recursos que pertenecen a todos los ciudadanos; porque masifican a las mayorías violentando a las minorías; y porque polarizan y atomizan, motivando a que seamos cada vez más apáticos y descreídos de las instituciones democráticas.
Publiqué hace poco mi novela futurística en Amazon: "Robots con Alma: atrapados entre la verdad y la libertad". En este blog trato de temas de actualidad referidos a los valores de la verdad y la libertad. Blog por Ricardo Trotti
mayo 30, 2009
mayo 29, 2009
Cutié, una buena decisión; pero...
El padre Alberto Cutié siguió haciendo de las suyas y sorprendiendo a medio mundo con su incorporación a la Iglesia Episcopal. Aunque había dicho que estaba en un retiro espiritual y pensando sobre su futuro, algunos noticieros los sorprendieron en estos días en playas de California junto con su pareja, por lo que se presentía que ya se venía venir el “salto de fe”, como tituló esta mañana The Miami Herald.
No tardó mucho. Menos de lo esperado. Ayer, pomposamente, la Iglesia Episcopal lo acogió y mientras el trámite dure casi un año para que pueda celebrar misa, el arzobispo de esa denominación ya le encomendó tareas laicas para sanear una parroquia a la que se espera arrastrará a algunos de sus feligreses apostólicos romanos.
La decisión de Cutié fue buena. Viró hacia la Iglesia Episcopal en la que podrá ofrecer misa y casarse y tener una familia. Enhorabuena si es lo que le gusta y quiere. Pero cómo lo hizo es lo reprochable, ya que parece que ni habló con su arzobispo católico para dar el salto ni siquiera para informar sobre su decisión. ¿Tendrá razones tan valederas como para haberse “escapado” de la Iglesia Católica o ni siquiera haber notificado y esperado respetuosamente una dispensa que era obvia le darían?
Cutié volvió a fallar en las cosas terrenales. Está enamorado de los medios y de su imagen en ellos. Su sentido del yo volvió a imponerse por sobre el respeto a una Iglesia que le encomendó su imagen y mercadeo en la comunidad y a un montón de almas, algunas descarriadas y otras de buen vivir. Todo este proceso, desde las primeras fotos en la playa, hasta todo el circo montado por Univisión y los demás medios, está manchado de suspicacias y sospechas. Cutié no hizo nada bien y cada palabra que dice lo embarra cada vez más.
Si hubiera querido tal vez podría haber seguido sirviendo en la Iglesia Católica en otra condición; como diácono. Aunque claro, sería una profesión más humillante para un cura hecho y derecho, y tendría que salir a trabajar por fuera de la parroquia para ganar el sustento de su familia. Lo de estar en la Iglesia Episcopal le cierra mejor.
Hay gente confundida todavía que cree que el problema de Cutié es el celibato o, como lo hizo ver el arzobispo episcopal, que mejor que lo hayan sorprendido in fraganti con una mujer que con un varoncito, excusándose en los problemas de pederastia que la Iglesia ha tenido. Pero lo de Cutié no tiene nada que ver con eso, se trató de un simple problema de infidelidad, en este caso a los votos de castidad y a una tradición y costumbre que él abrigó voluntariamente. Entrar en la Iglesia Episcopal no lo hace inmune a pecar nuevamente.
Lo bueno de esta telenovela es que nos ha dado la oportunidad de que se debatan temas apasionantes y que rara vez confrontamos si esos hechos no son cometidos por personas importantes y mediáticas como Cutié. Más allá de que algunos se sientan ofendidos por sus conductas, que otros encuentren venganza en contra de la Iglesia Católica y que otros lo aplaudan, lo bueno es que nos ha permitido tener buenas, acaloradas y hasta jocosas conversaciones sobre él y sus actos.
Tal vez esto forme parte del primer capítulo de su libro que todos creen que llegará en algún momento. Lo importante no será éste, ya bastante conocido, sino todos los demás capítulos que será capaz de agregar.
No tardó mucho. Menos de lo esperado. Ayer, pomposamente, la Iglesia Episcopal lo acogió y mientras el trámite dure casi un año para que pueda celebrar misa, el arzobispo de esa denominación ya le encomendó tareas laicas para sanear una parroquia a la que se espera arrastrará a algunos de sus feligreses apostólicos romanos.
La decisión de Cutié fue buena. Viró hacia la Iglesia Episcopal en la que podrá ofrecer misa y casarse y tener una familia. Enhorabuena si es lo que le gusta y quiere. Pero cómo lo hizo es lo reprochable, ya que parece que ni habló con su arzobispo católico para dar el salto ni siquiera para informar sobre su decisión. ¿Tendrá razones tan valederas como para haberse “escapado” de la Iglesia Católica o ni siquiera haber notificado y esperado respetuosamente una dispensa que era obvia le darían?
Cutié volvió a fallar en las cosas terrenales. Está enamorado de los medios y de su imagen en ellos. Su sentido del yo volvió a imponerse por sobre el respeto a una Iglesia que le encomendó su imagen y mercadeo en la comunidad y a un montón de almas, algunas descarriadas y otras de buen vivir. Todo este proceso, desde las primeras fotos en la playa, hasta todo el circo montado por Univisión y los demás medios, está manchado de suspicacias y sospechas. Cutié no hizo nada bien y cada palabra que dice lo embarra cada vez más.
Si hubiera querido tal vez podría haber seguido sirviendo en la Iglesia Católica en otra condición; como diácono. Aunque claro, sería una profesión más humillante para un cura hecho y derecho, y tendría que salir a trabajar por fuera de la parroquia para ganar el sustento de su familia. Lo de estar en la Iglesia Episcopal le cierra mejor.
Hay gente confundida todavía que cree que el problema de Cutié es el celibato o, como lo hizo ver el arzobispo episcopal, que mejor que lo hayan sorprendido in fraganti con una mujer que con un varoncito, excusándose en los problemas de pederastia que la Iglesia ha tenido. Pero lo de Cutié no tiene nada que ver con eso, se trató de un simple problema de infidelidad, en este caso a los votos de castidad y a una tradición y costumbre que él abrigó voluntariamente. Entrar en la Iglesia Episcopal no lo hace inmune a pecar nuevamente.
Lo bueno de esta telenovela es que nos ha dado la oportunidad de que se debatan temas apasionantes y que rara vez confrontamos si esos hechos no son cometidos por personas importantes y mediáticas como Cutié. Más allá de que algunos se sientan ofendidos por sus conductas, que otros encuentren venganza en contra de la Iglesia Católica y que otros lo aplaudan, lo bueno es que nos ha permitido tener buenas, acaloradas y hasta jocosas conversaciones sobre él y sus actos.
Tal vez esto forme parte del primer capítulo de su libro que todos creen que llegará en algún momento. Lo importante no será éste, ya bastante conocido, sino todos los demás capítulos que será capaz de agregar.
mayo 28, 2009
El circo de Evo Morales
Siempre que nos entrevistamos con un presidente para discutir temas de libertad de prensa, lo hacemos previniendo diferentes escenarios, previendo reacciones y tratando obtener algunos compromisos favorables a la labor de la prensa o, por lo menos, que se corrijan algunas actitudes gubernamentales contra la labor de los periodistas.
Pero Evo Morales - en la entrevista que tuvimos anoche con él en Casa de Gobierno, con una delegación internacional de la SIP – no es fácil de leer. Nos habían advertido que podría utilizar la reunión para regañarnos o montar alguna clase de circo. Y así fue.
Nos recibió con sus colaboradores más cercanos, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Quintana y el vocero presidencial, Iván Canelas, artífices – según se dice – de la estrategia comunicacional del Presidente. Si bien Evo se mostró afable, simpático y generoso con el tiempo – estuvimos dos horas y cuarto en el palacio de gobierno – también se lo podía sentir tenso y molesto, ante un grupo de personas a los que él considera representantes de una prensa oligarca, burguesa y a la que le achaca los males ancestrales de su país.
A pesar de que quien lideraba la misión de nuestra parte, el presidente de la SIP, Enrique Santos, hizo un recuento pormenorizado de las preocupaciones que llevábamos ante el gobierno, Evo ya tenía su circo montado, para el cual permitió a la prensa nacional y extranjera en el recinto, lo que a todas luces se veía que “algo nos tenían preparado”.
Iván Canelas tenía listo un audiovisual con ejemplos de titulares de diarios, notas periodísticas y videos de canales, en los que trató de demostrar como se mentía e injuriaba a Morales. Muchos de estos tenían que ver con el diario El Mundo que en una tapa mostraba a Evo Morales recibiendo a Diego Maradona con un titular “Evo exporta, Diego consume”, a lo que un Canelas furioso y envalentonado por el Presidente que asentía con la cabeza, se refería como a una difamación alevosa.
El audiovisual duró casi una hora y si bien mostró algunos periodistas televisivos de departamentos opositores que insultaban a Evo, que en cualquier país pudieran ser severamente sancionados, Canelas, con ínfulas de profesor universitario, trató con los ejemplos de generalizar a toda la prensa boliviana.
Luego le tocó el turno a Quintana quien a través de un ejemplo del departamento de Pando en el que mostró una serie de hechos de corrupción entre un ex prefecto y varios medios de comunicación cuyos dueños y periodistas se estaban viendo beneficiados con bonos y dineros públicos, trató de demostrar que los medios son todos opositores y que responden a intereses neoliberales, por supuesto, corruptos y hasta terroristas y responsables de todos los males.
Evo no habló mucho, asintió siempre con sonrisas y comentarios afirmativos a los dichos altisonantes y propagandísticos de sus seguidores, pero cuando habló, cometió una gran torpeza al calificar a los periodistas de ser “pollos de granja”, lo que seguramente ahondará el distanciamiento que mantiene con el gremio.
Una de las inquietudes que le llevamos es que reinicie sus conferencias de prensa con los periodistas en casa de gobierno a quienes no atiende desde diciembre, cuando los reporteros gráficos en protesta – después que ridiculizó públicamente a un colega - dejaron sus cámaras, bolígrafos y libretas en la puerta de entrada del palacio.
En lugar de aceptar la sugerencia o al menos de haber dicho que estudiaría esa posibilidad de no discriminarlos, fue peor. Dijo que no le daría conferencias de prensa a los periodistas de La Paz porque no se sabían comportar, gritaban todos juntos como “pollos de granja” y que había llegado la hora de tener que educarlos.
Detrás de nuestra mesa de reunión donde más de 50 periodistas y camarógrafos estaban apostados, se “escuchó” un silencio profundo que de a poco se transformó en un murmullo respetuoso. Muchos habrían pensado irse, otros hacer una protesta parecida a la de diciembre; sin embargo todos optaron por retirarse en paz, acostumbrados a los exabruptos y circos propagandísticos de Evo Morales.
Pero Evo Morales - en la entrevista que tuvimos anoche con él en Casa de Gobierno, con una delegación internacional de la SIP – no es fácil de leer. Nos habían advertido que podría utilizar la reunión para regañarnos o montar alguna clase de circo. Y así fue.
Nos recibió con sus colaboradores más cercanos, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Quintana y el vocero presidencial, Iván Canelas, artífices – según se dice – de la estrategia comunicacional del Presidente. Si bien Evo se mostró afable, simpático y generoso con el tiempo – estuvimos dos horas y cuarto en el palacio de gobierno – también se lo podía sentir tenso y molesto, ante un grupo de personas a los que él considera representantes de una prensa oligarca, burguesa y a la que le achaca los males ancestrales de su país.
A pesar de que quien lideraba la misión de nuestra parte, el presidente de la SIP, Enrique Santos, hizo un recuento pormenorizado de las preocupaciones que llevábamos ante el gobierno, Evo ya tenía su circo montado, para el cual permitió a la prensa nacional y extranjera en el recinto, lo que a todas luces se veía que “algo nos tenían preparado”.
Iván Canelas tenía listo un audiovisual con ejemplos de titulares de diarios, notas periodísticas y videos de canales, en los que trató de demostrar como se mentía e injuriaba a Morales. Muchos de estos tenían que ver con el diario El Mundo que en una tapa mostraba a Evo Morales recibiendo a Diego Maradona con un titular “Evo exporta, Diego consume”, a lo que un Canelas furioso y envalentonado por el Presidente que asentía con la cabeza, se refería como a una difamación alevosa.
El audiovisual duró casi una hora y si bien mostró algunos periodistas televisivos de departamentos opositores que insultaban a Evo, que en cualquier país pudieran ser severamente sancionados, Canelas, con ínfulas de profesor universitario, trató con los ejemplos de generalizar a toda la prensa boliviana.
Luego le tocó el turno a Quintana quien a través de un ejemplo del departamento de Pando en el que mostró una serie de hechos de corrupción entre un ex prefecto y varios medios de comunicación cuyos dueños y periodistas se estaban viendo beneficiados con bonos y dineros públicos, trató de demostrar que los medios son todos opositores y que responden a intereses neoliberales, por supuesto, corruptos y hasta terroristas y responsables de todos los males.
Evo no habló mucho, asintió siempre con sonrisas y comentarios afirmativos a los dichos altisonantes y propagandísticos de sus seguidores, pero cuando habló, cometió una gran torpeza al calificar a los periodistas de ser “pollos de granja”, lo que seguramente ahondará el distanciamiento que mantiene con el gremio.
Una de las inquietudes que le llevamos es que reinicie sus conferencias de prensa con los periodistas en casa de gobierno a quienes no atiende desde diciembre, cuando los reporteros gráficos en protesta – después que ridiculizó públicamente a un colega - dejaron sus cámaras, bolígrafos y libretas en la puerta de entrada del palacio.
En lugar de aceptar la sugerencia o al menos de haber dicho que estudiaría esa posibilidad de no discriminarlos, fue peor. Dijo que no le daría conferencias de prensa a los periodistas de La Paz porque no se sabían comportar, gritaban todos juntos como “pollos de granja” y que había llegado la hora de tener que educarlos.
Detrás de nuestra mesa de reunión donde más de 50 periodistas y camarógrafos estaban apostados, se “escuchó” un silencio profundo que de a poco se transformó en un murmullo respetuoso. Muchos habrían pensado irse, otros hacer una protesta parecida a la de diciembre; sin embargo todos optaron por retirarse en paz, acostumbrados a los exabruptos y circos propagandísticos de Evo Morales.
mayo 26, 2009
Bolivia totalmente polarizada
Estoy con una delegación de la SIP en La Paz, ya que mañana nos entrevistaremos con el presidente Evo Morales, para analizar temas inherentes a la libertad de prensa y escuchar de parte de él mismo sus pensamientos puntos de vista los que son ya bastantes conocidos debido a que el gobierno viene siendo muy transparente con su política de comunicación e información.
Más allá del tema específico de la libertad de prensa, Bolivia es un país totalmente politizado, polarizado y divido, gracias a un gobierno que está arrastrando a toda la sociedad a tomar partido a favor o en contra de los temas centrales del país, así sea en lo político, social y económico. De ahí que la división del país se viene exteriorizando cada vez más así sea entre temas como indígenas vs. blancos; centralismo vs. autonomías; propiedad privada vs. estatismo; constitución política vs. descabezamiento de las instituciones; etc...
El gobierno de Evo Morales, así como lo he visto y comentado en otros posts tras algunas visitas a Venezuela, Ecuador y Venezuela, ha mantenido una estrategia comunicacional dedicada a dividir a la población – ciudadanos comunes, jueces, diputados, periodistas, medios, asociaciones civiles - y a buscar que todos adopten una posición; lo que termina lamentablemente derivando en agresiones y violencia entre diferentes sectores. El ex presidente Jorge Quiroga, nos dijo hoy que él veía un panorama cada vez más violento para los próximos meses, de cara a las elecciones presidenciales de diciembre próximo.
Sin dudas este clima de polarización, ya existente en el país durante otras administraciones, lo está incentivando profundamente el actual gobierno. El mismo Evo Morales declaró la semana pasada que en su mira está apoderarse del Poder Judicial y del Congreso; una propiedad que ya viene asumiendo en diferentes facetas de la vida pública, incluyendo a los medios de comunicación privados y los cada más pro gubernamentales y la red de nuevos medios estatales que ha creado.
Más allá del tema específico de la libertad de prensa, Bolivia es un país totalmente politizado, polarizado y divido, gracias a un gobierno que está arrastrando a toda la sociedad a tomar partido a favor o en contra de los temas centrales del país, así sea en lo político, social y económico. De ahí que la división del país se viene exteriorizando cada vez más así sea entre temas como indígenas vs. blancos; centralismo vs. autonomías; propiedad privada vs. estatismo; constitución política vs. descabezamiento de las instituciones; etc...
El gobierno de Evo Morales, así como lo he visto y comentado en otros posts tras algunas visitas a Venezuela, Ecuador y Venezuela, ha mantenido una estrategia comunicacional dedicada a dividir a la población – ciudadanos comunes, jueces, diputados, periodistas, medios, asociaciones civiles - y a buscar que todos adopten una posición; lo que termina lamentablemente derivando en agresiones y violencia entre diferentes sectores. El ex presidente Jorge Quiroga, nos dijo hoy que él veía un panorama cada vez más violento para los próximos meses, de cara a las elecciones presidenciales de diciembre próximo.
Sin dudas este clima de polarización, ya existente en el país durante otras administraciones, lo está incentivando profundamente el actual gobierno. El mismo Evo Morales declaró la semana pasada que en su mira está apoderarse del Poder Judicial y del Congreso; una propiedad que ya viene asumiendo en diferentes facetas de la vida pública, incluyendo a los medios de comunicación privados y los cada más pro gubernamentales y la red de nuevos medios estatales que ha creado.
mayo 25, 2009
Correa y los medios corruptos
Este fin de semana los tres presidentes Rafael Correa, Hugo Chávez y Evo Morales se dieron un banquete en discutir y acusar a los medios de comunicación de sus respectivos países como los más grandes corruptos y terroristas.
Correa dijo que cuando le toque presidir el Unasur buscará la forma de crear un organismo capaz de controlar a los medios con la finalidad de que los gobiernos puedan trabajar sin problemas ni ataduras y para que de esa forma la oposición no lo utilice como instrumentos para desestabilizar a las democracias.
Estos tres presidentes son los que en sus países han creado y mantienen las redes de medios paraestatales más grandes de América Latina. En nombre de la pluralidad y la diversidad, están mintiendo y manipulando la información, ya que no han creado medios públicos, sino estatales, es decir pagados con dinero del público, y no para brindar información plural y diversa, sino para diseminar propaganda del gobierno o información ideologizada. Pura corrupción.
Lo peor de todo es que Correa sigue los mismos pasos que Chávez. También como en Venezuela, está impulsando en Ecuador una serie de medidas administrativas en contra de los medios electrónicos, al anunciar que todas las concesiones entrarán en una etapa de revisión.
Correa dijo que cuando le toque presidir el Unasur buscará la forma de crear un organismo capaz de controlar a los medios con la finalidad de que los gobiernos puedan trabajar sin problemas ni ataduras y para que de esa forma la oposición no lo utilice como instrumentos para desestabilizar a las democracias.
Estos tres presidentes son los que en sus países han creado y mantienen las redes de medios paraestatales más grandes de América Latina. En nombre de la pluralidad y la diversidad, están mintiendo y manipulando la información, ya que no han creado medios públicos, sino estatales, es decir pagados con dinero del público, y no para brindar información plural y diversa, sino para diseminar propaganda del gobierno o información ideologizada. Pura corrupción.
Lo peor de todo es que Correa sigue los mismos pasos que Chávez. También como en Venezuela, está impulsando en Ecuador una serie de medidas administrativas en contra de los medios electrónicos, al anunciar que todas las concesiones entrarán en una etapa de revisión.
mayo 24, 2009
Deterioro de las instituciones democráticas
Las instituciones democráticas de América Latina están débiles y no creo que se le pueda echar la culpa a los imperios totalmente, como suele hacer Hugo Chávez y otros presidentes neo populistas. Mucha de la culpa está en nuestro propio suelo.
Este es el discurso sobre el deterioro de las instituciones democráticas que ofrecí ayer en un Foro latinoamericano sobre derechos humanos y libertad de expresión convocado por la Nicaraguan Civil Task Force con sede en Miami.
Quiero expresar algunos puntos de vista sobre las instituciones democráticas desde la óptica de la libertad de prensa, mi trabajo diario.
La más importante es que resulta fácil observar la directa relación que tienen la democracia y la libertad de prensa. Diría que son inversamente proporcionales. A mayor libertad de prensa, menor democracia y viceversa.
Si uno observa los atropellos que se registran en un país contra la libertad de prensa y de expresión de los ciudadanos, puede observar indefectiblemente el grado de democracia que existe.
Para muestra vale observar lo que sucede con Globovisión en Venezuela o contra La Prensa, Canal 10 y Nuestro Diario en Nicaragua o La Prensa de La Paz o La Prensa de San Pedro Sula.
Ese clima de confrontación, polarización y atomización entre el gobierno y los medios de comunicación en cada uno de esos países, es el mismo clima que está generado entre el gobierno y los partidos de oposición, la propiedad privada, la educación, etc…
Donde en esos países los medios quieren ser subyugados o donde los gobiernos quieren adueñarse de la información y de los medios, o donde quieren crear cadenas televisivas, inventar periódicos y radios y televisoras de propaganda – como en Venezuela, Bolivia y Nicaragua, donde los familiares de Daniel Ortega son dueños de Canal 4 – aunque también vemos que los gobiernos se quieren adueñar del Congreso y del Poder Judicial, de la defensoría del pueblo y de las fiscalías.
Estamos frente a un tipo de gobiernos que les vale madre las instituciones democráticas. Sólo piensan que sus ideologías revolucionarias son las verdaderas y que gobernar es hacerlo de acuerdo a sus pensamientos, no por el bien común del país. Lamentablemente, el pasado pero de gobiernos dictatoriales y autoritarios y corruptos los justifica.
Los estados, como nunca antes, están gastando en propaganda ideológica, ya sea con marchas para contrarrestar movilizaciones de la oposición, como lo hacen gobiernos como el de Chávez, de Ortega o de Cristina de Kirchner o comprando publicidad en los medios amigos que se prestan a ser parte de la maquinaria propagandística del Estado.
Como nunca antes este círculo vicioso entre el Estado todopoderosos, la debilidad pasmosa de los partidos políticos y el desprestigio de las instituciones públicas como la de los tres poderes del Estado, hace que la gente esté cada vez más apática de las instituciones democráticas y le vale un pepino. Es más, por ahí hasta uno escucha peligrosamente a la gente decir que en la época de las botas había más orden.
La reciente Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago desnudó el problema de América Latina. El egoísmo político ha hecho que los gobiernos piensen en los gobiernos, y no en la gente, por eso la agenda derivó con su tema principal si Cuba debería insertarse nuevamente en la OEA; lo que sigue siendo un debate este fin de semana sobre un tema que la Cuba y sus gobernantes vienen repitiendo que no quieren formar parte de ese organismo multilateral.
Miopía política la de incluso nueve presidentes latinoamericanos que viajaron este año a La Habana a rendirle culto a 50 años de engaños mientras un montón de personas, entre ellas unos 300 presos políticos y 26 periodistas se pudren en las cárceles.
La debilidad de los poderes políticos es evidente en América Latina si uno observa de cerca esa miopía y egoísmo político de sistemas que se quieren eternizar mediante las reelecciones.
A gente como Chávez, Correa, Morales, ahora también se le quieren sumar Zelaya, Ortega (o Rosario Murillo), Fernández y hasta posiblemente Uribe, quien todavía deshoja la margarita, y queda confundido porque el 60% de los colombianos apoyan su posible nominación para un tercer mandato; pero igual estuvieron confundidos en otra época Alberto Fujimori y Carlos Menem.
La falta de recambio político, incentivada incluso por los partidos de oposición por ese tipo de acuerdos fraudulentos como el que perpetraron las gentes de Ortega y Alemán, permitirá que cada vez tengamos democracias más débiles y riesgosas.
Y encima, cuando vamos a elecciones se corre el riesgo que en muchos países voten nuestros abuelos muertos y los fraudes sean impúdicos y sinvergüenzas, como paso en noviembre del año pasado en que se robaron las elecciones en muchos departamentos de Nicaragua.
Las instituciones políticas son las más desprestigiadas en general de toda la América Latina. Según el Barómetro Iberoamericano de Gobernabilidad la gente tiene mucha desconfianza en la estabilidad democrática como en Argentina, Panamá Paraguay y Nicaragua; siendo que donde mayor confianza existe es en Uruguay, Colombia y Estados Unidos.
Mientras las Fuerzas Armadas es la institución de mayor prestigio en general, las peores situadas son, en este orden, la Policía, el Congreso y los partidos políticos.
Atado a todo esto, la percepción general promedio indicia que el mayor problema de los latinoamericanos es la corrupción, seguido por el desempleo y la economía, y luego la inseguridad.
La inseguridad, es quizás, el mayor problema que estamos enfrentando en todo el continente, minimizado ahora por las preocupaciones económicas. Y nuevamente se ve acá una estricta relación entre la libertad de prensa y la democracia.
La inseguridad provocada como en México por el narcotráfico, por las mafias en la triple frontera, las pandillas en Centroamérica, la delincuencia común incentivada por la falta de trabajo y la provocada por el propio Estado, ya sea por la corrupción en la administración pública o la ejercida como método de presión para intimidar a los disidentes.
El video póstumo de Rodrigo Rosemberg acusando al presidente de Guatemala Alvaro Colom y a su entorno muestra un poco el problema de la corrupción y la violencia que se origina en el propio Estado. Cuántos videos nos harían falta para denunciar todos los atropellos que quedan escondidos. Por suerte aparecen cada tanto evidencias como éstas o las que dejó Vladimiro Montensinos de cómo la corrupción y la violencia caminan estrechamente de la mano.
Lo más triste y desesperante de todo, es que mientras los gobiernos cometen o permiten que se comentan estos hechos y queden en la impunidad, se viven al mismo tiempo firmando y firmando acuerdos y tratados internacionales que quedan muy bonitos solo en el papel, como la Carta Democrática de la OEA, la que por ejemplo nunca fue impulsada en Venezuela, donde tampoco se obedecen los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, después de que el Presidente intimidó con el calificativo de pendejo al secretario ejecutivo de la OEA.
No solo es suficiente el atropello, la violencia, la corrupción, el quiebre de las instituciones, sino también la descalificación y el insulto permanente de todo aquel que no piense adoctrinadamente igual. Esto demuestra que el otro verdadero mal de América Latina es la intolerancia.
Qué hacer con tanta desesperanza. A quién responsabilizar.
Nada cambiará en América Latina si no se toma conciencia que la única solución pasa por tener sistemas justos y equitativos. El fortalecimiento de la Justicia, un buen sistema independiente de incentivos y castigos, es lo único que nos hará salir del pozo.
Lamentablemente, esto no se logra de un día para el otro, ni de un lustro para el otro. Se trata de un recambio generacional, los políticos deben sembrar las semillas ahora para que germinen en unas décadas y ahí recién con nuestros hijos o nietos se podrá cosechar.
No hay atajos. Ningún tipo de sistema político nos puede sacar adelante si no es fortalecido con un sistema independiente de justicia.
Está bien por ejemplo que en Guatemala se haya aprobado la ley que permite la transparencia y una mejor elección de magistrados y jueces.
Pero ese mismo celo debería aplicarse en los partidos políticos y en el Congreso, para que haya controles más estrictos de selección, para que se nutran de los mejores, de los más honestos.
Muchas gracias
Este es el discurso sobre el deterioro de las instituciones democráticas que ofrecí ayer en un Foro latinoamericano sobre derechos humanos y libertad de expresión convocado por la Nicaraguan Civil Task Force con sede en Miami.
Quiero expresar algunos puntos de vista sobre las instituciones democráticas desde la óptica de la libertad de prensa, mi trabajo diario.
La más importante es que resulta fácil observar la directa relación que tienen la democracia y la libertad de prensa. Diría que son inversamente proporcionales. A mayor libertad de prensa, menor democracia y viceversa.
Si uno observa los atropellos que se registran en un país contra la libertad de prensa y de expresión de los ciudadanos, puede observar indefectiblemente el grado de democracia que existe.
Para muestra vale observar lo que sucede con Globovisión en Venezuela o contra La Prensa, Canal 10 y Nuestro Diario en Nicaragua o La Prensa de La Paz o La Prensa de San Pedro Sula.
Ese clima de confrontación, polarización y atomización entre el gobierno y los medios de comunicación en cada uno de esos países, es el mismo clima que está generado entre el gobierno y los partidos de oposición, la propiedad privada, la educación, etc…
Donde en esos países los medios quieren ser subyugados o donde los gobiernos quieren adueñarse de la información y de los medios, o donde quieren crear cadenas televisivas, inventar periódicos y radios y televisoras de propaganda – como en Venezuela, Bolivia y Nicaragua, donde los familiares de Daniel Ortega son dueños de Canal 4 – aunque también vemos que los gobiernos se quieren adueñar del Congreso y del Poder Judicial, de la defensoría del pueblo y de las fiscalías.
Estamos frente a un tipo de gobiernos que les vale madre las instituciones democráticas. Sólo piensan que sus ideologías revolucionarias son las verdaderas y que gobernar es hacerlo de acuerdo a sus pensamientos, no por el bien común del país. Lamentablemente, el pasado pero de gobiernos dictatoriales y autoritarios y corruptos los justifica.
Los estados, como nunca antes, están gastando en propaganda ideológica, ya sea con marchas para contrarrestar movilizaciones de la oposición, como lo hacen gobiernos como el de Chávez, de Ortega o de Cristina de Kirchner o comprando publicidad en los medios amigos que se prestan a ser parte de la maquinaria propagandística del Estado.
Como nunca antes este círculo vicioso entre el Estado todopoderosos, la debilidad pasmosa de los partidos políticos y el desprestigio de las instituciones públicas como la de los tres poderes del Estado, hace que la gente esté cada vez más apática de las instituciones democráticas y le vale un pepino. Es más, por ahí hasta uno escucha peligrosamente a la gente decir que en la época de las botas había más orden.
La reciente Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago desnudó el problema de América Latina. El egoísmo político ha hecho que los gobiernos piensen en los gobiernos, y no en la gente, por eso la agenda derivó con su tema principal si Cuba debería insertarse nuevamente en la OEA; lo que sigue siendo un debate este fin de semana sobre un tema que la Cuba y sus gobernantes vienen repitiendo que no quieren formar parte de ese organismo multilateral.
Miopía política la de incluso nueve presidentes latinoamericanos que viajaron este año a La Habana a rendirle culto a 50 años de engaños mientras un montón de personas, entre ellas unos 300 presos políticos y 26 periodistas se pudren en las cárceles.
La debilidad de los poderes políticos es evidente en América Latina si uno observa de cerca esa miopía y egoísmo político de sistemas que se quieren eternizar mediante las reelecciones.
A gente como Chávez, Correa, Morales, ahora también se le quieren sumar Zelaya, Ortega (o Rosario Murillo), Fernández y hasta posiblemente Uribe, quien todavía deshoja la margarita, y queda confundido porque el 60% de los colombianos apoyan su posible nominación para un tercer mandato; pero igual estuvieron confundidos en otra época Alberto Fujimori y Carlos Menem.
La falta de recambio político, incentivada incluso por los partidos de oposición por ese tipo de acuerdos fraudulentos como el que perpetraron las gentes de Ortega y Alemán, permitirá que cada vez tengamos democracias más débiles y riesgosas.
Y encima, cuando vamos a elecciones se corre el riesgo que en muchos países voten nuestros abuelos muertos y los fraudes sean impúdicos y sinvergüenzas, como paso en noviembre del año pasado en que se robaron las elecciones en muchos departamentos de Nicaragua.
Las instituciones políticas son las más desprestigiadas en general de toda la América Latina. Según el Barómetro Iberoamericano de Gobernabilidad la gente tiene mucha desconfianza en la estabilidad democrática como en Argentina, Panamá Paraguay y Nicaragua; siendo que donde mayor confianza existe es en Uruguay, Colombia y Estados Unidos.
Mientras las Fuerzas Armadas es la institución de mayor prestigio en general, las peores situadas son, en este orden, la Policía, el Congreso y los partidos políticos.
Atado a todo esto, la percepción general promedio indicia que el mayor problema de los latinoamericanos es la corrupción, seguido por el desempleo y la economía, y luego la inseguridad.
La inseguridad, es quizás, el mayor problema que estamos enfrentando en todo el continente, minimizado ahora por las preocupaciones económicas. Y nuevamente se ve acá una estricta relación entre la libertad de prensa y la democracia.
La inseguridad provocada como en México por el narcotráfico, por las mafias en la triple frontera, las pandillas en Centroamérica, la delincuencia común incentivada por la falta de trabajo y la provocada por el propio Estado, ya sea por la corrupción en la administración pública o la ejercida como método de presión para intimidar a los disidentes.
El video póstumo de Rodrigo Rosemberg acusando al presidente de Guatemala Alvaro Colom y a su entorno muestra un poco el problema de la corrupción y la violencia que se origina en el propio Estado. Cuántos videos nos harían falta para denunciar todos los atropellos que quedan escondidos. Por suerte aparecen cada tanto evidencias como éstas o las que dejó Vladimiro Montensinos de cómo la corrupción y la violencia caminan estrechamente de la mano.
Lo más triste y desesperante de todo, es que mientras los gobiernos cometen o permiten que se comentan estos hechos y queden en la impunidad, se viven al mismo tiempo firmando y firmando acuerdos y tratados internacionales que quedan muy bonitos solo en el papel, como la Carta Democrática de la OEA, la que por ejemplo nunca fue impulsada en Venezuela, donde tampoco se obedecen los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, después de que el Presidente intimidó con el calificativo de pendejo al secretario ejecutivo de la OEA.
No solo es suficiente el atropello, la violencia, la corrupción, el quiebre de las instituciones, sino también la descalificación y el insulto permanente de todo aquel que no piense adoctrinadamente igual. Esto demuestra que el otro verdadero mal de América Latina es la intolerancia.
Qué hacer con tanta desesperanza. A quién responsabilizar.
Nada cambiará en América Latina si no se toma conciencia que la única solución pasa por tener sistemas justos y equitativos. El fortalecimiento de la Justicia, un buen sistema independiente de incentivos y castigos, es lo único que nos hará salir del pozo.
Lamentablemente, esto no se logra de un día para el otro, ni de un lustro para el otro. Se trata de un recambio generacional, los políticos deben sembrar las semillas ahora para que germinen en unas décadas y ahí recién con nuestros hijos o nietos se podrá cosechar.
No hay atajos. Ningún tipo de sistema político nos puede sacar adelante si no es fortalecido con un sistema independiente de justicia.
Está bien por ejemplo que en Guatemala se haya aprobado la ley que permite la transparencia y una mejor elección de magistrados y jueces.
Pero ese mismo celo debería aplicarse en los partidos políticos y en el Congreso, para que haya controles más estrictos de selección, para que se nutran de los mejores, de los más honestos.
Muchas gracias
mayo 23, 2009
Gripe y economía
La combinación entre la crisis de salud y la recesión económica global ha potenciado el debilitamiento de las defensas inmunológicas de países y ciudadanos del mundo entero.
Esta mezcla de crisis resulta un coctel letal para todos. En los países más desarrollados, el desempleo y la pérdida de ingresos están disparando los índices de mortandad a causa del alcohol, depresión, cardiopatías y suicidios; mientras que en los subdesarrollados, el repunte en la cotización del dólar y la falta de recursos, están dificultando la importación de medicamentos complejos como la insulina y vacunas para la prevención.
A su vez, este nuevo fenómeno agrava la saturación de los sistemas sanitarios que deben hacer frente a nuevos virus como la fiebre porcina, la potenciación de enfermedades contagiosas como la malaria, la tuberculosis y el sida, responsables de cinco millones de muertes al año; y los males tradicionales asociados al cigarrillo, al alcohol y el cáncer.
En EE.UU., la mayor potencia del mundo, se calcula que 3,5 millones de menores de cinco años padecen hambre, por lo que no es difícil imaginar lo que sucede en naciones empobrecidas. Ya para el 2008, producto de la escasez mundial de alimentos que estalló con las protestas de Haití, más de 100 millones de personas habían recaído en la pobreza, agudizándose sus problemas sanitarios.
Cuando decaen los ingresos, se revierte un proceso. Quienes antes iban a centros privados de asistencia, no tienen otra opción que acudir a los hospitales públicos, con el consabido recargo del sistema, que provoca el desmejoramiento en la calidad del servicio. La combinación entre mayor demanda de atención y menores recursos disponibles, desemboca en un círculo vicioso como lo muestra la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México en un reciente análisis sobre el esquema de sanidad pública frente a la epidemia de influenza porcina que, de golpe, cuadriplicó el número de pacientes. El organismo criticó desde la carencia de médicos y de infraestructura hospitalaria, hasta los tratamientos inadecuados y diagnósticos deficientes.
En tiempos económicos difíciles las enfermedades suelen proliferar y agravarse, no por condiciones especiales de insalubridad, sino porque la gente tiende a desatender la salud personal y acudir al médico solo en caso de emergencias. En Argentina, por ejemplo, durante la recesión del 2001, se registró una fuerte contracción en los gastos en sanatorios y hospitales del 38% por familia.
Las finanzas están íntimamente ligadas a la salud y hasta en aspectos insospechados. Como ejemplo, vale observar cómo está afectando la reducción del volumen de las remesas familiares que los inmigrantes envían a sus países de origen. Se calcula que el 57% de los fondos que los mexicanos giran desde EE.UU. a sus familias, terminan en el servicio sanitario del país.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe advirtió que la región podría contraerse más de lo debido este año por la gripe porcina en México, situación que se agravará si el virus emigra hacia el hemisferio sur con la llegada del invierno, creando mayores sobrecargas a los sistemas públicos de asistencia médica.
Seguramente, los gobiernos del sur, como Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia adoptarán políticas firmes contra el virus A H1N1 o sus posibles mutaciones, no solo para proteger sus débiles sistemas asistenciales, sino más bien para no trastabillar en los períodos electorales que se avecinan. En sus espejos, tienen el reflejo del presidente Felipe Calderón, quien a pesar de tener que lidiar con un medio de salud obsoleto, tomó firmes decisiones que le valieron la subida de su popularidad, lo que gravitará a favor del oficialismo en las elecciones legislativas de julio próximo en su país.
Si bien las campañas curativas generan mayores réditos políticos como quedó ya demostrado con Calderón, en épocas de crisis sanitaria y económica, el desafío para los gobiernos es mucho mayor. Tal vez como lo hizo Tailandia para salir de su recesión de los 90, los líderes deben adoptar políticas de prevención, reformar los sistemas de sanidad y procurar mayores inversiones. La salud es una buena inversión, ya que genera nuevos empleos, incentiva la innovación y el ciclo productivo, aumentando no solo las defensas de la población, sino también la de quienes se deben someter al voto popular.
Esta mezcla de crisis resulta un coctel letal para todos. En los países más desarrollados, el desempleo y la pérdida de ingresos están disparando los índices de mortandad a causa del alcohol, depresión, cardiopatías y suicidios; mientras que en los subdesarrollados, el repunte en la cotización del dólar y la falta de recursos, están dificultando la importación de medicamentos complejos como la insulina y vacunas para la prevención.
A su vez, este nuevo fenómeno agrava la saturación de los sistemas sanitarios que deben hacer frente a nuevos virus como la fiebre porcina, la potenciación de enfermedades contagiosas como la malaria, la tuberculosis y el sida, responsables de cinco millones de muertes al año; y los males tradicionales asociados al cigarrillo, al alcohol y el cáncer.
En EE.UU., la mayor potencia del mundo, se calcula que 3,5 millones de menores de cinco años padecen hambre, por lo que no es difícil imaginar lo que sucede en naciones empobrecidas. Ya para el 2008, producto de la escasez mundial de alimentos que estalló con las protestas de Haití, más de 100 millones de personas habían recaído en la pobreza, agudizándose sus problemas sanitarios.
Cuando decaen los ingresos, se revierte un proceso. Quienes antes iban a centros privados de asistencia, no tienen otra opción que acudir a los hospitales públicos, con el consabido recargo del sistema, que provoca el desmejoramiento en la calidad del servicio. La combinación entre mayor demanda de atención y menores recursos disponibles, desemboca en un círculo vicioso como lo muestra la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México en un reciente análisis sobre el esquema de sanidad pública frente a la epidemia de influenza porcina que, de golpe, cuadriplicó el número de pacientes. El organismo criticó desde la carencia de médicos y de infraestructura hospitalaria, hasta los tratamientos inadecuados y diagnósticos deficientes.
En tiempos económicos difíciles las enfermedades suelen proliferar y agravarse, no por condiciones especiales de insalubridad, sino porque la gente tiende a desatender la salud personal y acudir al médico solo en caso de emergencias. En Argentina, por ejemplo, durante la recesión del 2001, se registró una fuerte contracción en los gastos en sanatorios y hospitales del 38% por familia.
Las finanzas están íntimamente ligadas a la salud y hasta en aspectos insospechados. Como ejemplo, vale observar cómo está afectando la reducción del volumen de las remesas familiares que los inmigrantes envían a sus países de origen. Se calcula que el 57% de los fondos que los mexicanos giran desde EE.UU. a sus familias, terminan en el servicio sanitario del país.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe advirtió que la región podría contraerse más de lo debido este año por la gripe porcina en México, situación que se agravará si el virus emigra hacia el hemisferio sur con la llegada del invierno, creando mayores sobrecargas a los sistemas públicos de asistencia médica.
Seguramente, los gobiernos del sur, como Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia adoptarán políticas firmes contra el virus A H1N1 o sus posibles mutaciones, no solo para proteger sus débiles sistemas asistenciales, sino más bien para no trastabillar en los períodos electorales que se avecinan. En sus espejos, tienen el reflejo del presidente Felipe Calderón, quien a pesar de tener que lidiar con un medio de salud obsoleto, tomó firmes decisiones que le valieron la subida de su popularidad, lo que gravitará a favor del oficialismo en las elecciones legislativas de julio próximo en su país.
Si bien las campañas curativas generan mayores réditos políticos como quedó ya demostrado con Calderón, en épocas de crisis sanitaria y económica, el desafío para los gobiernos es mucho mayor. Tal vez como lo hizo Tailandia para salir de su recesión de los 90, los líderes deben adoptar políticas de prevención, reformar los sistemas de sanidad y procurar mayores inversiones. La salud es una buena inversión, ya que genera nuevos empleos, incentiva la innovación y el ciclo productivo, aumentando no solo las defensas de la población, sino también la de quienes se deben someter al voto popular.
mayo 22, 2009
Ataques a Globovisión y polarización
El allanamiento de anoche contra la propiedad privada del presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga, que en Miami pude seguir por la cadena Globovisión Internacional pero que los venezolanos no pudieron ver en sus televisores porque estaba el presidente Hugo Chávez en cadena, fue un episodio lamentable, bochornoso y que muestra a las claras la pobre situación de un país al que el gobierno ha llevado a una profunda polarización.
Más allá de las justificaciones judiciales del allanamiento o de las teorías en contrario que esbozaba la abogada de la familia Zuloaga - todo entre empujones y ante las cámaras de Globovisión así como de las de los canales estatales como verdaderos “invitados especiales” a este gran “reality show” – lo cierto es que se notaba que la intención no era verificar el dominio de varios automotores Toyota que el acta de allanamiento presuponía de dudosa procedencia, sino más bien asestar un golpe al dueño del canal privado que está en la mira de Chávez.
No es casualidad que desde hace una semana Chávez y sus principales funcionarios como Diosdado Cabello o Nicolás Maduro, hayan estado replicando hasta el cansancio que Globovisión engendra al terrorismo mediático y la enemistad mayor que puede tener la revolución chavista que el presidente está afanosamente tratando de profundizar.
Este allanamiento es sin dudas un nueva vuelta de tuerca - como siempre lo hace el régimen chavista y lo hizo cuando cerró RCTV en mayo del 2007 - que tiene la intención de preparar y allanar el camino mediante la creación de globos de ensayo para justificar el cierre de la única televisora privada que está reportando más allá de los límites tolerados por el gobierno.
Globovisión parece tener los días contados. Lamentablemente se seguirán perdiendo los espacios de libertad y, lo más triste, es que los gobiernos del continente ni la OEA hacen nada por ello. De nada vale la Carta Democrática si no se la ejecuta.
La peor sensación que tuve anoche después de ver los insultos y atropellos entre los propios venezolanos, algo que agudizó mi percepción de tantos viajes que hice al país, es a pesar de que algún día Chávez no estará en el poder, pasarán décadas antes de que los venezolanos puedan reinstaurar la cultura de la tolerancia. El país está dividido y duele.
Más allá de las justificaciones judiciales del allanamiento o de las teorías en contrario que esbozaba la abogada de la familia Zuloaga - todo entre empujones y ante las cámaras de Globovisión así como de las de los canales estatales como verdaderos “invitados especiales” a este gran “reality show” – lo cierto es que se notaba que la intención no era verificar el dominio de varios automotores Toyota que el acta de allanamiento presuponía de dudosa procedencia, sino más bien asestar un golpe al dueño del canal privado que está en la mira de Chávez.
No es casualidad que desde hace una semana Chávez y sus principales funcionarios como Diosdado Cabello o Nicolás Maduro, hayan estado replicando hasta el cansancio que Globovisión engendra al terrorismo mediático y la enemistad mayor que puede tener la revolución chavista que el presidente está afanosamente tratando de profundizar.
Este allanamiento es sin dudas un nueva vuelta de tuerca - como siempre lo hace el régimen chavista y lo hizo cuando cerró RCTV en mayo del 2007 - que tiene la intención de preparar y allanar el camino mediante la creación de globos de ensayo para justificar el cierre de la única televisora privada que está reportando más allá de los límites tolerados por el gobierno.
Globovisión parece tener los días contados. Lamentablemente se seguirán perdiendo los espacios de libertad y, lo más triste, es que los gobiernos del continente ni la OEA hacen nada por ello. De nada vale la Carta Democrática si no se la ejecuta.
La peor sensación que tuve anoche después de ver los insultos y atropellos entre los propios venezolanos, algo que agudizó mi percepción de tantos viajes que hice al país, es a pesar de que algún día Chávez no estará en el poder, pasarán décadas antes de que los venezolanos puedan reinstaurar la cultura de la tolerancia. El país está dividido y duele.
mayo 20, 2009
Evo y su libertad de prensa
Hoy el presidente Evo Morales dio un paso decisivo para que su gobierno se parezca cada vez más al de Hugo Chávez. Mediante decreto obligó a los medios de comunicación, audiovisuales y escritos, a destinar un espacio para que todos los trabajadores puedan escribir sus opiniones. Algo parecido a lo que el gobierno venezolano estableció por ley tiempo atrás, obligando a los periódicos a tener un equilibrio de columnistas con diferentes ideologías.
Lo que aparenta y fue vendido por el gobierno boliviano como un gesto magnánimo y generoso hacia la libertad de prensa, termina siendo una vil forma de tratar de minar justamente esa libertad, además de entrometerse no solo en cuestiones de autonomía editorial – desconociendo principios fundamentales de la labor y orientación periodística - sino también de avasallamiento a la propiedad privada.
El anuncio sobre el contenido del decreto fue hecho este 20 de mayo por el vocero presidencial, Iván Canelas quien dijo que así se pretende recuperar la denominada “columna sindical” que había sido eliminada por los gobiernos neoliberales y que "no sólo refuerza la libertad de expresión sino que recupera los beneficios".
El decreto especifica que los periódicos deberán destinar cada día, en sus páginas de opinión, un espacio equivalente a un editorial para que sus empleados emitan sus ideas con firma. En radio y televisión, las empresas deben ceder a los periodistas hasta tres minutos de uno de sus informativos. El decreto prohíbe y sanciona todo tipo de censura y cualquier represalia de parte de los propietarios contra los empleados que expresen sus opiniones en esos espacios, lo que puede ser denunciado ante el Ministerio de Trabajo.
Varias cosas llaman poderosamente la atención sobre esta actitud del gobierno: 1) El gobierno no debería meterse en temas de libertad de prensa, especialmente sobre medios privados; podría en todo caso, por su deber de ordenar, tratar de organizar el espectro audiovisual, pero nunca puede tocar a los medios privados. 2) Se trata de un decreto, es decir una orden directa del Poder Ejecutivo. Algo así, de tanta gravedad, hubiera tenido que establecerse mediante ley, lo que hubiera permitido crear un debate público al respecto, consultándose a los actores involucrados, como los periodistas, los medios, las asociaciones nacionales de periodistas. 3) Los medios de comunicación tienen criterios editoriales, unas líneas de acción que siguen, y en esa libertad de escoger esos criterios se sustenta su actividad periodística, por lo que nadie, ningún medio o su propietario o sus editores, pueden ser obligados, o que se les imponga, otras opiniones. 4) La verdadera libertad de expresión y de prensa es justamente permitir que existan y se incentive la existencia de todo tipo de medios, con diferentes ideologías, ello hace a la diversidad y pluralidad. No se trata de que un medio contenga todas las opiniones o ideologías sino que haya un abanico de medios diferentes, plurales y diversos. De lo contrario, se podría pensar que en el futuro hubiera un solo medio con todas las ideologías, un modelo, como el cubano, que no funcionó, porque finalmente Granma, Prensa Latina y Juventud Rebelde terminaron siendo órganos paraestatales. 5) Establecer una orden a una empresa privada de lo que debe hacer es directamente un atropello a la libertad de empresa.
Y por último vale una pregunta: ¿Será que el gobierno de Evo Morales podría ser obligado a que todos los ofrezca un espacio de tres minutos para que alguien, posiblemente de una ideología diferente, pudiera presidir el país?
La libertad de prensa no es algo que se puede decretar, sino permitirse, sin ningún tipo de ataduras, ella sola encuentra su forma.
Lo que aparenta y fue vendido por el gobierno boliviano como un gesto magnánimo y generoso hacia la libertad de prensa, termina siendo una vil forma de tratar de minar justamente esa libertad, además de entrometerse no solo en cuestiones de autonomía editorial – desconociendo principios fundamentales de la labor y orientación periodística - sino también de avasallamiento a la propiedad privada.
El anuncio sobre el contenido del decreto fue hecho este 20 de mayo por el vocero presidencial, Iván Canelas quien dijo que así se pretende recuperar la denominada “columna sindical” que había sido eliminada por los gobiernos neoliberales y que "no sólo refuerza la libertad de expresión sino que recupera los beneficios".
El decreto especifica que los periódicos deberán destinar cada día, en sus páginas de opinión, un espacio equivalente a un editorial para que sus empleados emitan sus ideas con firma. En radio y televisión, las empresas deben ceder a los periodistas hasta tres minutos de uno de sus informativos. El decreto prohíbe y sanciona todo tipo de censura y cualquier represalia de parte de los propietarios contra los empleados que expresen sus opiniones en esos espacios, lo que puede ser denunciado ante el Ministerio de Trabajo.
Varias cosas llaman poderosamente la atención sobre esta actitud del gobierno: 1) El gobierno no debería meterse en temas de libertad de prensa, especialmente sobre medios privados; podría en todo caso, por su deber de ordenar, tratar de organizar el espectro audiovisual, pero nunca puede tocar a los medios privados. 2) Se trata de un decreto, es decir una orden directa del Poder Ejecutivo. Algo así, de tanta gravedad, hubiera tenido que establecerse mediante ley, lo que hubiera permitido crear un debate público al respecto, consultándose a los actores involucrados, como los periodistas, los medios, las asociaciones nacionales de periodistas. 3) Los medios de comunicación tienen criterios editoriales, unas líneas de acción que siguen, y en esa libertad de escoger esos criterios se sustenta su actividad periodística, por lo que nadie, ningún medio o su propietario o sus editores, pueden ser obligados, o que se les imponga, otras opiniones. 4) La verdadera libertad de expresión y de prensa es justamente permitir que existan y se incentive la existencia de todo tipo de medios, con diferentes ideologías, ello hace a la diversidad y pluralidad. No se trata de que un medio contenga todas las opiniones o ideologías sino que haya un abanico de medios diferentes, plurales y diversos. De lo contrario, se podría pensar que en el futuro hubiera un solo medio con todas las ideologías, un modelo, como el cubano, que no funcionó, porque finalmente Granma, Prensa Latina y Juventud Rebelde terminaron siendo órganos paraestatales. 5) Establecer una orden a una empresa privada de lo que debe hacer es directamente un atropello a la libertad de empresa.
Y por último vale una pregunta: ¿Será que el gobierno de Evo Morales podría ser obligado a que todos los ofrezca un espacio de tres minutos para que alguien, posiblemente de una ideología diferente, pudiera presidir el país?
La libertad de prensa no es algo que se puede decretar, sino permitirse, sin ningún tipo de ataduras, ella sola encuentra su forma.
mayo 19, 2009
Reelecciones lamentables
Lamentablemente el fantasma anti democrático de las elecciones está de nuevo abalanzándose en América Latina. El presidente Alvaro Uribe logró esta noche que el Senado colombiano autorizara un referendo para que pueda buscar su reelección por tercer período consecutivo.
Un diputado brasileño también logró presentar un proyecto de ley que permite el tercer período de Lula da Silva, mientras que Leonel Fernández, presidente de República Dominicana, antes de su viaje a España esta semana, logró un acuerdo con la oposición para intentar también la reelección. Mientras tanto, la controversia sigue a flor de piel por el temor de que el presidente hondureño Manuel Zelaya se salga con la suya y consiga basamento legal para su aspiración reeleccionista.
¿Quién pierde? La respuesta es fácil, la democracia. A pesar de que estos tres presidentes están teniendo buenas y populares presidencias, el problema es que la democracia se fortalece con la alternancia. Cuando los poderes de turno tienen la posibilidad de perpetuarse en el poder – la experiencia latinoamericana es rica en estas experiencias – puede suceder que los gobiernos corruptos intenten quedarse mediante corrupción y fraude electoral. Lo importante de una democracia, es que los gobiernos malos quedan en el tiempo y los poderes judiciales pueden actuar contra las irregularidades indebidas. Prueba de ellos es que numerosos presidentes que han dejado su posta, fueron procesados.
La obligación a la alternancia permite mayor diversidad y pluralidad, dos atributos esenciales para la democracia. Las reelecciones, en cambio, incentivan la corrupción.
Un diputado brasileño también logró presentar un proyecto de ley que permite el tercer período de Lula da Silva, mientras que Leonel Fernández, presidente de República Dominicana, antes de su viaje a España esta semana, logró un acuerdo con la oposición para intentar también la reelección. Mientras tanto, la controversia sigue a flor de piel por el temor de que el presidente hondureño Manuel Zelaya se salga con la suya y consiga basamento legal para su aspiración reeleccionista.
¿Quién pierde? La respuesta es fácil, la democracia. A pesar de que estos tres presidentes están teniendo buenas y populares presidencias, el problema es que la democracia se fortalece con la alternancia. Cuando los poderes de turno tienen la posibilidad de perpetuarse en el poder – la experiencia latinoamericana es rica en estas experiencias – puede suceder que los gobiernos corruptos intenten quedarse mediante corrupción y fraude electoral. Lo importante de una democracia, es que los gobiernos malos quedan en el tiempo y los poderes judiciales pueden actuar contra las irregularidades indebidas. Prueba de ellos es que numerosos presidentes que han dejado su posta, fueron procesados.
La obligación a la alternancia permite mayor diversidad y pluralidad, dos atributos esenciales para la democracia. Las reelecciones, en cambio, incentivan la corrupción.
mayo 18, 2009
Alberto, mentiras y ¿montaje?
En un golpe más de rating, Univisión siguió con la saga del escándalo del padre Alberto, pero esta vez, en el Show de Cristina, en el que fueron entrevistados el director de TV Notas que publicó las 25 fotografías, Juan García Alejandro; y los fotógrafos Lorenzo Gonzalez de la Agencia Fullcovernews y José Luis Castillo, quien tomó las fotos de la playa que recorrieron el mundo.
El programa tuvo tanto valor como el de Teresa Rodríguez del jueves 8 de mayo y del martes 12 de mayo, porque si bien en aquel se trató de la entrevista o confesión del propio protagonista, esta vez el turno fue para los fotógrafos que lograron la exclusiva y quien la publicó.
Mi primera impresión, después de ver partes del video que acompañaron las fotos y que todavía no se habían mostrado, es que se trató de un montaje entre los fotógrafos y alguno de los miembros de la pareja pescada in fraganti o de alguno de los dos. Da la sensación, incluso de la forma que miran a la cámara que querían que “ser descubiertos”. Es más, la sospecha termina metiéndose dentro de la realidad cuando uno escucha que los fotógrafos eran amigos o al menos conocidos de la pareja, o de ella, quien en alguna época también fue compañera de trabajo de los fotógrafos.
Antes de terminar el programa, un fotógrafo invitado, Raúl Bosque, paparazzi de la agencia Fotomiami, coincidió en señalar que “si no es un montaje, la verdad que esto está bien hecho”. Agregó que no podía creer que los dos fotógrafos pudieron seguir a la pareja por tres días en lugares públicos y que ningún otro de los cuatro paparazzi que hay en cada esquina de Miami Beach no los pudiera “atrapar”.
En el noticiero después del programa, Cristina, también dijo que pensaba que se trataba de un montaje entre los dos fotógrafos y la mujer de Alberto. Claro que todo esto se trata de impresiones, porque los fotógrafos siempre sostuvieron que no fue un montaje.
Después de esta nueva serie de entrevistas, Alberto quedó como un mentiroso consumado. El director de la revista TV Notas, dijo que Alberto había mentido a Teresa Rodríguez cuando dijo que recién se había enterado de las fotos cuando las vio en su programa. García Alejandro dijo que le habló el día anterior a la publicación para decirle que publicaría las fotos. Además dijo que él tenía fotografías de la playa durante ese día donde se veía a mucha gente, sobre lo que el padre Alberto había dicho que escogió una playa solitaria, lo que demostraba su discreción. (Como si eso lo exonerara del problema)
García Alejandro defendió su buena posición de haber publicado las fotos y dijo que otros medios que no lo quisieron hacer fue “por falta de visión, por falta de presupuesto o no tuvieron olfato”. Los dos fotógrafos dijeron que antes fueron a una televisora a ofrecer el video y que cuando lo vieron dijeron que no lo mostrarían, y que entonces acudieron a TV y Notas.
Lorenzo Gonzalez recordó que no solo era amigo de la mujer de Alberto, sino que también conocían a su madre.
Jose Luis Castillo, quien tomó las fotos, dijo que cuando estaba en el bar de Miami Beach y vio entrar a la pareja, comenzó a sacarle fotos y de repente se acordó de llamar a su mujer, quien trajo una cámara de video con la que filmó por aproximadamente una hora a la pareja, mientras se daban besos y tomaban copas. Dijo que no sabía bien cómo se comportaba la pareja porque miraba muy de reojo para no despertar sospechas.
Luego comentó que fue su esposa quien le estaba sacando las fotos en la playa a la pareja cuando Alberto se percató.
Ahí interrumpió el director de TV Notas para decir que “alguno de los tres sabía” que esas fotos se estaban tomando, también sospechando que se trató de un montaje.
El director de TV Notas terminó su entrevista diciendo que lo único que habían hecho era publicar las fotos, ya que la realidad era un “secreto a voces”, porque en la parroquia todos sabían que ya la pareja estaba formada. Como prueba, mostró la foto de una fiesta que publicaron esta semana, en que se ve a la pareja posando muy felices.
Después de la entrevista quedé con la sensación de que todas las verdades ni las intenciones están dichas y hechas. Me da la sensación que así como el caso saltó sorpresivamente a la opinión pública, tendrá pronto una nueva irrupción. Veremos, entonces, de dónde vendrá el nuevo capítulo de esta telenovela.
El programa tuvo tanto valor como el de Teresa Rodríguez del jueves 8 de mayo y del martes 12 de mayo, porque si bien en aquel se trató de la entrevista o confesión del propio protagonista, esta vez el turno fue para los fotógrafos que lograron la exclusiva y quien la publicó.
Mi primera impresión, después de ver partes del video que acompañaron las fotos y que todavía no se habían mostrado, es que se trató de un montaje entre los fotógrafos y alguno de los miembros de la pareja pescada in fraganti o de alguno de los dos. Da la sensación, incluso de la forma que miran a la cámara que querían que “ser descubiertos”. Es más, la sospecha termina metiéndose dentro de la realidad cuando uno escucha que los fotógrafos eran amigos o al menos conocidos de la pareja, o de ella, quien en alguna época también fue compañera de trabajo de los fotógrafos.
Antes de terminar el programa, un fotógrafo invitado, Raúl Bosque, paparazzi de la agencia Fotomiami, coincidió en señalar que “si no es un montaje, la verdad que esto está bien hecho”. Agregó que no podía creer que los dos fotógrafos pudieron seguir a la pareja por tres días en lugares públicos y que ningún otro de los cuatro paparazzi que hay en cada esquina de Miami Beach no los pudiera “atrapar”.
En el noticiero después del programa, Cristina, también dijo que pensaba que se trataba de un montaje entre los dos fotógrafos y la mujer de Alberto. Claro que todo esto se trata de impresiones, porque los fotógrafos siempre sostuvieron que no fue un montaje.
Después de esta nueva serie de entrevistas, Alberto quedó como un mentiroso consumado. El director de la revista TV Notas, dijo que Alberto había mentido a Teresa Rodríguez cuando dijo que recién se había enterado de las fotos cuando las vio en su programa. García Alejandro dijo que le habló el día anterior a la publicación para decirle que publicaría las fotos. Además dijo que él tenía fotografías de la playa durante ese día donde se veía a mucha gente, sobre lo que el padre Alberto había dicho que escogió una playa solitaria, lo que demostraba su discreción. (Como si eso lo exonerara del problema)
García Alejandro defendió su buena posición de haber publicado las fotos y dijo que otros medios que no lo quisieron hacer fue “por falta de visión, por falta de presupuesto o no tuvieron olfato”. Los dos fotógrafos dijeron que antes fueron a una televisora a ofrecer el video y que cuando lo vieron dijeron que no lo mostrarían, y que entonces acudieron a TV y Notas.
Lorenzo Gonzalez recordó que no solo era amigo de la mujer de Alberto, sino que también conocían a su madre.
Jose Luis Castillo, quien tomó las fotos, dijo que cuando estaba en el bar de Miami Beach y vio entrar a la pareja, comenzó a sacarle fotos y de repente se acordó de llamar a su mujer, quien trajo una cámara de video con la que filmó por aproximadamente una hora a la pareja, mientras se daban besos y tomaban copas. Dijo que no sabía bien cómo se comportaba la pareja porque miraba muy de reojo para no despertar sospechas.
Luego comentó que fue su esposa quien le estaba sacando las fotos en la playa a la pareja cuando Alberto se percató.
Ahí interrumpió el director de TV Notas para decir que “alguno de los tres sabía” que esas fotos se estaban tomando, también sospechando que se trató de un montaje.
El director de TV Notas terminó su entrevista diciendo que lo único que habían hecho era publicar las fotos, ya que la realidad era un “secreto a voces”, porque en la parroquia todos sabían que ya la pareja estaba formada. Como prueba, mostró la foto de una fiesta que publicaron esta semana, en que se ve a la pareja posando muy felices.
Después de la entrevista quedé con la sensación de que todas las verdades ni las intenciones están dichas y hechas. Me da la sensación que así como el caso saltó sorpresivamente a la opinión pública, tendrá pronto una nueva irrupción. Veremos, entonces, de dónde vendrá el nuevo capítulo de esta telenovela.
mayo 17, 2009
Ángeles, demonios y Camila
Quiero, antes que nada, agradecer a todos los lectores de este blog y, en especial, a quienes en la última semana han votado por la encuesta sobre la eliminación del celibato en la Iglesia Católica. De los 532 votos – realmente un récord en este blog para cualquier tipo de encuesta - el 71% votó a favor de la eliminación de esa norma. Este porcentaje es realmente idéntico al que publicó la semana pasada el diario The Miami Herald, en una consulta que una firma ajena al periódico hizo durante el fin de semana entre 400 personas.
Más allá de que aquel sondeo haya tenido rigor científico, también mostró que el 72% del público de Miami piensa que la Iglesia debería eliminar el celibato.
Con eso en mente, y pensando que la película Ángeles y Demonios con Tom Hanks presumía de ser controversial sobre la vida de la Iglesia Católica o al menos sobre el Vaticano, anoche fuimos con mi esposa al cine, para entender el debate próximo que se impondría a la sociedad o al menos en los claustros universitarios.
Nada sucedió. Esta película, parte de la saga del Código Da Vinci, es simplemente un largometraje de acción con una trama que ya dejó de ser original después de su primera entrega sobre las sectas secretas dentro de la Iglesia. Muy buena imaginación, pura ciencia ficción, pero nada de controversia. Se trata de un complot por el asesinato del Papa orquestado por un cura cancerbero, por cuyo acto, como todo thriller, trata de confundir al espectador. Hubiera podido ser una entrega más del agente 007, ya que no tiene nada novedoso que le de un carácter diferenciador a otra película de acción. No hay controversia.
Pensando en el cine, la Iglesia y las controversias, hay muchos films que hacen pensar y crean debate. Doubt, de reciente aparición con la que fue nominada Meryl Streep, fue excelente al mostrar desde otro ángulo el problema de pederastia y abuso de menores dentro de la curia.
Otra película que impactó en su época fue la argentina Camila de 1984 de la directora María Luisa Bemberg. Se trata de una historia de amor verídica entre Camila O’Gorman y el sacerdote Ladislao Gutiérrez en el siglo XIX, interpretados por Susú Pecoraro e Imanol Arias. Cuenta sobre el escándalo que desató la historia de una mujer y su amado sacerdote que se fueron a un pueblito a crear una escuela, y escapar del escándalo, situación que se agravó cuando Camila quedó embarazada. El final es bien recordado, pero por discreción, ya que los finales nunca se deben contar, lo dejaré así para que quienes no la vieron la puedan tratar de ubicar y alquilarla. Es excelente y en realidad trae a colación el tema del celibato, lo que el padre Alberto y su historia volvieron a poner de moda.
Más allá de que aquel sondeo haya tenido rigor científico, también mostró que el 72% del público de Miami piensa que la Iglesia debería eliminar el celibato.
Con eso en mente, y pensando que la película Ángeles y Demonios con Tom Hanks presumía de ser controversial sobre la vida de la Iglesia Católica o al menos sobre el Vaticano, anoche fuimos con mi esposa al cine, para entender el debate próximo que se impondría a la sociedad o al menos en los claustros universitarios.
Nada sucedió. Esta película, parte de la saga del Código Da Vinci, es simplemente un largometraje de acción con una trama que ya dejó de ser original después de su primera entrega sobre las sectas secretas dentro de la Iglesia. Muy buena imaginación, pura ciencia ficción, pero nada de controversia. Se trata de un complot por el asesinato del Papa orquestado por un cura cancerbero, por cuyo acto, como todo thriller, trata de confundir al espectador. Hubiera podido ser una entrega más del agente 007, ya que no tiene nada novedoso que le de un carácter diferenciador a otra película de acción. No hay controversia.
Pensando en el cine, la Iglesia y las controversias, hay muchos films que hacen pensar y crean debate. Doubt, de reciente aparición con la que fue nominada Meryl Streep, fue excelente al mostrar desde otro ángulo el problema de pederastia y abuso de menores dentro de la curia.
Otra película que impactó en su época fue la argentina Camila de 1984 de la directora María Luisa Bemberg. Se trata de una historia de amor verídica entre Camila O’Gorman y el sacerdote Ladislao Gutiérrez en el siglo XIX, interpretados por Susú Pecoraro e Imanol Arias. Cuenta sobre el escándalo que desató la historia de una mujer y su amado sacerdote que se fueron a un pueblito a crear una escuela, y escapar del escándalo, situación que se agravó cuando Camila quedó embarazada. El final es bien recordado, pero por discreción, ya que los finales nunca se deben contar, lo dejaré así para que quienes no la vieron la puedan tratar de ubicar y alquilarla. Es excelente y en realidad trae a colación el tema del celibato, lo que el padre Alberto y su historia volvieron a poner de moda.
mayo 16, 2009
Hugo, Cristina y la libertad
Este fin de semana Hugo Chávez está visitando a Cristina y en su primera conferencia de prensa de ayer en la Casa Rosada ya empezaron a tirar insultos y amenazas en contra de los medios de comunicación y de los periodistas.
Cristina habló de los “enemigos en común” en referencia a los medios privados, y Hugo, que viene de tener una semana bien convulsionada contra Globovisión y otras televisoras independientes en Venezuela, le sugirió a la mandataria Argentina que lo mejor sería estatizarlos.
Lo interesante fue que Cristina ni siquiera se inmutó cuando Chávez en plena conferencia dijo que “no se extrañen de que el Estado tome una decisión con algunos medios que siguen practicando el terrorismo", algo que viene repitiendo con suma insistencia como preparando el camino para que nadie se sorprenda. Chávez siempre hace algo de alharaca para ir midiendo la opinión pública antes de tomar una decisión como tratando de conseguir una base política.
Cristina, que ya está bastante cansada de los medios, no se alteró cuando Chávez comparó a los medios de comunicación con grupos terroristas, y le dijo con tono amigable: “Sufrimos lo mismo. Los mismos males nos aquejan". Cristina, tomando el guante, enseguida se quejó de los medios diciendo que ciertas noticias no "no aparecen en las primeras planas" de los diarios, criticando que las buenas obras del gobierno pasan desapercibidas.
Lo interesante, de todo esto, es que mientras se daba esta conferencia, Clarín había publicado que muchas receptorías para avisos en toda la capital habían sido atacadas por grupos presumiblemente afines al oficialismo; el gobierno sigue utilizando la publicidad oficial para castigar a los medios; y el ministro de Justicia Aníbal Fernandez pedía a Marcelo Tinelli que dejara de lado en su programa de entretenimiento el sketch sobre “El Gran Cuñado” donde se hace una sátira de la Presidenta.
En Caracas, mientras tanto, además de las multas y acciones administrativas con la intención de cerrar Globovisión, el único canal de aire crítico, el gobierno impuso una nueva modalidad de propaganda al llenar libros ideológicos en las bibliotecas y retiró unos 60 mil ejemplares de los que no les conviene.
Como parte del Plan Revolucionario de Lectura (PRL), Chávez tomó la decisión de poner libros la "sección ideológica", tratando de “crear” nuevos lectores. El Ministerio de Cultura explicó que con esta nueva acción se trata de "reafirmar los valores conducentes a la consolidación del hombre nuevo y la mujer nueva, como base para la construcción de la patria socialista", "desmontar el imaginario del capitalismo" y "re contextualizar la historia".
Entre Cristina y Hugo, de libertad nada.
Chávez, con nuevo guiño a la Kirchner, le dijo que apoyaba a su marido Néstor, quien en las próximas elecciones legislativas de junio lidera la lista de diputados nacionales. Obviamente, la pregunta de todos, pero que nadie hizo, es si Hugo le trajo a Cristina otra valija con 800 mil dólares, ya que como la otra que había traído Wilson Antonini quedó en total impunidad, fácil sería ahora haber entrado otra. ¡Y los Kirchner la necesitan!
Cristina habló de los “enemigos en común” en referencia a los medios privados, y Hugo, que viene de tener una semana bien convulsionada contra Globovisión y otras televisoras independientes en Venezuela, le sugirió a la mandataria Argentina que lo mejor sería estatizarlos.
Lo interesante fue que Cristina ni siquiera se inmutó cuando Chávez en plena conferencia dijo que “no se extrañen de que el Estado tome una decisión con algunos medios que siguen practicando el terrorismo", algo que viene repitiendo con suma insistencia como preparando el camino para que nadie se sorprenda. Chávez siempre hace algo de alharaca para ir midiendo la opinión pública antes de tomar una decisión como tratando de conseguir una base política.
Cristina, que ya está bastante cansada de los medios, no se alteró cuando Chávez comparó a los medios de comunicación con grupos terroristas, y le dijo con tono amigable: “Sufrimos lo mismo. Los mismos males nos aquejan". Cristina, tomando el guante, enseguida se quejó de los medios diciendo que ciertas noticias no "no aparecen en las primeras planas" de los diarios, criticando que las buenas obras del gobierno pasan desapercibidas.
Lo interesante, de todo esto, es que mientras se daba esta conferencia, Clarín había publicado que muchas receptorías para avisos en toda la capital habían sido atacadas por grupos presumiblemente afines al oficialismo; el gobierno sigue utilizando la publicidad oficial para castigar a los medios; y el ministro de Justicia Aníbal Fernandez pedía a Marcelo Tinelli que dejara de lado en su programa de entretenimiento el sketch sobre “El Gran Cuñado” donde se hace una sátira de la Presidenta.
En Caracas, mientras tanto, además de las multas y acciones administrativas con la intención de cerrar Globovisión, el único canal de aire crítico, el gobierno impuso una nueva modalidad de propaganda al llenar libros ideológicos en las bibliotecas y retiró unos 60 mil ejemplares de los que no les conviene.
Como parte del Plan Revolucionario de Lectura (PRL), Chávez tomó la decisión de poner libros la "sección ideológica", tratando de “crear” nuevos lectores. El Ministerio de Cultura explicó que con esta nueva acción se trata de "reafirmar los valores conducentes a la consolidación del hombre nuevo y la mujer nueva, como base para la construcción de la patria socialista", "desmontar el imaginario del capitalismo" y "re contextualizar la historia".
Entre Cristina y Hugo, de libertad nada.
Chávez, con nuevo guiño a la Kirchner, le dijo que apoyaba a su marido Néstor, quien en las próximas elecciones legislativas de junio lidera la lista de diputados nacionales. Obviamente, la pregunta de todos, pero que nadie hizo, es si Hugo le trajo a Cristina otra valija con 800 mil dólares, ya que como la otra que había traído Wilson Antonini quedó en total impunidad, fácil sería ahora haber entrado otra. ¡Y los Kirchner la necesitan!
mayo 15, 2009
La infidelidad de Alberto
Abofeteada y avergonzada por los escándalos sexuales de años recientes, esta semana la Iglesia Católica de Miami tuvo que poner la otra mejilla. La cachetada fue del padre Alberto Cutié, uno de sus hijos más dilectos y responsable de moldear a su imagen y semejanza la renovada cara de la Iglesia: carismática, moderna y comunicativa.
Tal vez por su popularidad y porque la Iglesia no saldó del todo sus cuentas con la sociedad por el abuso de menores, muchos pasaron factura inundando programas periodísticos para respaldar el desliz amoroso del cura con una mujer en las arenas públicas de Miami; una conducta que quizás no se le hubiera tolerado a otro religioso de más bajo perfil.
Muchos tomaron partido a su favor, acusando al celibato de todos los males sexuales que engendraron los curas desde el Concilio de Trento en 1563. Sin embargo, que éstos se casen o que puedan tener relaciones no resuelve los problemas de las desviaciones ni de la infidelidad, en algunos casos hasta los puede potenciar. Numerosos pastores protestantes casados son la prueba; están acusados de adulterio y sentenciados por delitos sexuales.
Tampoco el matrimonio es la solución a los descarríos amatorios. Hay pederastas y pedófilos entre los que se ven felizmente casados, así como relaciones incestuosas, pornografía infantil y violencia doméstica. En todo caso, la desaparición del celibato, un debate nada nuevo en la Iglesia, más que enderezar perversiones, permitiría aumentar el número de vocaciones (en Estados Unidos hay 40.600 curas, cinco mil menos que en 2000); aunque quizás para la Iglesia sería más urgente resolver la discriminación de las mujeres al sacerdocio.
Lo del padre Alberto no es un tema de celibato, sino de infidelidad. Tenía incluso más responsabilidad que otros sacerdotes, debido a su vida pública y porque le habían delegado la imagen y mercadeo de la Iglesia en los medios. Su conducta tiene el agravante de que la hizo pública y sin tapujos; y pudo tener el atenuante si hubiera pedido a sus superiores excusarse de sus deberes sacerdotales durante las semanas transcurridas desde que fueron obtenidas las fotos en febrero (o desde que empezó la relación) y publicadas en mayo.
El caso de infidelidad a los votos sacerdotales, como el del ex obispo paraguayo, Fernando Lugo, no debería generar culpas más que a las personas responsables. No se puede acusar de este incidente ni a la Iglesia ni al celibato ni a los periodistas. A pesar de los excesos, los medios tienen la obligación ética, aún a riesgo de perder simpatías o lectores, de dar a conocer los actos de personas públicas, especialmente cuando se reflejan incoherencias entre lo que se pregona y se practica. De ahí que muchas carreras políticas exitosas y cercanas a la Presidencia estadounidense, como los casos de Gary Hart y John Edwards, hayan quedado truncadas por infidelidad marital.
Más allá de las responsabilidades éticas y legales que cada uno tiene ante su profesión, lo que la publicación de los hechos sobre personas públicas permite a la sociedad, no es corregir o castigar la promiscuidad, sino sancionar la traición de la confianza depositada y evitar que esa mentira o engaño pueda ser reiterada.
La sabiduría popular, más allá del cansino dicho de “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”, sabrá ubicar al cura Alberto cerca de la imagen de Bill Clinton, cuya infidelidad fue perdonada, o la pegará a la de políticos y curas cuyas figuras fueron castradas por hechos parecidos. La ubicación depende de cómo juzgue la gente su admisión anoche en Univisión de que es un cura con novia, enamorado, de su lucha interna por serle infiel a Cristo y de una relación más larga de lo que mostraron las fotos.
Sus declaraciones rompieron un silencio que parecía prudente y reflexivo. Ahora la Iglesia, ante su confesión pública, no tendrá otro remedio que tomar una decisión, por lo que hasta un posible debate por la eliminación del celibato no lo tendrá a él entre los protagonistas más directos. La Iglesia tiene por delante una difícil decisión. Cualquier medida que adopte generará un grupo de ofendidos y mucha desconfianza.
Lo paradójico y asombroso, en todo caso, es que este bullicio lo genere una persona que mucho hizo para devolverle a la Iglesia la confianza perdida tras tantos años de escándalos y abusos sexuales.
Tal vez por su popularidad y porque la Iglesia no saldó del todo sus cuentas con la sociedad por el abuso de menores, muchos pasaron factura inundando programas periodísticos para respaldar el desliz amoroso del cura con una mujer en las arenas públicas de Miami; una conducta que quizás no se le hubiera tolerado a otro religioso de más bajo perfil.
Muchos tomaron partido a su favor, acusando al celibato de todos los males sexuales que engendraron los curas desde el Concilio de Trento en 1563. Sin embargo, que éstos se casen o que puedan tener relaciones no resuelve los problemas de las desviaciones ni de la infidelidad, en algunos casos hasta los puede potenciar. Numerosos pastores protestantes casados son la prueba; están acusados de adulterio y sentenciados por delitos sexuales.
Tampoco el matrimonio es la solución a los descarríos amatorios. Hay pederastas y pedófilos entre los que se ven felizmente casados, así como relaciones incestuosas, pornografía infantil y violencia doméstica. En todo caso, la desaparición del celibato, un debate nada nuevo en la Iglesia, más que enderezar perversiones, permitiría aumentar el número de vocaciones (en Estados Unidos hay 40.600 curas, cinco mil menos que en 2000); aunque quizás para la Iglesia sería más urgente resolver la discriminación de las mujeres al sacerdocio.
Lo del padre Alberto no es un tema de celibato, sino de infidelidad. Tenía incluso más responsabilidad que otros sacerdotes, debido a su vida pública y porque le habían delegado la imagen y mercadeo de la Iglesia en los medios. Su conducta tiene el agravante de que la hizo pública y sin tapujos; y pudo tener el atenuante si hubiera pedido a sus superiores excusarse de sus deberes sacerdotales durante las semanas transcurridas desde que fueron obtenidas las fotos en febrero (o desde que empezó la relación) y publicadas en mayo.
El caso de infidelidad a los votos sacerdotales, como el del ex obispo paraguayo, Fernando Lugo, no debería generar culpas más que a las personas responsables. No se puede acusar de este incidente ni a la Iglesia ni al celibato ni a los periodistas. A pesar de los excesos, los medios tienen la obligación ética, aún a riesgo de perder simpatías o lectores, de dar a conocer los actos de personas públicas, especialmente cuando se reflejan incoherencias entre lo que se pregona y se practica. De ahí que muchas carreras políticas exitosas y cercanas a la Presidencia estadounidense, como los casos de Gary Hart y John Edwards, hayan quedado truncadas por infidelidad marital.
Más allá de las responsabilidades éticas y legales que cada uno tiene ante su profesión, lo que la publicación de los hechos sobre personas públicas permite a la sociedad, no es corregir o castigar la promiscuidad, sino sancionar la traición de la confianza depositada y evitar que esa mentira o engaño pueda ser reiterada.
La sabiduría popular, más allá del cansino dicho de “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”, sabrá ubicar al cura Alberto cerca de la imagen de Bill Clinton, cuya infidelidad fue perdonada, o la pegará a la de políticos y curas cuyas figuras fueron castradas por hechos parecidos. La ubicación depende de cómo juzgue la gente su admisión anoche en Univisión de que es un cura con novia, enamorado, de su lucha interna por serle infiel a Cristo y de una relación más larga de lo que mostraron las fotos.
Sus declaraciones rompieron un silencio que parecía prudente y reflexivo. Ahora la Iglesia, ante su confesión pública, no tendrá otro remedio que tomar una decisión, por lo que hasta un posible debate por la eliminación del celibato no lo tendrá a él entre los protagonistas más directos. La Iglesia tiene por delante una difícil decisión. Cualquier medida que adopte generará un grupo de ofendidos y mucha desconfianza.
Lo paradójico y asombroso, en todo caso, es que este bullicio lo genere una persona que mucho hizo para devolverle a la Iglesia la confianza perdida tras tantos años de escándalos y abusos sexuales.
Fotos indecentes
Las fotografías, como producto de la guerra que Estados Unidos está conduciendo en Irak y Afganistán, siempre generaron controversias, desde las que parecerían más favorables, como la de ataúdes con los restos de los propios soldados estadounidenses caídos en batalla, hasta las tomadas a militares quienes perpetraron actos de torturas contra supuestos terroristas.
A pocas semanas de haber asumido la presidencia Barack Obama, el Pentágono dio marcha atrás a una disposición que prohibía a los periodistas tomar fotos de los ataúdes con restos de soldados. Luego de quejas por años, la nueva administración comenzó a permitir la toma de fotos, siempre con el debido respeto de pedir la autorización a las familias de las víctimas.
Durante la época de George Bush, su administración mostró fotografías de soldados y oficiales estadounidenses cometiendo actos de tortura contra sus enemigos, lo que se vio como una violación de convenios internacionales firmados y el alejamiento de preceptos sobre derechos humanos de los que los líderes políticos de este país suelen vanagloriarse.
También durante la actual presidencia, Obama ha venido haciendo esfuerzos tremendos para denunciar los abusos cometidos por la administración anterior, a tal punto de que uno de sus primeros decretos involucró el cierre de Guantánamo y otras cárceles en el exterior que fueron utilizadas para torturar.
Por todo esto, ahora no se entiende muy bien, después de una actitud política de apertura y transparencia, que Obama haya, este 13 de mayo, negado y desautorizado una orden judicial que facultaba la publicación de fotos de supuesta tortura infligida por militares estadounidenses contra detenidos en Afganistán e Irak. La excusa de Obama, basada en justificaciones militares, es que esas fotos pudieran representar problemas de seguridad e imagen para las tropas norteamericanas.
Una corte de apelación federal, al que recurrió la Unión Americana para las Libertades Cívicas (ACLU), ordenó que esas fotos se deben hacer públicas antes del 28 de mayo de este año, concluyendo que no existen pruebas suficientes de que la publicación de esas fotos pueda poner en peligro a las fuerzas norteamericanas y a sus aliados.
La publicación de las fotos, por más doloroso que esos hechos representen para las Fuerzas Armadas, es el único instrumento por el que se puede saber la verdad y que motivará, que se busquen anticuerpos para contrarrestar conductas lesivas a los derechos humanos. Para continuar con su espléndida política de transparencia, Obama debe autorizar que esas fotos sean desclasificadas.
A pocas semanas de haber asumido la presidencia Barack Obama, el Pentágono dio marcha atrás a una disposición que prohibía a los periodistas tomar fotos de los ataúdes con restos de soldados. Luego de quejas por años, la nueva administración comenzó a permitir la toma de fotos, siempre con el debido respeto de pedir la autorización a las familias de las víctimas.
Durante la época de George Bush, su administración mostró fotografías de soldados y oficiales estadounidenses cometiendo actos de tortura contra sus enemigos, lo que se vio como una violación de convenios internacionales firmados y el alejamiento de preceptos sobre derechos humanos de los que los líderes políticos de este país suelen vanagloriarse.
También durante la actual presidencia, Obama ha venido haciendo esfuerzos tremendos para denunciar los abusos cometidos por la administración anterior, a tal punto de que uno de sus primeros decretos involucró el cierre de Guantánamo y otras cárceles en el exterior que fueron utilizadas para torturar.
Por todo esto, ahora no se entiende muy bien, después de una actitud política de apertura y transparencia, que Obama haya, este 13 de mayo, negado y desautorizado una orden judicial que facultaba la publicación de fotos de supuesta tortura infligida por militares estadounidenses contra detenidos en Afganistán e Irak. La excusa de Obama, basada en justificaciones militares, es que esas fotos pudieran representar problemas de seguridad e imagen para las tropas norteamericanas.
Una corte de apelación federal, al que recurrió la Unión Americana para las Libertades Cívicas (ACLU), ordenó que esas fotos se deben hacer públicas antes del 28 de mayo de este año, concluyendo que no existen pruebas suficientes de que la publicación de esas fotos pueda poner en peligro a las fuerzas norteamericanas y a sus aliados.
La publicación de las fotos, por más doloroso que esos hechos representen para las Fuerzas Armadas, es el único instrumento por el que se puede saber la verdad y que motivará, que se busquen anticuerpos para contrarrestar conductas lesivas a los derechos humanos. Para continuar con su espléndida política de transparencia, Obama debe autorizar que esas fotos sean desclasificadas.
mayo 13, 2009
¿Democracia venezolana?
Nuestras democracias latinoamericanas son muy débiles, a juzgar por la popularidad vergonzosa que tiene un dictador como Hugo Chávez, que alcanza a casi el 60%, especialmente cuando en estos últimos meses, desde que ganó el referendo en febrero pasado, ha cometido grandes desbarajustes, como militarizar fábricas de alimentos, puertos y aeropuertos, haber asestado un golpe de estado al gobierno municipal de la ciudad de Caracas y corrido a varios políticos, como Manuel Rosales que debió asilarse en Perú.
Que ese porcentaje, o algo parecido, lo tengan Michelle Bachelet, Alvaro Uribe y Felipe Calderón, está justificado porque han tomado medidas a favor del bien común, ya sea para combatir el narcotráfico o la violencia y la inseguridad. Pero que lo tenga Chávez, que en estos días está enarbolando una batalla feroz en contra de Globovisión, el único canal por aire que es independiente y que dice las cosas que a él no le gusta escuchar, es demasiado.
Si uno siguiera todos los pasos que dio Chávez desde que asumió el poder y los pusiera por escrito, tendría un manual exacto de cómo se fabrica una dictadura. Ha dado pasos concretos y sostenidos para ofrecer un marco de legalidad a todas sus acciones. Asumió, hace años, el poder y control de los demás poderes. Y ahora ha dicho que profundizará la revolución socialista, eso significa que además de aplastar a la oposición, hará que ningún medio pueda dar un punto diferente a lo que él diga y piense.
Según la encuestadora Datanálisis, Chávez tuvo a finales de marzo un respaldo del 59,3%, alguito menos que el 61% de fines de febrero cuando el referendo.
Realmente es difícil de comprender, como un presidente cuasi dictador, después de 10 años en el poder y con un 28,3% de inflación puede mantener tan alto índice de popularidad.
Con datos como éstos, uno se pregunta qué tipo de democracia los venezolanos están pretendiendo tener o si la gente quiere realmente vivir en democracia. No parece.
Que ese porcentaje, o algo parecido, lo tengan Michelle Bachelet, Alvaro Uribe y Felipe Calderón, está justificado porque han tomado medidas a favor del bien común, ya sea para combatir el narcotráfico o la violencia y la inseguridad. Pero que lo tenga Chávez, que en estos días está enarbolando una batalla feroz en contra de Globovisión, el único canal por aire que es independiente y que dice las cosas que a él no le gusta escuchar, es demasiado.
Si uno siguiera todos los pasos que dio Chávez desde que asumió el poder y los pusiera por escrito, tendría un manual exacto de cómo se fabrica una dictadura. Ha dado pasos concretos y sostenidos para ofrecer un marco de legalidad a todas sus acciones. Asumió, hace años, el poder y control de los demás poderes. Y ahora ha dicho que profundizará la revolución socialista, eso significa que además de aplastar a la oposición, hará que ningún medio pueda dar un punto diferente a lo que él diga y piense.
Según la encuestadora Datanálisis, Chávez tuvo a finales de marzo un respaldo del 59,3%, alguito menos que el 61% de fines de febrero cuando el referendo.
Realmente es difícil de comprender, como un presidente cuasi dictador, después de 10 años en el poder y con un 28,3% de inflación puede mantener tan alto índice de popularidad.
Con datos como éstos, uno se pregunta qué tipo de democracia los venezolanos están pretendiendo tener o si la gente quiere realmente vivir en democracia. No parece.
mayo 12, 2009
Me cansé de Alberto y los medios
Como muchos, me quedé para seguir la entrevista que Univisión a través de Teresa Rodríguez le hizo al padre Alberto Cutié. No lo hubiese hecho por principios periodísticos, teniendo en cuenta que no comparto para nada la forma en como la televisión se excede para hacer de cualquier noticia una novela, máxime cuando se trata de temas de interés público como en este caso.
Pero bueno, no tuve más remedio que apoltronarme en el sillón y esperar que la estupidez acartonada de la televisión se desenvuelva de a poco para llegar a las mismas conclusiones que tuve desde el principio cuando me enteré, a través de la publicación de unas fotos en TV Notas, que habían sorprendido al padre Alberto revolcándose en la playa de Miami, casi en el umbral de su parroquia de Miami Beach con una parroquiana.
Después de esta entrevista sostengo lo mismo que desde el principio. A pesar de que se trata de hacer ver a esto como un problema de celibato, no es más que un problema de infidelidad de parte del cura para con los votos sacerdotales, con el agravante de que se ha formado un escándalo porque su conducta impropia – no con la vida de hombre, sino de sacerdote – fue pública. Nada más que eso.
El tipo es un buen tipo nadie puede negarlo, como tampoco se puede negar que se trata de una celebridad y que le encanta y se siente cómodo de estar frente a las cámaras y de escuchar su voz. Acaso algún periodista de televisión – como él lo es – ¿no es también narcisista? Como el jueves pasado después de la entrevista, noté que habló con falta de humildad, inmadurez, displicencia y desafiante, aunque nada me molestó. Da la sensación que ahora debería ir al programa de Don Francisco para seguir este peregrinaje mediático. Ya estuvo en CBS y buscará él y otros canales mayor rating.
Todo lo que dijo, sobre que estaba enamorado, de que la Iglesia es del siglo dieciocho y él del veintiuno y sobre que al celibato lo respeta, pero que no es para él, no es nada nuevo ni sorprendente. Me parece que es dueño de sus actos, que sabe lo que hace y que pronto decidirá que hacer por fuera de la Iglesia. Será una persona de éxito y creo que como a cualquiera hay que desearle lo mejor. Se lo merece como cualquiera de nosotros.
Para cerrar con este caso, me quedaron algunas cosas en el tintero que tienen que ver con el periodismo y su comportamiento.
a) Me pareció excelente que este hecho saliera a la luz pero me sorprendió que algunos medios no quisieron sacarlo antes. Las fotos fueron tomadas en febrero y se publicaron en mayo. Si TV Notas pudo pagar por las fotos, no entiendo cómo las televisoras no pudieron hacerlo con lo ricas que son. Creo que hubo algo de manipulación de tratar de no dar una noticia para no perjudicar a alguien. Al menos sino hubo manipulación si hubo omisión. Conducta muy reprobable.
b) Univisión me parece deleznable lo que hizo a nombre del periodismo. Repito, un medio no puede demorar cuatro días para terminar de dar una noticia cuando se trata de algo tan importante. Trató al público con mucha falta de respeto, como si todo su público fuera una audiencia de telenovela.
c) El Miami Herald hizo un sondeo de opinión este fin de semana donde preguntó de todo, sobre el celibato, sobre la Iglesia, sobre la simpatías hacia el cura Alberto, pero lo que no hizo fue la pregunta que debería haber hecho y que se trata de la acción del cura de haber hecho público una relación con una mujer en la playa. Pareció como que las preguntas favorecían al protagonista, y de esa forma polarizó al público poniendo a unos en contra de los otros, cuando en realidad el tema aquí no era la personalidad del cura, sino su conducta, si fue correcta o impropia.
d) Muchos periodistas, incluso uno de la radio FM de Miami, participaron en la marcha frente a la parroquia del cura con cartelón en mano a su favor. Un periodista hasta protagonizó una pelea con un anciano, mientras que muchos en la radio y la TV se mostraron públicamente a favor del “amigo y colega”, sin reparar que los periodistas no deben ser protagonistas, sino tratar de acercar al público la mayor cantidad de información para que pueda desarrollar una opinión y criterio propios. Muchos periodistas (no todos) fueron masa, y no iluminaron, y eso para mí fue el gran pecado de los medios en estos días, especialmente a un principio tan básico del periodismo.
e) La Voz Católica, el semanario de la Iglesia aquí de Miami, sigue guardando un silencio que ya dejó de ser prudente, y en este época de comunicaciones, creo que el padre Alberto tiene razón de que estamos no solo ante una institución de otro siglo, sino con también con un medio de otro siglo. La Iglesia necesita ahora salir a iluminar.
Pero bueno, no tuve más remedio que apoltronarme en el sillón y esperar que la estupidez acartonada de la televisión se desenvuelva de a poco para llegar a las mismas conclusiones que tuve desde el principio cuando me enteré, a través de la publicación de unas fotos en TV Notas, que habían sorprendido al padre Alberto revolcándose en la playa de Miami, casi en el umbral de su parroquia de Miami Beach con una parroquiana.
Después de esta entrevista sostengo lo mismo que desde el principio. A pesar de que se trata de hacer ver a esto como un problema de celibato, no es más que un problema de infidelidad de parte del cura para con los votos sacerdotales, con el agravante de que se ha formado un escándalo porque su conducta impropia – no con la vida de hombre, sino de sacerdote – fue pública. Nada más que eso.
El tipo es un buen tipo nadie puede negarlo, como tampoco se puede negar que se trata de una celebridad y que le encanta y se siente cómodo de estar frente a las cámaras y de escuchar su voz. Acaso algún periodista de televisión – como él lo es – ¿no es también narcisista? Como el jueves pasado después de la entrevista, noté que habló con falta de humildad, inmadurez, displicencia y desafiante, aunque nada me molestó. Da la sensación que ahora debería ir al programa de Don Francisco para seguir este peregrinaje mediático. Ya estuvo en CBS y buscará él y otros canales mayor rating.
Todo lo que dijo, sobre que estaba enamorado, de que la Iglesia es del siglo dieciocho y él del veintiuno y sobre que al celibato lo respeta, pero que no es para él, no es nada nuevo ni sorprendente. Me parece que es dueño de sus actos, que sabe lo que hace y que pronto decidirá que hacer por fuera de la Iglesia. Será una persona de éxito y creo que como a cualquiera hay que desearle lo mejor. Se lo merece como cualquiera de nosotros.
Para cerrar con este caso, me quedaron algunas cosas en el tintero que tienen que ver con el periodismo y su comportamiento.
a) Me pareció excelente que este hecho saliera a la luz pero me sorprendió que algunos medios no quisieron sacarlo antes. Las fotos fueron tomadas en febrero y se publicaron en mayo. Si TV Notas pudo pagar por las fotos, no entiendo cómo las televisoras no pudieron hacerlo con lo ricas que son. Creo que hubo algo de manipulación de tratar de no dar una noticia para no perjudicar a alguien. Al menos sino hubo manipulación si hubo omisión. Conducta muy reprobable.
b) Univisión me parece deleznable lo que hizo a nombre del periodismo. Repito, un medio no puede demorar cuatro días para terminar de dar una noticia cuando se trata de algo tan importante. Trató al público con mucha falta de respeto, como si todo su público fuera una audiencia de telenovela.
c) El Miami Herald hizo un sondeo de opinión este fin de semana donde preguntó de todo, sobre el celibato, sobre la Iglesia, sobre la simpatías hacia el cura Alberto, pero lo que no hizo fue la pregunta que debería haber hecho y que se trata de la acción del cura de haber hecho público una relación con una mujer en la playa. Pareció como que las preguntas favorecían al protagonista, y de esa forma polarizó al público poniendo a unos en contra de los otros, cuando en realidad el tema aquí no era la personalidad del cura, sino su conducta, si fue correcta o impropia.
d) Muchos periodistas, incluso uno de la radio FM de Miami, participaron en la marcha frente a la parroquia del cura con cartelón en mano a su favor. Un periodista hasta protagonizó una pelea con un anciano, mientras que muchos en la radio y la TV se mostraron públicamente a favor del “amigo y colega”, sin reparar que los periodistas no deben ser protagonistas, sino tratar de acercar al público la mayor cantidad de información para que pueda desarrollar una opinión y criterio propios. Muchos periodistas (no todos) fueron masa, y no iluminaron, y eso para mí fue el gran pecado de los medios en estos días, especialmente a un principio tan básico del periodismo.
e) La Voz Católica, el semanario de la Iglesia aquí de Miami, sigue guardando un silencio que ya dejó de ser prudente, y en este época de comunicaciones, creo que el padre Alberto tiene razón de que estamos no solo ante una institución de otro siglo, sino con también con un medio de otro siglo. La Iglesia necesita ahora salir a iluminar.
mayo 11, 2009
Padre Alberto y Jaime Bayly
Muchos periodistas y medios, a su manera, se están aprovechando de la novela del padre Alberto. Uno de ellos es Jaime Bayly, el periodista peruano que hace muy bien su papel sarcástico en contra de los dictadores como Fidel Castro y Hugo Chávez, ya que le responde en su propia moneda, pero no lo hace bien cuando mezcla cuestiones sexuales, para lo que él es, más que periodista, un protagonista.
Sobre el padre Alberto, fue el primer periodista que en su programa de Miami lo apañó sin importarle de que se trataba, simplemente dijo que era bueno que haya mantenido relaciones sexuales, que debería irse de la Iglesia, una entidad que no podía ser santa ni sabia, si condenaba el aborto, las relaciones sexuales de los curas o si no toleraba a la homosexualidad. Eso fue el jueves por la noche. El viernes, un día después, al haber escuchado al cura Alberto su confesión en su entrevista por Univisión, no había para él un peor cura y ser humano. Muchos sospechan porque el cura no le dio a él sino a Univisión su entrevista, sino además porque pidió perdón por haber cometido una infidelidad contra su feligresía y los votos del sacerdocio al haber mantenido una relación amorosa con una mujer, volviendo a repetir la historia de muchos de que “mejor con una mujer, antes que un niño o un varón”.
Bayly tendría que comprender que la Iglesia siempre fue muy tolerante con el homosexualismo, solo debería mirar al interior de la Iglesia. Por muchos siglos, cuando el homosexualismo no era aceptado dentro de las familias, existían muchas vocaciones disfrazadas, de hombres que preferían el celibato de la Iglesia para esconder su preferencia sexual.
Obviamente Bayly no tiene mucha autoridad para hablar de cuestiones morales, toda vez que en su programa pregona a favor de la promiscuidad y del homosexualismo, aspectos sobre los que no tengo nada en contra, pero de ahí a ensalzarlos como una condición humana virtuosa hay mucha diferencia. En todo caso, habría que pensar que un alto porcentaje de los abusos sexuales contra menores varones en la Iglesia fueron cometidos por curas que tenían tendencia marcadamente homosexual.
Estimo que este es otro tema que debe tenerse en cuenta en cualquier tipo de debate, de lo contrario va a terminar pareciendo que periodistas como Bayly, quien defiende el homosexualismo, siempre tendrán razón y que los equivocados en este mundo son los que no tienen preferencias por las personas del mismo sexo.
Sobre el padre Alberto, fue el primer periodista que en su programa de Miami lo apañó sin importarle de que se trataba, simplemente dijo que era bueno que haya mantenido relaciones sexuales, que debería irse de la Iglesia, una entidad que no podía ser santa ni sabia, si condenaba el aborto, las relaciones sexuales de los curas o si no toleraba a la homosexualidad. Eso fue el jueves por la noche. El viernes, un día después, al haber escuchado al cura Alberto su confesión en su entrevista por Univisión, no había para él un peor cura y ser humano. Muchos sospechan porque el cura no le dio a él sino a Univisión su entrevista, sino además porque pidió perdón por haber cometido una infidelidad contra su feligresía y los votos del sacerdocio al haber mantenido una relación amorosa con una mujer, volviendo a repetir la historia de muchos de que “mejor con una mujer, antes que un niño o un varón”.
Bayly tendría que comprender que la Iglesia siempre fue muy tolerante con el homosexualismo, solo debería mirar al interior de la Iglesia. Por muchos siglos, cuando el homosexualismo no era aceptado dentro de las familias, existían muchas vocaciones disfrazadas, de hombres que preferían el celibato de la Iglesia para esconder su preferencia sexual.
Obviamente Bayly no tiene mucha autoridad para hablar de cuestiones morales, toda vez que en su programa pregona a favor de la promiscuidad y del homosexualismo, aspectos sobre los que no tengo nada en contra, pero de ahí a ensalzarlos como una condición humana virtuosa hay mucha diferencia. En todo caso, habría que pensar que un alto porcentaje de los abusos sexuales contra menores varones en la Iglesia fueron cometidos por curas que tenían tendencia marcadamente homosexual.
Estimo que este es otro tema que debe tenerse en cuenta en cualquier tipo de debate, de lo contrario va a terminar pareciendo que periodistas como Bayly, quien defiende el homosexualismo, siempre tendrán razón y que los equivocados en este mundo son los que no tienen preferencias por las personas del mismo sexo.
Chávez; loco por los medios
El presidente venezolano, Hugo Chávez, no está en su sano juicio, democráticamente hablando. Está loco por los medios de comunicación a los que amenaza constantemente con cerrar como si se tratara de empresas que deben estar a su servicio.
El problema de estas amenazas, es que Chávez cuando empieza a repetir algo en forma sistemática es como que va alistando a toda su “tropa”, entiéndase poderes Legislativo y Judicial para actuar en consecuencia. Así lo hizo anteriormente en mayo de 2007 cuando cerró Radio Caracas Televisión (RCTV), cantaleta que empezó seis meses antes durante uno de sus “Aló presidente” en diciembre de 2007.
A ello hay que sumarle que a raíz de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió mayor respeto al Estado venezolano por las violaciones a esos derechos fundamentales, Chávez amenazó nuevamente que se retiraría de la OEA. Algo realmente incongruente, si se considera que hace un par de semanas en Trinidad y Tobago, y unas semanas antes, fue el abanderado y promotor de que Cuba estuviera en la agenda de dicha reunión y, especialmente, para que el gobierno de los Castro sea restituido a la OEA.
Volviendo al tema de su obsesión por los medios, uno tiene que admitir que Chávez es uno de los presidentes más congruentes que hay, especialmente cuando amenaza ya que siempre termina cumpliendo lo que dice. Es congruente, además, con la promesa que hizo después de ganar el último referendo, sobre que ahora vendría la profundización del socialismo. Desde entonces repartió tierras, confiscó empresas, nacionalizó petroleras y parte de la industria alimenticia
En su edición 330 “Aló presidente” de ayer domingo, Chávez dijo una serie de barbaridades en contra de los medios, pero sobretodo poniéndolos también a éstos debajo de su estrategia socialista para lo cual la asamblea legislativa está preparando la Ley de Propiedad Social, cuyo artículo 5 dice: “El Ejecutivo Nacional, cuando se determine la existencia de bienes cuya actividad productiva no esté orientada a satisfacer las necesidades reales de la población o no se corresponda con los intereses nacionales (...) podrá decretar la adquisición forzosa, mediante justa indemnización y pago oportuno de la totalidad de un bien o de varios bienes y declararlos de propiedad social".
Ayer, Chávez fue consecuente contra los medios, especialmente contra Globovisión, empresa a la que se la tiene jurada. “Una cosa es la crítica y otra cosa es la conspiración”, dijo y advirtió a los dueños de medios que se “pueden llevar una sorpresita en cualquier momento”. Al director de Globovisión, Alberto Federico Ravell, lo calificó como “un loco sin cañón” y aseguró que las emisiones de la cadena se acabarán “o me dejo de llamar Hugo Rafael Chávez Frías”.
¿Cual fue la bronca esta vez contra Globovisión, o mejor dicho la excusa? El 4 de mayo cuando se registró un sismo de 5.4 grados de intensidad en caracas, Globovisión informó primero que el gobierno o los medios informativos del gobierno. Debido a ello, CONATEL (Comisión Nacional de Telecomunicaciones) le abrió un procedimiento administrativo mediante el cual podría inhabilitar a la televisora temporalmente.
Hay dos procedimientos administrativos, además del reciente, que tienen que ver con las declaraciones de un entrevistado, el periodista Rafael Poleo, quien dijo que Chávez podría terminar como el dictador italiano Benito Musolini y otro por haber emitido declaraciones de Henrique Salas, gobernador de Carabobo, quien habría declarado su victoria antes de que se dieran los resultados oficiales en las elecciones de noviembre pasado.
Chávez está alistando toda su artillería, con la nueva ley, con CONATEL y con declaraciones como las de Nicolás maduro, el canciller, quien hoy declaró: “Saludamos acompañamos y respaldamos las medidas que el Estado tome en contra de Globovisión”.
En realidad con un presidente boquiabierto como Chávez, no es difícil que salgan sus acólitos como Maduro, para quejarse de una televisora que informó sobre un sismo. Maduro agregó sobre Ravell: "Ha lanzado a Globovisión por un despeñadero del terrorismo mediático y la conspiración y los acusamos como violadores de la Constitución y los derechos de todos los venezolanos".
Es obvio que el gobierno de Venezuela está creando las condiciones necesarias – léanse excusas y justificaciones – para cerrar a Globovisión y otros medios.
El problema de estas amenazas, es que Chávez cuando empieza a repetir algo en forma sistemática es como que va alistando a toda su “tropa”, entiéndase poderes Legislativo y Judicial para actuar en consecuencia. Así lo hizo anteriormente en mayo de 2007 cuando cerró Radio Caracas Televisión (RCTV), cantaleta que empezó seis meses antes durante uno de sus “Aló presidente” en diciembre de 2007.
A ello hay que sumarle que a raíz de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió mayor respeto al Estado venezolano por las violaciones a esos derechos fundamentales, Chávez amenazó nuevamente que se retiraría de la OEA. Algo realmente incongruente, si se considera que hace un par de semanas en Trinidad y Tobago, y unas semanas antes, fue el abanderado y promotor de que Cuba estuviera en la agenda de dicha reunión y, especialmente, para que el gobierno de los Castro sea restituido a la OEA.
Volviendo al tema de su obsesión por los medios, uno tiene que admitir que Chávez es uno de los presidentes más congruentes que hay, especialmente cuando amenaza ya que siempre termina cumpliendo lo que dice. Es congruente, además, con la promesa que hizo después de ganar el último referendo, sobre que ahora vendría la profundización del socialismo. Desde entonces repartió tierras, confiscó empresas, nacionalizó petroleras y parte de la industria alimenticia
En su edición 330 “Aló presidente” de ayer domingo, Chávez dijo una serie de barbaridades en contra de los medios, pero sobretodo poniéndolos también a éstos debajo de su estrategia socialista para lo cual la asamblea legislativa está preparando la Ley de Propiedad Social, cuyo artículo 5 dice: “El Ejecutivo Nacional, cuando se determine la existencia de bienes cuya actividad productiva no esté orientada a satisfacer las necesidades reales de la población o no se corresponda con los intereses nacionales (...) podrá decretar la adquisición forzosa, mediante justa indemnización y pago oportuno de la totalidad de un bien o de varios bienes y declararlos de propiedad social".
Ayer, Chávez fue consecuente contra los medios, especialmente contra Globovisión, empresa a la que se la tiene jurada. “Una cosa es la crítica y otra cosa es la conspiración”, dijo y advirtió a los dueños de medios que se “pueden llevar una sorpresita en cualquier momento”. Al director de Globovisión, Alberto Federico Ravell, lo calificó como “un loco sin cañón” y aseguró que las emisiones de la cadena se acabarán “o me dejo de llamar Hugo Rafael Chávez Frías”.
¿Cual fue la bronca esta vez contra Globovisión, o mejor dicho la excusa? El 4 de mayo cuando se registró un sismo de 5.4 grados de intensidad en caracas, Globovisión informó primero que el gobierno o los medios informativos del gobierno. Debido a ello, CONATEL (Comisión Nacional de Telecomunicaciones) le abrió un procedimiento administrativo mediante el cual podría inhabilitar a la televisora temporalmente.
Hay dos procedimientos administrativos, además del reciente, que tienen que ver con las declaraciones de un entrevistado, el periodista Rafael Poleo, quien dijo que Chávez podría terminar como el dictador italiano Benito Musolini y otro por haber emitido declaraciones de Henrique Salas, gobernador de Carabobo, quien habría declarado su victoria antes de que se dieran los resultados oficiales en las elecciones de noviembre pasado.
Chávez está alistando toda su artillería, con la nueva ley, con CONATEL y con declaraciones como las de Nicolás maduro, el canciller, quien hoy declaró: “Saludamos acompañamos y respaldamos las medidas que el Estado tome en contra de Globovisión”.
En realidad con un presidente boquiabierto como Chávez, no es difícil que salgan sus acólitos como Maduro, para quejarse de una televisora que informó sobre un sismo. Maduro agregó sobre Ravell: "Ha lanzado a Globovisión por un despeñadero del terrorismo mediático y la conspiración y los acusamos como violadores de la Constitución y los derechos de todos los venezolanos".
Es obvio que el gobierno de Venezuela está creando las condiciones necesarias – léanse excusas y justificaciones – para cerrar a Globovisión y otros medios.
El padre Alberto, novela para el alma
Esta semana imagino que será de definiciones para varios protagonistas de la nueva novela sobre el padre Alberto Cutié. Seguirá dando una nueva andanada de entrevistas en CBS, en los medios escritos y culminará con sus palabras sobre cuando se casará en el fin de la entrega de la saga en Univisión mañana martes por la noche. Toda una celebridad.
Veremos y comentaremos que pasa en estos días. Por supuesto que esta es una novela apasionante ya que tiene mucho de los condimentos de la vida humana y que nos aquejan y regocijan cada día, debido a que en ellas podemos reflejar nuestras opiniones y sentimientos sobre lo que pensamos, lo que debemos hacer y lo que hacemos, todas cosas diferentes. Esta novela es una ventana a nuestra alma, y por eso nos mueve y conmueve. Ya no es sobre el padre Alberto.
Ya alejados de la fecha del escándalo cuando se dieron a conocer las fotos en la playa el martes pasado, todos tuvimos tiempo de pensar, reflexionar y opinar. Una mayoría continúa con la tesitura de que el cura no hizo nada mala y que todo su traspié se le debe al problema del celibato.
Tras ese pensamiento social, muy importante para animar a la Iglesia a continuar con el debate sobre el celibato – por cierto no es un tema nuevo ni una discusión nueva en la Iglesia, aunque ahora para muchos se hizo un tema popular gracias a la novela actual - es bueno tener en cuenta que no se trata del celibato sino más bien de una conducta impropia de parte del cura. Es decir, creo que para ver la realidad hay que separar la paja del trigo.
Una cosa es el celibato – a lo que como persona y católico me parece absurdo este tema dentro de la Iglesia así como la discriminación contra la mujer para que pueda ejercer el sacerdocio – y otra es que el cura haya contrariado una regla en vigencia y que él sabía que estaba en vigencia, cuya conducta, además, afecta a los demás clérigos.
Tras su confesión pública – más absurda aún por presentarse en traje de sacerdote – del jueves pasado de que tenía novia, veremos qué dirá la jerarquía de la Iglesia a partir de hoy. Creo que ya se acabó el tiempo y la Iglesia no debe demorar una expresión por más incómoda que resulte. Cualquier decisión le será incómoda a un grupo de gente.
Los medios seguirán jugando un papel importante. Hoy por ejemplo The Miami Herald publicó un sondeo de opinión entre 400 personas hecho este fin de semana, revelando que la mayoría, un 78% respalda al padre Alberto, un 10% lo rechaza y el resto no sabe.
Un 81% está de acuerdo con que la prohibición de que los curas se casen es anticuada y un 16% en desacuerdo. Sobre su suspensión temporal para ejercer funciones como párrocos un 57% está de acuerdo con la disposición de la Arquidiócesis y un 33% está en contra. Un 74% se opone al celibato y 22% está de acuerdo; mientras que un 64% piensa que los curas no son célibes durante su vida sacerdotal y el 20% que sí.
Estos números de la encuesta sobre el celibato son prácticamente muy similares a los que se establecen en este blog, y de paso agradezco a todos los que han dejando comentarios y sus votos, reflejados a la derecha de su pantalla.
Veremos y comentaremos que pasa en estos días. Por supuesto que esta es una novela apasionante ya que tiene mucho de los condimentos de la vida humana y que nos aquejan y regocijan cada día, debido a que en ellas podemos reflejar nuestras opiniones y sentimientos sobre lo que pensamos, lo que debemos hacer y lo que hacemos, todas cosas diferentes. Esta novela es una ventana a nuestra alma, y por eso nos mueve y conmueve. Ya no es sobre el padre Alberto.
Ya alejados de la fecha del escándalo cuando se dieron a conocer las fotos en la playa el martes pasado, todos tuvimos tiempo de pensar, reflexionar y opinar. Una mayoría continúa con la tesitura de que el cura no hizo nada mala y que todo su traspié se le debe al problema del celibato.
Tras ese pensamiento social, muy importante para animar a la Iglesia a continuar con el debate sobre el celibato – por cierto no es un tema nuevo ni una discusión nueva en la Iglesia, aunque ahora para muchos se hizo un tema popular gracias a la novela actual - es bueno tener en cuenta que no se trata del celibato sino más bien de una conducta impropia de parte del cura. Es decir, creo que para ver la realidad hay que separar la paja del trigo.
Una cosa es el celibato – a lo que como persona y católico me parece absurdo este tema dentro de la Iglesia así como la discriminación contra la mujer para que pueda ejercer el sacerdocio – y otra es que el cura haya contrariado una regla en vigencia y que él sabía que estaba en vigencia, cuya conducta, además, afecta a los demás clérigos.
Tras su confesión pública – más absurda aún por presentarse en traje de sacerdote – del jueves pasado de que tenía novia, veremos qué dirá la jerarquía de la Iglesia a partir de hoy. Creo que ya se acabó el tiempo y la Iglesia no debe demorar una expresión por más incómoda que resulte. Cualquier decisión le será incómoda a un grupo de gente.
Los medios seguirán jugando un papel importante. Hoy por ejemplo The Miami Herald publicó un sondeo de opinión entre 400 personas hecho este fin de semana, revelando que la mayoría, un 78% respalda al padre Alberto, un 10% lo rechaza y el resto no sabe.
Un 81% está de acuerdo con que la prohibición de que los curas se casen es anticuada y un 16% en desacuerdo. Sobre su suspensión temporal para ejercer funciones como párrocos un 57% está de acuerdo con la disposición de la Arquidiócesis y un 33% está en contra. Un 74% se opone al celibato y 22% está de acuerdo; mientras que un 64% piensa que los curas no son célibes durante su vida sacerdotal y el 20% que sí.
Estos números de la encuesta sobre el celibato son prácticamente muy similares a los que se establecen en este blog, y de paso agradezco a todos los que han dejando comentarios y sus votos, reflejados a la derecha de su pantalla.
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